El leopardo pescador
Los grandes felinos se caracterizan por poseer un gran número de atributos que los convierten en unos animales pacientes, tremendamente ágiles y voraces, capaces de adaptarse a cada circunstancia si su objetivo es alimentarse. Si bien está muy documentada la habilidad de los jaguares para zambullirse en el agua en busca de presas, los leopardos prefieren terrenos más secos donde puedan aprovechar mejor su abanico de habilidades.Sin embargo, en el Canal de Savuti, en Botswana, los leopardos han adquirido la capacidad de pescar, y lo hacen de una manera increíblemente eficaz: esperan con calma en la orilla del pantanal, en los alrededores del delta del Okavango, hasta que sus presas aparecen en la superficie. Una vez las avistan, atacan con agilidad, haciendo gala de unos reflejos asombrosos. Si bien es cierto que esta singular táctica de pesca les reporta buenos resultados, no es extraño que acaben cubiertos de barro tras sumergirse en el canal. Es el precio a pagar por llenar el estómago.Vía https://ift.tt/aHc9WQF - Últimas noticias https://ift.tt/BzeXO2o https://ift.tt/sGP1pug #eXplora #Ciencia #Misterio
Los grandes felinos se caracterizan por poseer un gran número de atributos que los convierten en unos animales pacientes, tremendamente ágiles y voraces, capaces de adaptarse a cada circunstancia si su objetivo es alimentarse. Si bien está muy documentada la habilidad de los jaguares para zambullirse en el agua en busca de presas, los leopardos prefieren terrenos más secos donde puedan aprovechar mejor su abanico de habilidades.Sin embargo, en el Canal de Savuti, en Botswana, los leopardos han adquirido la capacidad de pescar, y lo hacen de una manera increíblemente eficaz: esperan con calma en la orilla del pantanal, en los alrededores del delta del Okavango, hasta que sus presas aparecen en la superficie. Una vez las avistan, atacan con agilidad, haciendo gala de unos reflejos asombrosos. Si bien es cierto que esta singular táctica de pesca les reporta buenos resultados, no es extraño que acaben cubiertos de barro tras sumergirse en el canal. Es el precio a pagar por llenar el estómago.Vía https://ift.tt/aHc9WQF - Últimas noticias https://ift.tt/BzeXO2o https://ift.tt/sGP1pug #eXplora #Ciencia #Misterio
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Primera evidencia de que el humo de los incendios forestales destruye la capa de ozono
Los <strong>incendios forestales</strong> australianos que duraron de junio de 2019 a mayo de 2020 serán recordados por lo rápido y lejos que se extendieron. En esos meses, más de <strong>23 millones de hectáreas</strong> fueron devastadas y casi 3.000 millones de animales fueron desplazados. Además, el millón de partículas de <strong>humo</strong> que se emitieron a la atmósfera sobrepasó los 35 kilómetros desde la superficie, una masa y un alcance comparables a los de un <strong>volcán en erupción</strong>.El estudio es el primero que establece un vínculo químico entre el humo de los incendios forestales y el agotamiento del ozono en un 1%Pero estos no fueron los únicos impactos. Un equipo de químicos atmosféricos liderados por el <strong>Instituto de Tecnología de Massachussets</strong> (<a href="https://www.mit.edu">MIT, por sus siglas en inglés) ha descubierto que el humo de esos fuegos desencadenó <strong>reacciones químicas en la estratosfera</strong> que contribuyeron a la destrucción del <strong>ozono</strong> en latitudes medias del hemisferio sur, una capa que protege a la Tierra de la <strong>radiación ultravioleta</strong> entrante.El estudio, que se ha publicado en la revista <em>PNAS</em>, es el primero que establece un <strong>vínculo</strong> químico entre el humo de los incendios forestales y el <strong>agotamiento del ozono</strong>. Según los expertos, esta relación inducida por el humo, que puede generar <strong>pirocumulonimbos</strong>, es decir, nubes altas, pudo agotar la columna de ozono en un 1%, una cantidad equivalente a la recuperación alcanzada tras los esfuerzos para detener su destrucción en los últimos 10 años.“Es bien sabido que los incendios forestales aumentan la contaminación por ozono a nivel del suelo, lo cual es un efecto negativo muy peligroso para la salud, pero la disminución del ozono en la estratosfera a causa de ellos es un nuevo hallazgo”, recalca a SINC <strong>Susan Solomon</strong>, investigadora en el departamento de Ciencias de la Tierra, Atmosféricas y Planetarias del MIT y autora principal del trabajo.Una recuperación del ozono más lentaHasta ahora, el principal factor de agotamiento del ozono han sido los <strong>clorofluorocarbonos</strong> (CFC), unos productos químicos como los antiguos refrigerantes que se prohibieron en 1987 por el <a href="https://www.un.org/es/observances/ozone-day">Protocolo de Montreal, aunque siguen permaneciendo en la estratosfera. En Australia, estos ya han destruido alrededor del <strong>5-8% de la capa de ozono</strong> sobre esta zona. A ellos se suma ahora el impacto de los incendios."Si los futuros incendios forestales son más fuertes y frecuentes, como se prevé que ocurra con el cambio climático, la recuperación prevista del ozono podría retrasarse años", asegura Susan Solomon, investigadora del MITEn marzo de 2020, poco después de que los incendios empezaran a disminuir, el grupo observó un fuerte descenso del <strong>dióxido de nitrógeno</strong> (NO2) en la estratosfera, que es el primer paso de una cascada química que agota el ozono. Los investigadores descubrieron que este descenso de NO2 está directamente relacionado con la cantidad de humo que los incendios liberaron en la estratosfera.Ya en 2021, <strong>Pengfei Yu</strong>, de la Universidad de Jinan en China y coautor de este trabajo, analizó en otro estudio el impacto de los incendios y descubrió que el humo acumulado había calentado partes de la estratosfera hasta 2 ºC, un calentamiento que persistió durante seis meses. La investigación también encontró indicios de destrucción del ozono en el hemisferio sur tras los incendios.Un proceso químico perjudicialLa investigadora Susan Solomon se preguntó entonces si el humo podría haber agotado el ozono mediante una química similar a la de los <strong>aerosoles volcánicos</strong>. Estas grandes erupciones también pueden llegar a la estratosfera. En 1989, la científica descubrió que estas partículas…
Los <strong>incendios forestales</strong> australianos que duraron de junio de 2019 a mayo de 2020 serán recordados por lo rápido y lejos que se extendieron. En esos meses, más de <strong>23 millones de hectáreas</strong> fueron devastadas y casi 3.000 millones de animales fueron desplazados. Además, el millón de partículas de <strong>humo</strong> que se emitieron a la atmósfera sobrepasó los 35 kilómetros desde la superficie, una masa y un alcance comparables a los de un <strong>volcán en erupción</strong>.El estudio es el primero que establece un vínculo químico entre el humo de los incendios forestales y el agotamiento del ozono en un 1%Pero estos no fueron los únicos impactos. Un equipo de químicos atmosféricos liderados por el <strong>Instituto de Tecnología de Massachussets</strong> (<a href="https://www.mit.edu">MIT, por sus siglas en inglés) ha descubierto que el humo de esos fuegos desencadenó <strong>reacciones químicas en la estratosfera</strong> que contribuyeron a la destrucción del <strong>ozono</strong> en latitudes medias del hemisferio sur, una capa que protege a la Tierra de la <strong>radiación ultravioleta</strong> entrante.El estudio, que se ha publicado en la revista <em>PNAS</em>, es el primero que establece un <strong>vínculo</strong> químico entre el humo de los incendios forestales y el <strong>agotamiento del ozono</strong>. Según los expertos, esta relación inducida por el humo, que puede generar <strong>pirocumulonimbos</strong>, es decir, nubes altas, pudo agotar la columna de ozono en un 1%, una cantidad equivalente a la recuperación alcanzada tras los esfuerzos para detener su destrucción en los últimos 10 años.“Es bien sabido que los incendios forestales aumentan la contaminación por ozono a nivel del suelo, lo cual es un efecto negativo muy peligroso para la salud, pero la disminución del ozono en la estratosfera a causa de ellos es un nuevo hallazgo”, recalca a SINC <strong>Susan Solomon</strong>, investigadora en el departamento de Ciencias de la Tierra, Atmosféricas y Planetarias del MIT y autora principal del trabajo.Una recuperación del ozono más lentaHasta ahora, el principal factor de agotamiento del ozono han sido los <strong>clorofluorocarbonos</strong> (CFC), unos productos químicos como los antiguos refrigerantes que se prohibieron en 1987 por el <a href="https://www.un.org/es/observances/ozone-day">Protocolo de Montreal, aunque siguen permaneciendo en la estratosfera. En Australia, estos ya han destruido alrededor del <strong>5-8% de la capa de ozono</strong> sobre esta zona. A ellos se suma ahora el impacto de los incendios."Si los futuros incendios forestales son más fuertes y frecuentes, como se prevé que ocurra con el cambio climático, la recuperación prevista del ozono podría retrasarse años", asegura Susan Solomon, investigadora del MITEn marzo de 2020, poco después de que los incendios empezaran a disminuir, el grupo observó un fuerte descenso del <strong>dióxido de nitrógeno</strong> (NO2) en la estratosfera, que es el primer paso de una cascada química que agota el ozono. Los investigadores descubrieron que este descenso de NO2 está directamente relacionado con la cantidad de humo que los incendios liberaron en la estratosfera.Ya en 2021, <strong>Pengfei Yu</strong>, de la Universidad de Jinan en China y coautor de este trabajo, analizó en otro estudio el impacto de los incendios y descubrió que el humo acumulado había calentado partes de la estratosfera hasta 2 ºC, un calentamiento que persistió durante seis meses. La investigación también encontró indicios de destrucción del ozono en el hemisferio sur tras los incendios.Un proceso químico perjudicialLa investigadora Susan Solomon se preguntó entonces si el humo podría haber agotado el ozono mediante una química similar a la de los <strong>aerosoles volcánicos</strong>. Estas grandes erupciones también pueden llegar a la estratosfera. En 1989, la científica descubrió que estas partículas…
Massachusetts Institute of Technology
The Massachusetts Institute of Technology (MIT)
The mission of MIT is to advance knowledge and educate students in science, technology and other areas of scholarship that will best serve the nation and the world in the 21st century.
Noticias eXplora: ¿Dónde se forjó la daga 'extraterrestre' de Tutankamón? Hace ahora seis años, en 2016, un equipo internacional de científicos italianos y egipcios examinó la célebre daga de Tutankamón –encontrada en la tumba del famoso faraón adolescente, cuando Howard Carter la descubrió en 1925– y realizó un sorprendente hallazgo. Tras emplear un avanzado espectrómetro de fluorescencia de rayos X para analizar la composición química de la hoja de hierro, descubrieron que ésta había sido forjada a partir del mineral de un meteorito, tal y como quedó reflejado en un estudio publicado en la revista Meteoritics & Planetary Science. Los expertos sabían que el material con el que se forjó la hoja del cuchillo tenía un origen extraterrestre Ahora, seis años más tarde, el último número de la misma revista publica un nuevo trabajo –en este caso elaborado por científicos del Instituto Tecnológico de Chiba (Japón) e investigadores egipcios–, que no solo corrobora el origen meteorítico de la daga, sino que además ofrece nuevos e interesantes datos sobre la milenaria pieza. Aunque los expertos sabían que el material con el que se forjó la hoja del cuchillo tenía un origen extraterrestre, el lugar de procedencia del mismo era todo un misterio, pues los egipcios no destacaron precisamente por su destreza en los trabajos de herrería. Meteoritics & Planetary Science Durante su investigación, los científicos sometieron la pieza a un nuevo examen, en el que procedieron a 'disparar' rayos X no destructivos sobre la hoja de la daga. De este modo han podido determinar que el metal se calentó a una temperatura "baja", de entre 800 y 950ºC. Esta circunstancia se ha podido concretar porque la prueba detectó evidencias de las llamadas "estructuras de Widmanstatten", un tipo de cristales con un patrón concreto que suelen aparecer en el níquel presente en el hierro, y que desaparecen si las temperaturas de forjado superan los 1.000ºC. Además, los investigadores hicieron también otro hallazgo muy significativo: descubrieron restos de yeso en la daga, que al parecer se habría empleado para adherir las partes decorativas presentes en la empuñadura, una técnica que tampoco conocían los artesanos egipcios de la época de Tutankamón. Por tanto, esta circunstancia ha llevado a los científicos a sugerir que la daga no fue forjada ni ensamblada en Egipto, sino en alguna otra cultura de aquella época. Ante este hecho, los investigadores se plantearon la posibilidad de que el cuchillo fuera algún tipo de regalo realizado por una embajada diplomática de una nación extranjera. En un intentó por corroborar dicha hipótesis, los estudiosos japoneses y egipcios decidieron revisar las llamadas "cartas de Amarna", un archivo de tablillas de arcilla que se comenzó a elaborar en tiempos de Amenhotep III (también conocido como Amenofis III) y que contiene cartas enviadas por monarcas extranjeros a este faraón y a su hijo Akenatón, padre a su vez de Tutankamón. Al examinar las tablillas, los estudiosos encontraron una carta en la que, curiosamente, se menciona una daga de hierro que Amenhotep III habría recibido del rey Tushratta de Mittani, en el norte de lo que hoy es Siria. Por tanto, es muy probable que esta fuera la daga hallada en la tumba de Tutankamón, pues se sabe que en dicho reino había artesanos que dominaban la técnica del forjado en hierro y el uso de yeso en piezas similares. En la Antigüedad los meteoritos no solo se emplearon para crear piezas como esta daga, sino que en algunos casos acabaron convirtiéndose en objetos de culto En lo que respecta al origen meteorítico del metal empleado en la daga, es un hecho llamativo, pero lo cierto es que hay otros ejemplos en la Antigüedad en los que distintos meteoritos no solo se emplearon para crear piezas como esta daga, o incluso estatuas, sino que en algunos casos acabaron convirtiéndose en objetos de culto. Hace ahora diez años, en 2012 medios de todo el mundo se hicieron eco de una llamativa noticia relacionada con una estatua budista de origen meteórico que…
Noticias eXplora: ¿Puede la vacuna Covid-19 protagonizar un milagro? Dularchand Munda, de 55 años y oriundo de Salgadih, en la India, sufrió un grave accidente de automóvil en 2017 que le dejó postrado en una cama y sin poder hablar. Su columna vertebral había sufrido daños irreversibles por lo que los médicos no le dieron ninguna posibilidad de recuperar sus funciones de ninguna forma. Cinco años después, el 4 de enero de 2022, se vacunó contra la Covid-19 con AstraZeneca, y sucedió un "milagro": Munda recuperó la sensibilidad de sus piernas y, con la ayuda de un bastón, empezó a caminar. Casualidad o no, fue recibir el pinchazo y comenzar a recuperar la sensibilidad en las piernas en tan solo cuestión de horas. Dularchand Munda Poco después sucedió otro aparente "milagro" cuando logró hablar por primera vez desde el accidente. Munda habla aún con dificultad, pero sus primeras palabras al canal NDTV, son elocuentes: "Me alegro de haberme aplicado esta vacuna". Dularchand Munda camina y habla después de recibir una vacuna de AstraZeneca Los científicos están sorprendidos y ahora intentan descubrir cómo fue posible una recuperación de estas características en un tiempo récord. En declaraciones al mismo medio, el Dr. Jitendra Kumar declaró: "Estoy asombrado de ver esto. Pero los científicos deben determinarlo". Aunque recuperar la movilidad no es algo que suceda todos los días, para los médicos el fenómeno sería más bien una casualidad temporal. La coincidencia de tomar la vacuna y recuperar sus funciones. LA CLAVE PODRÍA ESTAR EN LAS EMOCIONES Un joven británico de 22 años, Mark Ellis, sufrió un derrame cerebral que, igual que el protagonista de nuestra historia, le dejó paralítico y sin habla. Los médicos le diagnosticaron síndrome de enclaustramiento con mínimas posibilidades de supervivencia, el 90% de los pacientes con este problema mueren ya que el trombo obstruye el flujo sanguíneo a las partes cerebrales donde se procesa el habla. Se le indujo un coma y, cuando los médicos le despertaron, animado por su psicoterapeuta, Ellis empezó a imitar a su bebé, nacida sólo dos semanas antes de su accidente, quien ya balbuceaba y empezaba a caminar a gatas. Los terapeutas recurrieron a las emociones para estimular a un paciente británico que sufría síndrome de enclaustramiento El progreso del joven fue totalmente parejo al aprendizaje de su hija, y aunque la recuperación en las personas afectadas por este síntoma es extremadamente rara, los terapeutas recurrieron a las emociones para estimular al paciente con éxito. En otras ocasiones es la fe. En 1993, una niña colombiana de ocho años, Natalia García Mora, recibió un balazo que dañó su pulmón izquierdo, la médula espinal y la columna vertebral. Los médicos del hospital de Medellín aseguraron que la pequeña nunca volvería a caminar. Pero unos días después de regresar a casa, las Madres de Blanquizal propusieron hacer una novena por la salud de la niña y antes de terminarla, Natalia empezó a caminar. Los médicos que la atendieron quedaron estupefactos al verla andar en su primera sesión de fisioterapia. Es pronto para saber si alguno de estos dos ejemplos puede acomodarse al caso de Dularchand Munda pero, en cualquier caso, convendrás conmigo que la fe mueve montañas, aunque la fe, en este caso, esté en un bote de vacuna. https://ift.tt/Qm2ESTr https://ift.tt/sGP1pug #eXplora #Ciencia #Misterio
Espacio Misterio
¿Puede la vacuna Covid-19 protagonizar un milagro? - Espacio Misterio
Un hombre recupera el habla y la movilidad tras vacunarse del COVID 19 en la India
Marcelo Legname, médico
Pregunta: ¿Qué edad tienes?Respuesta: 54P: ¿Cuál es tu nacionalidad?R: ArgentinoP: ¿Cuántas expediciones has hecho a la Antártida?R: 4.P: ¿Cómo acabaste en un barco de Greenpeace?R: Intento articular mis pasiones: la navegación, la ecología y la medicinaP: Define la Antártida en pocas palabras.R: La Antártida es un lugar mágico donde puedes ver la increíble belleza y el poder de la naturaleza.P: ¿Por qué la Antártida es importante para ti y por qué debería ser importante para el público en general?R: La Antártida es uno de los lugares menos destruidos por el ser humano. Aún se puede ver aquí cómo es la Tierra sin nosotros, tan fantástica, tan perfecta. Es uno de los lugares donde nuestro impacto será dramático si no trabajamos con anticipación para protegerlo. Podemos ver aquí las primeras manifestaciones del calentamiento global y de las pesquerías de krill que afectarán la cadena alimentaria si los Gobiernos no tienen una visión de futuro y solo les preocupa ganar dinero.P: ¿Qué es lo mejor y lo peor de este tipo de viajes?R: Lo mejor es la posibilidad de venir a lugares muy remotos trabajando por un mundo mejor con personas de diferentes países y diferentes profesiones – todo un privilegio. Lo peor es el mal tiempo en este barco que se mueve mucho y por momentos sientes que andarás por las paredes :)P: ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre a bordo?R: Me gusta tomar fotos, leer, disfrutar de las conversaciones y los paisajes.P: ¿Y qué es lo que más extrañas?R: Mi familia.P: Una canción que recomiendas escuchar rodeado de glaciares.R: “Nulls in mundo pax”.P: Y por último, un mensaje en una botella para quien la encuentre.R: No vendas tu alma.-----Si eres suscriptor, a través de la newsletter del diario de a bordo recibirás información diaria actualizada y en el Microsite Especial Multimedia que hemos preparado podrás conocer muchos detalles sobre la Antártida, los océanos, la situación del continente helado… Si no eres suscriptor puedes ver nuestras ofertas en este enlace y formar parte de manera activa de National Geographic.Vía https://ift.tt/aHc9WQF - Últimas noticias https://ift.tt/8KsH5kt https://ift.tt/sGP1pug #eXplora #Ciencia #Misterio
Pregunta: ¿Qué edad tienes?Respuesta: 54P: ¿Cuál es tu nacionalidad?R: ArgentinoP: ¿Cuántas expediciones has hecho a la Antártida?R: 4.P: ¿Cómo acabaste en un barco de Greenpeace?R: Intento articular mis pasiones: la navegación, la ecología y la medicinaP: Define la Antártida en pocas palabras.R: La Antártida es un lugar mágico donde puedes ver la increíble belleza y el poder de la naturaleza.P: ¿Por qué la Antártida es importante para ti y por qué debería ser importante para el público en general?R: La Antártida es uno de los lugares menos destruidos por el ser humano. Aún se puede ver aquí cómo es la Tierra sin nosotros, tan fantástica, tan perfecta. Es uno de los lugares donde nuestro impacto será dramático si no trabajamos con anticipación para protegerlo. Podemos ver aquí las primeras manifestaciones del calentamiento global y de las pesquerías de krill que afectarán la cadena alimentaria si los Gobiernos no tienen una visión de futuro y solo les preocupa ganar dinero.P: ¿Qué es lo mejor y lo peor de este tipo de viajes?R: Lo mejor es la posibilidad de venir a lugares muy remotos trabajando por un mundo mejor con personas de diferentes países y diferentes profesiones – todo un privilegio. Lo peor es el mal tiempo en este barco que se mueve mucho y por momentos sientes que andarás por las paredes :)P: ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre a bordo?R: Me gusta tomar fotos, leer, disfrutar de las conversaciones y los paisajes.P: ¿Y qué es lo que más extrañas?R: Mi familia.P: Una canción que recomiendas escuchar rodeado de glaciares.R: “Nulls in mundo pax”.P: Y por último, un mensaje en una botella para quien la encuentre.R: No vendas tu alma.-----Si eres suscriptor, a través de la newsletter del diario de a bordo recibirás información diaria actualizada y en el Microsite Especial Multimedia que hemos preparado podrás conocer muchos detalles sobre la Antártida, los océanos, la situación del continente helado… Si no eres suscriptor puedes ver nuestras ofertas en este enlace y formar parte de manera activa de National Geographic.Vía https://ift.tt/aHc9WQF - Últimas noticias https://ift.tt/8KsH5kt https://ift.tt/sGP1pug #eXplora #Ciencia #Misterio
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Antártida
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Simona Stoeva, tercer oficial
Pregunta: ¿Qué edad tienes?Respuesta: 28P: ¿Cuál es tu nacionalidad?R: BúlgaraP: ¿Cuál es tu posición en el barco?R: Tercer oficial, navego el barco cuando estoy de guardia y cuido de la seguridad a bordo.P: ¿Cuántas expediciones has hecho a la Antártida?R: Dos.P: ¿Cómo acabaste en un barco de Greenpeace?R: Al decir sí a una oportunidad que le dio aún más significado al trabajo de mis sueños.P: Define la Antártida en pocas palabras.R: Hermoso lugar impredecible, que puede ser muy acogedor en un momento, mostrando hermosas aguas tranquilas y heladas con docenas de ballenas por todas partes, y muy hostil justo después, con un viento atroz y bajas temperaturas.P: ¿Por qué la Antártida es importante para ti y por qué debería ser importante para el público en general?R: Es un lugar tan especial, que juega un papel muy importante en el clima de la Tierra. Al mismo tiempo, es muy vulnerable y todos debemos cuidarlo y comprender su importancia.P: ¿Qué es lo mejor y lo peor de este tipo de viajes?R: Explorar lugares en los que nadie ha estado antes y trabajar para protegerlos es definitivamente uno de los mejores aspectos de esos viajes. Personalmente, me gustan mucho las largas horas de luz (en la estación adecuada) y la belleza general... Lo peor: tal vez la imprevisibilidad, lo desconocido y la lejanía, pero al final del día, cualquier experiencia es una buena experiencia.P: ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre a bordo?R: Gimnasia, pasar tiempo con la gente, preferiblemente en una terraza soleada, tocando música.P: ¿Y qué es lo que más extrañas?R: Árboles y largos paseos.P: Una canción que recomiendas escuchar rodeado de glaciares.R: Cualquier cosa en piano.P: Y por último, un mensaje en una botella para quien la encuentre.R: Tratemos de ser más cariñosos con todo lo que nos rodea. Cada pequeña cosa importa, especialmente cuando la hacen más personas.-----Si eres suscriptor, a través de la newsletter del diario de a bordo recibirás información diaria actualizada y en el Microsite Especial Multimedia que hemos preparado podrás conocer muchos detalles sobre la Antártida, los océanos, la situación del continente helado… Si no eres suscriptor puedes ver nuestras ofertas en este enlace y formar parte de manera activa de National Geographic.Vía https://ift.tt/aHc9WQF - Últimas noticias https://ift.tt/Vy4avTG https://ift.tt/sGP1pug #eXplora #Ciencia #Misterio
Pregunta: ¿Qué edad tienes?Respuesta: 28P: ¿Cuál es tu nacionalidad?R: BúlgaraP: ¿Cuál es tu posición en el barco?R: Tercer oficial, navego el barco cuando estoy de guardia y cuido de la seguridad a bordo.P: ¿Cuántas expediciones has hecho a la Antártida?R: Dos.P: ¿Cómo acabaste en un barco de Greenpeace?R: Al decir sí a una oportunidad que le dio aún más significado al trabajo de mis sueños.P: Define la Antártida en pocas palabras.R: Hermoso lugar impredecible, que puede ser muy acogedor en un momento, mostrando hermosas aguas tranquilas y heladas con docenas de ballenas por todas partes, y muy hostil justo después, con un viento atroz y bajas temperaturas.P: ¿Por qué la Antártida es importante para ti y por qué debería ser importante para el público en general?R: Es un lugar tan especial, que juega un papel muy importante en el clima de la Tierra. Al mismo tiempo, es muy vulnerable y todos debemos cuidarlo y comprender su importancia.P: ¿Qué es lo mejor y lo peor de este tipo de viajes?R: Explorar lugares en los que nadie ha estado antes y trabajar para protegerlos es definitivamente uno de los mejores aspectos de esos viajes. Personalmente, me gustan mucho las largas horas de luz (en la estación adecuada) y la belleza general... Lo peor: tal vez la imprevisibilidad, lo desconocido y la lejanía, pero al final del día, cualquier experiencia es una buena experiencia.P: ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre a bordo?R: Gimnasia, pasar tiempo con la gente, preferiblemente en una terraza soleada, tocando música.P: ¿Y qué es lo que más extrañas?R: Árboles y largos paseos.P: Una canción que recomiendas escuchar rodeado de glaciares.R: Cualquier cosa en piano.P: Y por último, un mensaje en una botella para quien la encuentre.R: Tratemos de ser más cariñosos con todo lo que nos rodea. Cada pequeña cosa importa, especialmente cuando la hacen más personas.-----Si eres suscriptor, a través de la newsletter del diario de a bordo recibirás información diaria actualizada y en el Microsite Especial Multimedia que hemos preparado podrás conocer muchos detalles sobre la Antártida, los océanos, la situación del continente helado… Si no eres suscriptor puedes ver nuestras ofertas en este enlace y formar parte de manera activa de National Geographic.Vía https://ift.tt/aHc9WQF - Últimas noticias https://ift.tt/Vy4avTG https://ift.tt/sGP1pug #eXplora #Ciencia #Misterio
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Antártida
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Día 12. El gallinero antártico
Si me lo hubieran dicho antes de venir, jamás lo hubiera creído, pero resulta <strong>sorprendentemente fácil acostumbrarse a viajar en barco</strong>. Una vez superadas la náuseas iniciales del mareo y hecho al ocasional <strong>vaivén de las olas</strong>, es como vivir en una casa que flota y se mueve sobre el mar. Con la salvedad, eso sí, de que pasada la noche puedes despertarte habiendo recorrido <strong>unos 180 kilómetros en cualquier dirección</strong>.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/mapa-de-situacion-de-la-expedicion-a-la-antartida_bac2cb57_800x526.jpg">Mapa de situación de la expedición a la Antártida.</a>Esa es más o menos la distancia a la que nos despertamos esta mañana de nuestra anterior ubicación. Nos encontrábamos a hora y media del punto <strong>donde realizaríamos la siguiente inmersión, el archipiélago Joinville</strong>. Concretamente en el brazo de mar que separa la más grande de sus islas, de la que recibe el nombre, y la más pequeña de las 3 que la componen, la isla Dundee.El día pasó muy rápido desde primera hora de la mañana, y en el tiempo que tardamos levantarnos, <strong>desayunar y realizar las tareas que cada uno tenía asignadas para hoy</strong>, ya estaba de nuevo todo preparado para que el submarino entrara en el agua.Esta vez la inmersión tuvo lugar en un escenario de <strong>pronunciadas pendientes y paredes completamente verticales</strong> que cambiaban de forma abrupta de ángulo y dirección, lo que hacía extremadamente delicadas las maniobras con el submarino. Se trataba de una mezcla de <strong>roca y sedimentos blandos</strong> vista con muy poca frecuencia en la que abundaban <strong>esponjas, corales, anémonas y estrellas de plumas</strong>.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/las-embarcaciones-de-apoyo-lucen-anecdoticas-junto-a-la-inmensidad-de-los-grandes-icebergs_4bb09af5_800x533.jpg">Las embarcaciones de apoyo lucen anecdóticas junto a la inmensidad de los grandes icebergs.</a><a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/tempanos-de-hielo-de-entre-20-y-50-centimetros-rodean-nuestra-embarcacion_0db8b717_800x533.jpg">Témpanos de hielo de entre 20 y 50 centímetros rodean nuestra embarcación.</a><a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/uno-de-los-componentes-de-la-tripulacion-ajusta-los-anclajes-para-la-recogida-del-submarino-tras-la-exploracion-de-los-fondos-oceanicos_57c1d235_800x533.jpg">Uno de los componentes de la tripulación ajusta los anclajes para la recogida del submarino tras la exploración de los fondos oceánicos.</a>John nos contaba a su regreso que, cuando se trata de la biodiversidad y el colorido del fondo del mar, solía creer que nada se podía comparar con la explosión de vida que tiene lugar <strong>en los arrecifes tropicales sanos</strong>, donde estos pueden llegar a cubrir hasta el 40% del lecho marino y en donde animales y plantas compiten por cada palmo de terreno. Donde no existe tal cosa como una roca desnuda, al menos una que alguna criatura se haya comido o haya desalojado poco antes.Y es que hoy <strong>en las oscuras y frías aguas de la Antártida</strong> habían descubierto algo similar. Durante gran parte de la inmersión, parecía que <strong>los seres vivos cubrían el 90 % de la superficie</strong> disponible. Las especies eran diferentes, por supuesto, pero al igual que en un arrecife tropical, había <strong>muy poco sustrato estéril</strong>.Parecía pues, que todo había ido de maravilla y aún le ganábamos un par de horas al reloj, por lo que tuvimos de nuevo la oportunidad de <strong>salir a explorar los alrededores a bordo de los botes</strong> de la nave. En esta ocasión el paisaje era muy diferente a cualquiera de los que hayamos visto en nuestro viaje. Refugiados del fuerte viento y oleaje entre las dos islas, nos encontrábamos <strong>rodeados casi por completo de tierra</strong>. Y donde esta estaba ausente, los numerosos glaciares que flotaban cerrando el espacio…
Si me lo hubieran dicho antes de venir, jamás lo hubiera creído, pero resulta <strong>sorprendentemente fácil acostumbrarse a viajar en barco</strong>. Una vez superadas la náuseas iniciales del mareo y hecho al ocasional <strong>vaivén de las olas</strong>, es como vivir en una casa que flota y se mueve sobre el mar. Con la salvedad, eso sí, de que pasada la noche puedes despertarte habiendo recorrido <strong>unos 180 kilómetros en cualquier dirección</strong>.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/mapa-de-situacion-de-la-expedicion-a-la-antartida_bac2cb57_800x526.jpg">Mapa de situación de la expedición a la Antártida.</a>Esa es más o menos la distancia a la que nos despertamos esta mañana de nuestra anterior ubicación. Nos encontrábamos a hora y media del punto <strong>donde realizaríamos la siguiente inmersión, el archipiélago Joinville</strong>. Concretamente en el brazo de mar que separa la más grande de sus islas, de la que recibe el nombre, y la más pequeña de las 3 que la componen, la isla Dundee.El día pasó muy rápido desde primera hora de la mañana, y en el tiempo que tardamos levantarnos, <strong>desayunar y realizar las tareas que cada uno tenía asignadas para hoy</strong>, ya estaba de nuevo todo preparado para que el submarino entrara en el agua.Esta vez la inmersión tuvo lugar en un escenario de <strong>pronunciadas pendientes y paredes completamente verticales</strong> que cambiaban de forma abrupta de ángulo y dirección, lo que hacía extremadamente delicadas las maniobras con el submarino. Se trataba de una mezcla de <strong>roca y sedimentos blandos</strong> vista con muy poca frecuencia en la que abundaban <strong>esponjas, corales, anémonas y estrellas de plumas</strong>.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/las-embarcaciones-de-apoyo-lucen-anecdoticas-junto-a-la-inmensidad-de-los-grandes-icebergs_4bb09af5_800x533.jpg">Las embarcaciones de apoyo lucen anecdóticas junto a la inmensidad de los grandes icebergs.</a><a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/tempanos-de-hielo-de-entre-20-y-50-centimetros-rodean-nuestra-embarcacion_0db8b717_800x533.jpg">Témpanos de hielo de entre 20 y 50 centímetros rodean nuestra embarcación.</a><a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/uno-de-los-componentes-de-la-tripulacion-ajusta-los-anclajes-para-la-recogida-del-submarino-tras-la-exploracion-de-los-fondos-oceanicos_57c1d235_800x533.jpg">Uno de los componentes de la tripulación ajusta los anclajes para la recogida del submarino tras la exploración de los fondos oceánicos.</a>John nos contaba a su regreso que, cuando se trata de la biodiversidad y el colorido del fondo del mar, solía creer que nada se podía comparar con la explosión de vida que tiene lugar <strong>en los arrecifes tropicales sanos</strong>, donde estos pueden llegar a cubrir hasta el 40% del lecho marino y en donde animales y plantas compiten por cada palmo de terreno. Donde no existe tal cosa como una roca desnuda, al menos una que alguna criatura se haya comido o haya desalojado poco antes.Y es que hoy <strong>en las oscuras y frías aguas de la Antártida</strong> habían descubierto algo similar. Durante gran parte de la inmersión, parecía que <strong>los seres vivos cubrían el 90 % de la superficie</strong> disponible. Las especies eran diferentes, por supuesto, pero al igual que en un arrecife tropical, había <strong>muy poco sustrato estéril</strong>.Parecía pues, que todo había ido de maravilla y aún le ganábamos un par de horas al reloj, por lo que tuvimos de nuevo la oportunidad de <strong>salir a explorar los alrededores a bordo de los botes</strong> de la nave. En esta ocasión el paisaje era muy diferente a cualquiera de los que hayamos visto en nuestro viaje. Refugiados del fuerte viento y oleaje entre las dos islas, nos encontrábamos <strong>rodeados casi por completo de tierra</strong>. Y donde esta estaba ausente, los numerosos glaciares que flotaban cerrando el espacio…
La simbiosis a través de un liquen antártico
La <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/antartida">Antártida, el gran “continente blanco”, es uno de los lugares más inhóspitos para la vida terrestre de todo el planeta. La mayor parte de los pocos seres vivos que la habitan se concentran en las costas, junto al océano Glacial Antártico. En este ambiente hostil <strong>solo aquellos seres más tolerantes consiguen sobrevivir</strong> gracias, casi siempre, a los recursos que aporta el mar. Así lo han hecho algunos grandes exploradores polares y también algunos pequeños organismos.Un buen ejemplo de ello lo representa el capitán <a href="https://historia.nationalgeographic.com.es/a/encontrado-endurance-barco-shackelton-que-se-hundio-antartida-hace-mas-100-anos_17788">Ernest Shackleton. En 1915 quedó atrapado, junto a su tripulación, por el hielo marino del invierno antártico. Vivieron una de las epopeyas más imposibles en la historia de la exploración polar. En su épica aventura, la tripulación se vio obligada a <strong>permanecer un segundo invierno en Isla Elefante</strong> (Shetland del Sur), pero todos sus integrantes sobrevivieron a las duras condiciones ambientales durante más de un año.Cuando llegaron a la isla, exploraron varios tramos de costa. Finalmente, decidieron refugiarse cerca de una colonia de pingüinos en un lugar al que llamaron <strong>Point Wild</strong>. Allí consiguieron todo lo necesario (refugio, alimento y combustible), hasta que finalmente fueron rescatados varios meses después.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/tripulacion-del-endurance-llegando-a-isla-elefante_8607355b_800x491.jpg">Tripulación del Endurance llegando a Isla Elefante.Su vida diaria en un entorno tan complicado no se centró únicamente en la obtención de recursos alimenticios y energéticos. También mantuvieron sus rutinas y entretenimientos. De hecho, el biólogo de la expedición, Robert Clark, recogió algunas <strong>especies de musgos y líquenes</strong> entre sus anotaciones. Curiosamente, no anotó en su lista una especie que probablemente compartía con ellos aquella playa de Point Wild y que, como ellos, sigue una <strong>estrategia prodigiosa para sobrevivir en la Antártida</strong>: el liquen Mastodia tessellata.Pero ¿qué es un liquen?Los líquenes son pequeños seres enigmáticos formados por la íntima asociación o “simbiosis” entre, al menos, un alga y un hongo. La asociación es tan exitosa que los líquenes son los <strong>principales organismos fotosintéticos</strong> en algunos de los lugares más extremos de la Tierra, como es el caso de las cumbres del Himalaya, las regiones polares y los desiertos de Atacama y Kalahari. En la Antártida, por ejemplo, viven más de <strong>400 especies diferentes de líquenes y tan solo 2 de plantas</strong>.En la “asociación liquénica” el alga realiza la fotosíntesis y aporta azúcares a su socio, el hongo. Este por su parte, aporta protección y otros recursos al alga. Así, ambos componentes salen beneficiados de esta interacción, que se considera por ello “mutualista”.Sin embargo, como en muchas otras asociaciones entre especies, es difícil, y a veces arbitrario, definir lo que es el mutuo beneficio. Los humanos damos protección y alimentos al ganado, y este nos proporciona carne, leche y lana. ¿Es eso un mutualismo o somos sus parásitos?Un liquen excepcionalEsa cuestión ha intrigado a los expertos durante años al estudiar el caso de Mastodia, ya que la <strong>interacción entre el hongo y el alga</strong> que la forman es muy particular. Mastodia es una especie excepcional por varias razones. De las aproximadamente 20.000 especies de líquenes descritas en el planeta, <strong>solo dos están formadas por un alga macroscópica</strong>. Mastodia es una de ellas y Prasiola, su alga.Prasiola vive tanto de forma libre como asociada a un hongo (es decir, en forma de Mastodia) y, frecuentemente, ambas coexisten en el mismo lugar. Así, la pareja Prasiola-Mastodia representa un modelo excepcional para estudiar los <strong>beneficios…
La <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/antartida">Antártida, el gran “continente blanco”, es uno de los lugares más inhóspitos para la vida terrestre de todo el planeta. La mayor parte de los pocos seres vivos que la habitan se concentran en las costas, junto al océano Glacial Antártico. En este ambiente hostil <strong>solo aquellos seres más tolerantes consiguen sobrevivir</strong> gracias, casi siempre, a los recursos que aporta el mar. Así lo han hecho algunos grandes exploradores polares y también algunos pequeños organismos.Un buen ejemplo de ello lo representa el capitán <a href="https://historia.nationalgeographic.com.es/a/encontrado-endurance-barco-shackelton-que-se-hundio-antartida-hace-mas-100-anos_17788">Ernest Shackleton. En 1915 quedó atrapado, junto a su tripulación, por el hielo marino del invierno antártico. Vivieron una de las epopeyas más imposibles en la historia de la exploración polar. En su épica aventura, la tripulación se vio obligada a <strong>permanecer un segundo invierno en Isla Elefante</strong> (Shetland del Sur), pero todos sus integrantes sobrevivieron a las duras condiciones ambientales durante más de un año.Cuando llegaron a la isla, exploraron varios tramos de costa. Finalmente, decidieron refugiarse cerca de una colonia de pingüinos en un lugar al que llamaron <strong>Point Wild</strong>. Allí consiguieron todo lo necesario (refugio, alimento y combustible), hasta que finalmente fueron rescatados varios meses después.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/tripulacion-del-endurance-llegando-a-isla-elefante_8607355b_800x491.jpg">Tripulación del Endurance llegando a Isla Elefante.Su vida diaria en un entorno tan complicado no se centró únicamente en la obtención de recursos alimenticios y energéticos. También mantuvieron sus rutinas y entretenimientos. De hecho, el biólogo de la expedición, Robert Clark, recogió algunas <strong>especies de musgos y líquenes</strong> entre sus anotaciones. Curiosamente, no anotó en su lista una especie que probablemente compartía con ellos aquella playa de Point Wild y que, como ellos, sigue una <strong>estrategia prodigiosa para sobrevivir en la Antártida</strong>: el liquen Mastodia tessellata.Pero ¿qué es un liquen?Los líquenes son pequeños seres enigmáticos formados por la íntima asociación o “simbiosis” entre, al menos, un alga y un hongo. La asociación es tan exitosa que los líquenes son los <strong>principales organismos fotosintéticos</strong> en algunos de los lugares más extremos de la Tierra, como es el caso de las cumbres del Himalaya, las regiones polares y los desiertos de Atacama y Kalahari. En la Antártida, por ejemplo, viven más de <strong>400 especies diferentes de líquenes y tan solo 2 de plantas</strong>.En la “asociación liquénica” el alga realiza la fotosíntesis y aporta azúcares a su socio, el hongo. Este por su parte, aporta protección y otros recursos al alga. Así, ambos componentes salen beneficiados de esta interacción, que se considera por ello “mutualista”.Sin embargo, como en muchas otras asociaciones entre especies, es difícil, y a veces arbitrario, definir lo que es el mutuo beneficio. Los humanos damos protección y alimentos al ganado, y este nos proporciona carne, leche y lana. ¿Es eso un mutualismo o somos sus parásitos?Un liquen excepcionalEsa cuestión ha intrigado a los expertos durante años al estudiar el caso de Mastodia, ya que la <strong>interacción entre el hongo y el alga</strong> que la forman es muy particular. Mastodia es una especie excepcional por varias razones. De las aproximadamente 20.000 especies de líquenes descritas en el planeta, <strong>solo dos están formadas por un alga macroscópica</strong>. Mastodia es una de ellas y Prasiola, su alga.Prasiola vive tanto de forma libre como asociada a un hongo (es decir, en forma de Mastodia) y, frecuentemente, ambas coexisten en el mismo lugar. Así, la pareja Prasiola-Mastodia representa un modelo excepcional para estudiar los <strong>beneficios…
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Antártida
Descubre el mundo en la web de la revista National Geographic: actualidad, reportajes, fotos espectaculares y vídeos sobre ciencia, naturaleza, historia y viajes
Las mejores imágenes de #TuFotoNatGeo del 6 al 11 de marzo
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Corredor humanitario
Un grupo de ciudadanos ucranianos atraviesan las ruinas de un puente tras los bombardeos rusos a la ciudad de Irpin, en las afueras de la capital ucraniana de Kiev, este martes 8 de marzo de 2022. Cargados de maletas, carros y mochilas, se cuentan por millones las personas que se han visto obligadas a dejar atrás su vida para huir de la guerra.Hasta el momento, los esfuerzos para establecer un alto el fuego a lo largo de los corredores humanitarios han fracasado repetidamente mientras continuaban los bombardeos rusos en la zona. Más de dos millones y medio de personas han abandonado el país durante estas semanas de conflicto según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados.Vía https://ift.tt/EcvxDeb - Últimas noticias https://ift.tt/FDSy1AK https://ift.tt/tqbuJ6R #eXplora #Ciencia #Misterio
Un grupo de ciudadanos ucranianos atraviesan las ruinas de un puente tras los bombardeos rusos a la ciudad de Irpin, en las afueras de la capital ucraniana de Kiev, este martes 8 de marzo de 2022. Cargados de maletas, carros y mochilas, se cuentan por millones las personas que se han visto obligadas a dejar atrás su vida para huir de la guerra.Hasta el momento, los esfuerzos para establecer un alto el fuego a lo largo de los corredores humanitarios han fracasado repetidamente mientras continuaban los bombardeos rusos en la zona. Más de dos millones y medio de personas han abandonado el país durante estas semanas de conflicto según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados.Vía https://ift.tt/EcvxDeb - Últimas noticias https://ift.tt/FDSy1AK https://ift.tt/tqbuJ6R #eXplora #Ciencia #Misterio
UNHCR
Emergencia en Ucrania
“Los donantes – gobiernos, empresas y particulares – han sido increíblemente generosos desde que inició el conflicto. Este esfuerzo se debe mantener si
La guerra de Rusia y Ucrania llega al espacio
Después de casi tres décadas, la estrecha <strong>colaboración espacial entre Rusia y el mundo occidental parece estar llegando a su fin</strong>. Mientras aumenta la tensión a causa de <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/mundo-ng/guerra-entre-rusia-y-ucrania-conflicto-explicado-manera-sencilla_17909">la invasión de Ucrania por parte de Vladimir Putin, <strong>Rusia ha amenazado con estrellar la Estación Espacial Internacional</strong> (ISS por sus siglas en inglés) y negarse a lanzar satélites para los países occidentales. Hace unos meses, Rusia hizo estallar uno de sus propios satélites difuntos, creando basura espacial que amenazaba la seguridad de los astronautas de la ISS.Por lo tanto, la pregunta es: ¿cómo podría repercutir la guerra de Rusia y Ucrania en las operaciones espaciales del futuro y cuáles serían las consecuencias?Las <strong>imágenes desde el espacio</strong> se han convertido en un <strong>elemento habitual en la cobertura de la invasión de Ucrania</strong>, mostrando las tropas avanzando inexorablemente hacia Kiev, <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/fotografia/imagenes-asedio-rusia-a-irpin-ucrania_17982">Irpin, <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/fotografia/imagenes-asedio-rusia-a-mariupol-ucrania_17970">Mariupol o Járkov.Aunque el contenido es escalofriante, estas imágenes han sido de <strong>gran ayuda para la asediada resistencia ucraniana</strong>, ya que gracias a estas han podido averiguar dónde está el enemigo, de dónde viene y su configuración. También son una demostración del nivel de fuerza utilizado por Rusia, expuesto a la vista de todo el mundo.La importancia de las imágenes por satéliteHasta hace poco, solo los militares avanzados y algunos países contaban con imágenes por satélite. Sin embargo, hoy en día, las <strong>empresas comerciales están captando cada vez más estas imágenes</strong> y su potencial podría superar al ejército ruso. La principal ventaja es que, gracias a estas, las empresas pueden proporcionar un apoyo casi militar, <strong>evitando la participación bélica de las naciones occidentales</strong> en Ucrania.Hay quienes advierten de un declive del poder espacial de Estados Unidos, sobre todo ante la ambiciosa agenda espacial china y las provocativas maniobras rusas. Pero <strong>cualquier estimación del poder espacial debe incluir al sector comercial</strong>, en el que las empresas occidentales, y las estadounidenses en particular, llevan ventaja.SpaceX no solo proporciona imágenes por satélite, sino también comunicaciones. Su fundador, <strong>Elon Musk, ha acudido en ayuda de Ucrania</strong> dandole terminales que permiten acceder al sistema Starlink, una megaconstelación de satélites que ofrece conexión a Internet de alta velocidad. Si Rusia corta los servicios de Internet y otras formas de comunicación en Ucrania, Starlink podría proporcionar conectividad, <strong>dando a los ucranianos un acceso seguro a la información y a la conexión en red</strong>.Sin embargo, <strong>existen algunos riesgos</strong>. Musk ha advertido recientemente a los usuarios ucranianos de que las terminales Starlink (que son efectivamente antenas parabólicas bidireccionales) pueden hacer que se les identifique.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/la-nave-tripulada-soyuz-ms-18-en-primer-plano-y-la-nave-de-carga-progress-77-acopladas-a-la-estacion-espacial-internacional_0c4beddd_800x533.jpg">La nave tripulada Soyuz MS-18 (en primer plano) y la nave de carga Progress 77 acopladas a la Estación Espacial Internacional.Interferencias rusasTambién se ha informado de que <strong>Rusia ha interferido la señal GPS de los satélites en el espacio hacia Ucrania</strong>. Y que Putin espera que su propio sistema de posicionamiento por satélite GLONASS también sea interferido. Si eso ocurre, se utilizará un <strong>sistema terrestre llamado Chayka</strong>, basado en una tecnología de radio más antigua. Aunque no es tan preciso como un sistema de…
Después de casi tres décadas, la estrecha <strong>colaboración espacial entre Rusia y el mundo occidental parece estar llegando a su fin</strong>. Mientras aumenta la tensión a causa de <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/mundo-ng/guerra-entre-rusia-y-ucrania-conflicto-explicado-manera-sencilla_17909">la invasión de Ucrania por parte de Vladimir Putin, <strong>Rusia ha amenazado con estrellar la Estación Espacial Internacional</strong> (ISS por sus siglas en inglés) y negarse a lanzar satélites para los países occidentales. Hace unos meses, Rusia hizo estallar uno de sus propios satélites difuntos, creando basura espacial que amenazaba la seguridad de los astronautas de la ISS.Por lo tanto, la pregunta es: ¿cómo podría repercutir la guerra de Rusia y Ucrania en las operaciones espaciales del futuro y cuáles serían las consecuencias?Las <strong>imágenes desde el espacio</strong> se han convertido en un <strong>elemento habitual en la cobertura de la invasión de Ucrania</strong>, mostrando las tropas avanzando inexorablemente hacia Kiev, <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/fotografia/imagenes-asedio-rusia-a-irpin-ucrania_17982">Irpin, <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/fotografia/imagenes-asedio-rusia-a-mariupol-ucrania_17970">Mariupol o Járkov.Aunque el contenido es escalofriante, estas imágenes han sido de <strong>gran ayuda para la asediada resistencia ucraniana</strong>, ya que gracias a estas han podido averiguar dónde está el enemigo, de dónde viene y su configuración. También son una demostración del nivel de fuerza utilizado por Rusia, expuesto a la vista de todo el mundo.La importancia de las imágenes por satéliteHasta hace poco, solo los militares avanzados y algunos países contaban con imágenes por satélite. Sin embargo, hoy en día, las <strong>empresas comerciales están captando cada vez más estas imágenes</strong> y su potencial podría superar al ejército ruso. La principal ventaja es que, gracias a estas, las empresas pueden proporcionar un apoyo casi militar, <strong>evitando la participación bélica de las naciones occidentales</strong> en Ucrania.Hay quienes advierten de un declive del poder espacial de Estados Unidos, sobre todo ante la ambiciosa agenda espacial china y las provocativas maniobras rusas. Pero <strong>cualquier estimación del poder espacial debe incluir al sector comercial</strong>, en el que las empresas occidentales, y las estadounidenses en particular, llevan ventaja.SpaceX no solo proporciona imágenes por satélite, sino también comunicaciones. Su fundador, <strong>Elon Musk, ha acudido en ayuda de Ucrania</strong> dandole terminales que permiten acceder al sistema Starlink, una megaconstelación de satélites que ofrece conexión a Internet de alta velocidad. Si Rusia corta los servicios de Internet y otras formas de comunicación en Ucrania, Starlink podría proporcionar conectividad, <strong>dando a los ucranianos un acceso seguro a la información y a la conexión en red</strong>.Sin embargo, <strong>existen algunos riesgos</strong>. Musk ha advertido recientemente a los usuarios ucranianos de que las terminales Starlink (que son efectivamente antenas parabólicas bidireccionales) pueden hacer que se les identifique.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/la-nave-tripulada-soyuz-ms-18-en-primer-plano-y-la-nave-de-carga-progress-77-acopladas-a-la-estacion-espacial-internacional_0c4beddd_800x533.jpg">La nave tripulada Soyuz MS-18 (en primer plano) y la nave de carga Progress 77 acopladas a la Estación Espacial Internacional.Interferencias rusasTambién se ha informado de que <strong>Rusia ha interferido la señal GPS de los satélites en el espacio hacia Ucrania</strong>. Y que Putin espera que su propio sistema de posicionamiento por satélite GLONASS también sea interferido. Si eso ocurre, se utilizará un <strong>sistema terrestre llamado Chayka</strong>, basado en una tecnología de radio más antigua. Aunque no es tan preciso como un sistema de…
5 claves del desastre de Chernóbil
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National Geographic España - Web Oficial - Ciencia, naturaleza, historia y viajes
Web oficial de la revista National Geographic España: reportajes y fotografías de naturaleza, ciencia, historia, viajes y aventura
Día 12 y uno más. Operaciones submarinas
Hoy se cumplía el día <strong>“12 y uno más”, desde nuestra partida</strong>. “12 y uno más” es la forma en la que los pescadores gaditanos se refieren a <strong>la decimotercera anilla que lanzan al agua</strong> cuando, mediante la llamada técnica del cerco con jareta, calan el arte en sus traíñas para la pesca del boquerón o la sardina.Y es que un barco siempre ha sido un lugar regido por sus particulares reglas y tradiciones, pero también <strong>rodeado por las creencias y supersticiones</strong> de sus tripulantes, entre las cuales una de las más conocidas hace referencia <strong>al número 13</strong>.Por ejemplo, cuentan las historias que cuando se contrataba antiguamente a <strong>la tripulación de un barco</strong>, si se rondaba la cifra del mal fario, se hacía porque esta <strong>fuera bien de 12 o de 14 tripulantes, pero nunca de 13</strong>. Lo mismo sucede en el caso de las embarcaciones con un gran número de cubiertas, en las cuales, al igual que ocurre con algunos edificios, se omite el número prohibido a la hora de enumerarlas.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/vista-interior-del-anteriormente-mencionado-carajo-puesto-mas-elevado-del-arctic-sunrise-con-35-metros-de-altura_ca48fb44_800x533.jpg">Vista interior del anteriormente mencionado carajo, puesto más elevado del Arctic Sunrise con 35 metros de altura.</a>El caso es que, dada la circunstancia y hablando del tema en cuestión, hoy le preguntábamos a nuestros compañeros sobre si albergaban <strong>alguna superstición respecto al hecho de sumergirse a profundidades de más de 500 metros</strong> en un submarino que, a pesar de la tecnología que esconde, parece casi de juguete.La respuesta, como era de esperar, fue negativa. En cambio, lo que nos explicaron fue algo que llevábamos algunos días cuestionándonos y por lo que tú, querido lector, quizá también se te hayas preguntado, y es: <strong>¿Qué pasaría en el caso de que algo saliera mal ahí abajo?</strong> La contestación tuvo poco de superstición y bastante de ingenio.Para empezar, el submarino está <strong>diseñado para operar con flotabilidad neutra</strong>. Esto quiere decir que su peso está equilibrado de forma que una vez en el agua, ni flota ni se hunde a menos que sea la voluntad del piloto. Gracias a ello, en el caso de sufrir una avería en el fondo del mar, la primera medida a tomar sería <strong>la liberación de una pieza de plomo</strong> situada en la base del submarino; suficiente para alterar el equilibrio inicial y ascender hasta la superficie en base a las meras leyes de la física.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/maniobras-en-el-inicio-de-la-inmersion_6ad3144e_800x533.jpg">Maniobras en el inicio de la inmersión.</a>En caso de que esto no funcionara, <strong>existe un plan b</strong>, consistente en llenar de aire unos compartimentos auxiliares, y por tanto volviendo a <strong>incrementar la flotabilidad del submarino</strong>. Todo parecía bastante bien atado según nos contaban Jared y los dos Jeffs. Sin embargo, aún de resultar insuficientes las medidas, el submarino podría también desprenderse de sus grandes baterías (una de las piezas más pesadas del mismo) y activar una auxiliar y más pequeña destinada a estas situaciones.Pero… ¿qué pasaría si nada de esto funcionara? Nos seguíamos preguntando. En ese caso, el submarino posee <strong>la capacidad de ofrecer soporte vital (oxígeno, agua e incluso comida desecada) durante 80 horas</strong>. Es decir, las 8 que puede llegar a durar una operación, más otras 72, que son las calculadas para que un UAV o lo que es lo mismo, un submarino no tripulado y especializado en las labores de rescate, <strong>pudiera acudir desde cualquier parte del mundo para remolcar</strong> y socorrer a piloto y acompañante.Escribo esto, querido lector, casi al mismo tiempo que comparto con Roberto la información, quien dentro de dos días con suerte <strong>quizá se aventure en una de las últimas inmersiones al…
Hoy se cumplía el día <strong>“12 y uno más”, desde nuestra partida</strong>. “12 y uno más” es la forma en la que los pescadores gaditanos se refieren a <strong>la decimotercera anilla que lanzan al agua</strong> cuando, mediante la llamada técnica del cerco con jareta, calan el arte en sus traíñas para la pesca del boquerón o la sardina.Y es que un barco siempre ha sido un lugar regido por sus particulares reglas y tradiciones, pero también <strong>rodeado por las creencias y supersticiones</strong> de sus tripulantes, entre las cuales una de las más conocidas hace referencia <strong>al número 13</strong>.Por ejemplo, cuentan las historias que cuando se contrataba antiguamente a <strong>la tripulación de un barco</strong>, si se rondaba la cifra del mal fario, se hacía porque esta <strong>fuera bien de 12 o de 14 tripulantes, pero nunca de 13</strong>. Lo mismo sucede en el caso de las embarcaciones con un gran número de cubiertas, en las cuales, al igual que ocurre con algunos edificios, se omite el número prohibido a la hora de enumerarlas.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/vista-interior-del-anteriormente-mencionado-carajo-puesto-mas-elevado-del-arctic-sunrise-con-35-metros-de-altura_ca48fb44_800x533.jpg">Vista interior del anteriormente mencionado carajo, puesto más elevado del Arctic Sunrise con 35 metros de altura.</a>El caso es que, dada la circunstancia y hablando del tema en cuestión, hoy le preguntábamos a nuestros compañeros sobre si albergaban <strong>alguna superstición respecto al hecho de sumergirse a profundidades de más de 500 metros</strong> en un submarino que, a pesar de la tecnología que esconde, parece casi de juguete.La respuesta, como era de esperar, fue negativa. En cambio, lo que nos explicaron fue algo que llevábamos algunos días cuestionándonos y por lo que tú, querido lector, quizá también se te hayas preguntado, y es: <strong>¿Qué pasaría en el caso de que algo saliera mal ahí abajo?</strong> La contestación tuvo poco de superstición y bastante de ingenio.Para empezar, el submarino está <strong>diseñado para operar con flotabilidad neutra</strong>. Esto quiere decir que su peso está equilibrado de forma que una vez en el agua, ni flota ni se hunde a menos que sea la voluntad del piloto. Gracias a ello, en el caso de sufrir una avería en el fondo del mar, la primera medida a tomar sería <strong>la liberación de una pieza de plomo</strong> situada en la base del submarino; suficiente para alterar el equilibrio inicial y ascender hasta la superficie en base a las meras leyes de la física.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/maniobras-en-el-inicio-de-la-inmersion_6ad3144e_800x533.jpg">Maniobras en el inicio de la inmersión.</a>En caso de que esto no funcionara, <strong>existe un plan b</strong>, consistente en llenar de aire unos compartimentos auxiliares, y por tanto volviendo a <strong>incrementar la flotabilidad del submarino</strong>. Todo parecía bastante bien atado según nos contaban Jared y los dos Jeffs. Sin embargo, aún de resultar insuficientes las medidas, el submarino podría también desprenderse de sus grandes baterías (una de las piezas más pesadas del mismo) y activar una auxiliar y más pequeña destinada a estas situaciones.Pero… ¿qué pasaría si nada de esto funcionara? Nos seguíamos preguntando. En ese caso, el submarino posee <strong>la capacidad de ofrecer soporte vital (oxígeno, agua e incluso comida desecada) durante 80 horas</strong>. Es decir, las 8 que puede llegar a durar una operación, más otras 72, que son las calculadas para que un UAV o lo que es lo mismo, un submarino no tripulado y especializado en las labores de rescate, <strong>pudiera acudir desde cualquier parte del mundo para remolcar</strong> y socorrer a piloto y acompañante.Escribo esto, querido lector, casi al mismo tiempo que comparto con Roberto la información, quien dentro de dos días con suerte <strong>quizá se aventure en una de las últimas inmersiones al…
Descarga en el Kalahari
Un rayo descarga su electricidad en la región central del desierto del Kalahari, en Botswana. No es extraño que muchos de estos rayos terminen provocando incendios en la gran inmensidad de este desierto africano, que se extiende por Botswana, Namibia y Sudáfrica.El Kalahari no solo es famoso por su gran variedad de fauna, donde destacan los leones, las jirafas o los antílopes como especies más icónicas, sino que también es una de las regiones con los cielos más oscuros del planeta, haciendo de este desierto un lugar único para los amantes de la astronomía y la fotografía nocturna.March 13, 2022 at 06:00AM Vía https://ift.tt/Tngmok7 - Últimas noticias https://ift.tt/y29mNRx https://ift.tt/B2Xd6f0 #eXplora #Ciencia #Misterio
Un rayo descarga su electricidad en la región central del desierto del Kalahari, en Botswana. No es extraño que muchos de estos rayos terminen provocando incendios en la gran inmensidad de este desierto africano, que se extiende por Botswana, Namibia y Sudáfrica.El Kalahari no solo es famoso por su gran variedad de fauna, donde destacan los leones, las jirafas o los antílopes como especies más icónicas, sino que también es una de las regiones con los cielos más oscuros del planeta, haciendo de este desierto un lugar único para los amantes de la astronomía y la fotografía nocturna.March 13, 2022 at 06:00AM Vía https://ift.tt/Tngmok7 - Últimas noticias https://ift.tt/y29mNRx https://ift.tt/B2Xd6f0 #eXplora #Ciencia #Misterio
www.nationalgeographic.com.es
National Geographic España - Web Oficial - Ciencia, naturaleza, historia y viajes
Web oficial de la revista National Geographic España: reportajes y fotografías de naturaleza, ciencia, historia, viajes y aventura
Día 14. La cacería
Hoy nos despertamos en las mismas coordenadas en las que ayer despedíamos al día con <strong>una inverosímil puesta de sol antártica</strong>. Nos encontrábamos en el llamado <strong>Canal del Príncipe Gustavo</strong>, un brazo de mar que se extiende al sureste de la península de la Trinidad y en el que fondeábamos a la altura de la isla Vega.La zona era demasiado profunda como para tirar el ancla, lo que unido a las frías temperaturas del agua en estas latitudes —en las que nunca se apaga el motor del barco por precaución— nos ha mantenido <strong>navegando en pequeños círculos y a baja velocidad durante toda la noche</strong>.Nos encontrábamos en el mismo lugar, y sin embargo, en el ambiente <strong>se respiraba una belleza distinta</strong>. Esta mañana las corrientes habían traído hasta la zona varias <strong>plataformas de hielo extensas y delgadas</strong>.Se trataba de hielo joven, de 2 o 3 metros de grosor, formado probablemente durante el último invierno <strong>a causa de la congelación del propio océano</strong>. En su superficie, de un blanco impoluto que contrastaba con el tono ceniciento del agua, <strong>descansaban varias decenas de focas</strong>.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/durante-nuestra-observamos-desde-la-distancia-varios-tempanos-que-servian-como-zonas-de-descanso-a-varios-grupos-de-lobos-marinos-antarticos-arctophoca-gazella_671f02bf_800x533.jpg">Durante la travesía observamos desde la distancia varios témpanos que servían como zonas de descanso a varios grupos de lobos marinos antárticos (Arctophoca gazella).</a>El mar estaba en completa calma, lo que nos proporcionaba la sensación de <strong>navegar por un inmenso espejo gris</strong> sobre el que esporádicamente se erigían algunas islas cónicas atravesadas por glaciares cual inmensos toboganes blancos. Era la <strong>zona perfecta para avistar cetáceos</strong>, los cuales no tardaron demasiado en aparecer con los primeros rayos de sol que se colaban a través de las nubes.Así, <strong>una primera aleta dio paso a otra, y luego a otra</strong>, hasta que pasados cinco minutos se encontraban <strong>por todas partes</strong>: proa o popa, babor y estribor. No importaba el lugar hacia el que miráramos que siempre encontrábamos una cola sumergiéndose hacía las profundidades o un lomo sobresaliendo a la superficie.No se trataba de la primera vez que asistíamos a un espectáculo similar. <strong>Estos cetáceos ya nos habían deleitado con su presencia</strong> y compañía con anterioridad. Sin embargo, en esta ocasión la coyuntura era diferente, y en el ambiente se respiraba algo que no alcanzamos a interpretar hasta descifrar que allí <strong>se estaban dando cita por igual ballenas jorobadas y orcas</strong>, ambas con diferentes intenciones.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/un-miembro-de-la-tripulacion-senala-la-localizacion-de-un-grupo-de-orcas-orcinus-orca_b13c4986_800x533.jpg">Un miembro de la tripulación señala la localización de un grupo de orcas (Orcinus orca).</a><a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/arrinconamiento-de-una-ballena-jorobada-megaptera-novaeangliae-por-un-grupo-de-orcas-orcinus-orca_84c40331_800x533.jpg"> Arrinconamiento de una ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) por un grupo de orcas (Orcinus orca).</a><a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/grupo-de-orcas-orcinus-orca-explorando-las-inmediaciones_ee7bd241_800x533.jpg">Grupo de orcas (Orcinus orca) explorando las inmediaciones.</a>A babor, un pequeño grupo de las primeras permanecía estático, flotando en la superficie del agua. Poco después identificaríamos que se trataba de una estrategia de defensa en la que los adultos rodean a los ejemplares más jóvenes del grupo ante un posible ataque de las orcas que allí se congregaban.Y es que cuando se trata de otros cetáceos, las orcas exhiben <strong>una muy particular forma de cazar</strong>. Lo hacen en grupo y encauzadas hacia el ejemplar más…
Hoy nos despertamos en las mismas coordenadas en las que ayer despedíamos al día con <strong>una inverosímil puesta de sol antártica</strong>. Nos encontrábamos en el llamado <strong>Canal del Príncipe Gustavo</strong>, un brazo de mar que se extiende al sureste de la península de la Trinidad y en el que fondeábamos a la altura de la isla Vega.La zona era demasiado profunda como para tirar el ancla, lo que unido a las frías temperaturas del agua en estas latitudes —en las que nunca se apaga el motor del barco por precaución— nos ha mantenido <strong>navegando en pequeños círculos y a baja velocidad durante toda la noche</strong>.Nos encontrábamos en el mismo lugar, y sin embargo, en el ambiente <strong>se respiraba una belleza distinta</strong>. Esta mañana las corrientes habían traído hasta la zona varias <strong>plataformas de hielo extensas y delgadas</strong>.Se trataba de hielo joven, de 2 o 3 metros de grosor, formado probablemente durante el último invierno <strong>a causa de la congelación del propio océano</strong>. En su superficie, de un blanco impoluto que contrastaba con el tono ceniciento del agua, <strong>descansaban varias decenas de focas</strong>.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/durante-nuestra-observamos-desde-la-distancia-varios-tempanos-que-servian-como-zonas-de-descanso-a-varios-grupos-de-lobos-marinos-antarticos-arctophoca-gazella_671f02bf_800x533.jpg">Durante la travesía observamos desde la distancia varios témpanos que servían como zonas de descanso a varios grupos de lobos marinos antárticos (Arctophoca gazella).</a>El mar estaba en completa calma, lo que nos proporcionaba la sensación de <strong>navegar por un inmenso espejo gris</strong> sobre el que esporádicamente se erigían algunas islas cónicas atravesadas por glaciares cual inmensos toboganes blancos. Era la <strong>zona perfecta para avistar cetáceos</strong>, los cuales no tardaron demasiado en aparecer con los primeros rayos de sol que se colaban a través de las nubes.Así, <strong>una primera aleta dio paso a otra, y luego a otra</strong>, hasta que pasados cinco minutos se encontraban <strong>por todas partes</strong>: proa o popa, babor y estribor. No importaba el lugar hacia el que miráramos que siempre encontrábamos una cola sumergiéndose hacía las profundidades o un lomo sobresaliendo a la superficie.No se trataba de la primera vez que asistíamos a un espectáculo similar. <strong>Estos cetáceos ya nos habían deleitado con su presencia</strong> y compañía con anterioridad. Sin embargo, en esta ocasión la coyuntura era diferente, y en el ambiente se respiraba algo que no alcanzamos a interpretar hasta descifrar que allí <strong>se estaban dando cita por igual ballenas jorobadas y orcas</strong>, ambas con diferentes intenciones.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/un-miembro-de-la-tripulacion-senala-la-localizacion-de-un-grupo-de-orcas-orcinus-orca_b13c4986_800x533.jpg">Un miembro de la tripulación señala la localización de un grupo de orcas (Orcinus orca).</a><a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/arrinconamiento-de-una-ballena-jorobada-megaptera-novaeangliae-por-un-grupo-de-orcas-orcinus-orca_84c40331_800x533.jpg"> Arrinconamiento de una ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) por un grupo de orcas (Orcinus orca).</a><a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/grupo-de-orcas-orcinus-orca-explorando-las-inmediaciones_ee7bd241_800x533.jpg">Grupo de orcas (Orcinus orca) explorando las inmediaciones.</a>A babor, un pequeño grupo de las primeras permanecía estático, flotando en la superficie del agua. Poco después identificaríamos que se trataba de una estrategia de defensa en la que los adultos rodean a los ejemplares más jóvenes del grupo ante un posible ataque de las orcas que allí se congregaban.Y es que cuando se trata de otros cetáceos, las orcas exhiben <strong>una muy particular forma de cazar</strong>. Lo hacen en grupo y encauzadas hacia el ejemplar más…
La gran mancha roja de Júpiter
Las sondas gemelas Voyager 1 y 2 prosiguen su viaje de exploración espacial en lugares en los que no ha estado ningún artefacto terrestre en la historia. Lanzadas en 1977, 45 años después continúan con su incansable viaje después de haber sido lanzadas en búsqueda de nuevas certezas sobre el espacio.Según la NASA, en la actualidad ambas sondas se encuentran viajando a miles de kilómetros de Plutón, dejando imágenes tan impresionantes como esta. Tratada a través de numerosos filtros en el Image Processing Lab del Jet Propulsion Laboratory que, una vez combinados, reproducen el color original de Júpiter y su característica mancha roja en alta definición.March 14, 2022 at 06:00AM Vía https://ift.tt/xbIcPmo - Últimas noticias https://ift.tt/ih6u0YC https://ift.tt/SaFPsHm #eXplora #Ciencia #Misterio
Las sondas gemelas Voyager 1 y 2 prosiguen su viaje de exploración espacial en lugares en los que no ha estado ningún artefacto terrestre en la historia. Lanzadas en 1977, 45 años después continúan con su incansable viaje después de haber sido lanzadas en búsqueda de nuevas certezas sobre el espacio.Según la NASA, en la actualidad ambas sondas se encuentran viajando a miles de kilómetros de Plutón, dejando imágenes tan impresionantes como esta. Tratada a través de numerosos filtros en el Image Processing Lab del Jet Propulsion Laboratory que, una vez combinados, reproducen el color original de Júpiter y su característica mancha roja en alta definición.March 14, 2022 at 06:00AM Vía https://ift.tt/xbIcPmo - Últimas noticias https://ift.tt/ih6u0YC https://ift.tt/SaFPsHm #eXplora #Ciencia #Misterio
NASA
Voyager's View of Jupiter's Great Red Spot
This view of Jupiter was taken by Voyager 1.
Noticias eXplora: Descubren dos agujeros negros supermasivos en "rumbo de colisión" Los agujeros negros supermasivos son objetos muy densos y oscuros, y de unas dimensiones colosales, del orden de varios cientos de millones de veces más grandes que nuestro Sol. Estos "mastondontes" del cosmos, según los científicos, se encuentran en el corazón de la gran mayoría –es posible que en todas– las galaxias del universo. Algunos de estos agujeros negros supermasivos tienen la peculiaridad de que emiten un jet o chorro de materia sobrealimentada (plasma) en dirección a la Tierra; en tal caso, tales objetos cósmicos se conocen como blazares. Recreación artística de un agujero negro supermasivo emitiendo un 'jet' o chorro de energía (Wikipedia) Los investigadores no saben cómo se forman estos gigantescos agujeros negros, pero se ha planteado la hipótesis de que los agujeros negros más grandes del universo puedan tener su origen en la fusión de dos agujeros negros más pequeños. Ahora, esa teoría podría verse respaldada con el reciente hallazgo de un grupo de científicos, que ha publicado un interesante estudio en la publicación científica especializada The Astrophysical Journal Letters. Los autores de la investigación estaban realizando un seguimiento a unos 1.800 blazares detectados en distintos puntos del universo, cuando detectaron algo que les llamó la atención: uno de estos blazares, bautizado como PKS 2131-021, parecía fluctuar a intervalos extremadamente regulares; casi, explicaron los científicos, como si se tratase del tic-tac de un reloj. Estos dos agujeros negros supermasivos llegarán a colisionar y fusionarse en algún momento dentro de unos 10.000 años Al estudiar concienzudamente estas fluctuaciones, los investigadores comenzaron a sospechar que el origen de las mismas podría estar, muy probablemente, en la presencia de un segundo agujero negro que estaría "tirando" del primero. Tras realizar numerosos análisis, los científicos han llegado a la conclusión de que, casi con total seguridad, eso es exactamente lo que sucede, y que estos dos agujeros negros supermasivos –que se encuentran a unos 9 mil millones de años luz de la Tierra–, llegarán a colisionar y fusionarse en algún momento dentro de unos 10.000 años. Según los cálculos, estos dos agujeros negros gigantescos llevan la friolera de 100 millones de años moviéndose uno hacia otro, y ahora mismo comparten una órbita binaria, en la que orbitan entre sí cada 2 años y medio aproximadamente. Hasta la fecha, los astrónomos tan solo habían detectado la existencia de otro par de agujeros negros "binarios", y se encontraban a una mayor distancia el uno del otro, pues orbitan entre sí cada nueve años. Según el estudio publicado por The Astrophysical Journal Letters, cuando finalmente los dos agujeros negros supermasivos por fin se fusionen, la violentísima colisión enviará ondas gravitacionales, perturbaciones en el tejido del espacio-tiempo que fueron predichas por Albert Einstein en su Teoría de la relatividad. Faltan todavía diez milenios para que eso suceda, pero los científicos responsables de la investigación creen que la observación y el análisis de los datos arrojados por PKS 2131-021 y otros agujeros negros binarios ayudará a comprender mejor cómo se forman este tipo de agujeros negros supermasivos, y lo que sucede cuando dos de ellos colisionan y acaban fusionándose. https://ift.tt/U9GJisj https://ift.tt/SaFPsHm #eXplora #Ciencia #Misterio
Espacio Misterio
Descubren dos agujeros negros supermasivos en "rumbo de c... - Espacio Misterio
Las fluctuaciones detectadas en un agujero negro reveló la presencia de un segundo agujero que "tira" del primero
Noticias eXplora: El síndrome del impostor Siete de cada diez personas experimentan el llamado Síndrome del Impostor (SI) al menos una vez en la vida, de manera que se trata de una vivencia bastante extendida por la que la inmensa mayoría de nosotros pasamos sin mayores consecuencias. Tirando de memoria quizá logremos recordar cómo nos sentimos algo impostores al conseguir una destacada mejora laboral, culminar con éxito un proyecto profesional o a raíz de un reconocimiento social del que fuimos objeto. En alguna deestas u otras situaciones similares tal vez nos hayamos visto tentados, sin mayores consecuencias, a pensar que ante otros candidatos la suerte se conjuró a nuestro favor jugando un papel determinante, y no del todo merecido, en el resultado que celebramos. Sentirnos un impostor hace que no disfrutemos de los éxitos logrados y nos hace vivir en un estresante escenario de permanente autoexigencia A fin de cuentas, frecuentemente percibimos la vida como una sucesión de instantes de cal y de arena, de golpes de suerte. Sin embargo, cuando esta puntual forma de evaluar nuestros logros y conquistas se automatiza y cronifica,haciéndose extensible a amplias esferas de nuestra vida, el miedo y la ansiedad asociadas a la hipotética posibilidad de que los demás descubran "nuestra verdad" puede llegar a ser incapacitante, haciendo dudar constantemente de su valía y capacidades incluso a las personas más competentes. Es tranquilizador saber que este síndrome no está tipificado como enfermedad o trastorno mental, pero no deja de ser cierto que sentirnos un impostor hace que no solo no disfrutemos de las metas y éxitos logrados al considerar que no los merecemos, sino que además nos hace vivir en un estresante escenario de permanente autoexigencia, a veces de perfeccionismo extremo, al considerar que tenemos que trabajar más que el resto para disipar dudas sobre nuestras capacidades y, además, hacerlo de manera impecable por la nula tolerancia al error que presenta el pseudo impostor. Otra de las muchas consecuencias que tiene vivir en una inexistente impostura es la de evitar a toda costa correr el más mínimo riesgo, manteniendo un perfil bajo a la hora de tomar decisiones o iniciar proyectos, incluso ocultando las verdaderas opiniones para no desentonar en el grupo. Ello reduce la posibilidad de equivocarnos y, por tanto, de que los demás descubran que no somos todo lo buenos que ellos piensan que somos. Este comportamiento puede verse reforzado subestimando los logros, restándoles importancia, haciendo lo mismo con los elogios recibidos, que se atribuyen por ejemplo al desconocimiento del otro sobre su verdadera condición de impostor. El SI funciona como una trampa mental que se alimenta del déficit de autoestima de quien lo padece VIVIR EN UN ESPEJISMO Conviene tener bien claro que el SI es un perturbador espejismo para el que no existe sustento ni argumentos reales ni objetivos, actuando como una trampa mental que se alimenta del déficit de autoestima de quien lo padece, que siempre atribuye a la suerte las cosas buenas y positivas que le suceden, y al mismo tiempo no duda en hacerse responsable de todas las negativas debido a su percepción de incapacidad. Quién es víctima de este síndrome sabe exactamente de lo que hablamos, pero si el lector es de los que navega en la duda, por fortuna existen diversidad de test que permiten determinar si estamos atrapados en sus redes. Inicialmente el síndrome fue descrito hacia 1978 por las psicólogas Pauline Rose Clance y Suzanne A. Imes en un artículo en el que estudiaban su incidencia en un grupo de 150 mujeres de alto rendimiento, todas con grandes logros académicos y profesionales, reconocidas y apreciadas por sus colegas y mentores, pero que se sentían farsantes. Este punto de partida llevó a pensar erróneamente que se trataba de un fenómeno femenino, cuando realmente los estudios posteriores han demostrado que afecta por igual a ambos sexos, aunque obviamente la sociedad predominantemente machista en la que vivimos lo acentuaba…
Clonar mamuts y otros animales extintos es "imposible o muy difícil"
El anuncio de que en pocos años <strong>será posible clonar mamuts y otros animales extintos</strong> es algo que se repite con cierta regularidad, pero que nunca llega a materializarse. Y, con los resultados experimentales actuales, la realidad es que esta puede ser una promesa imposible o, cuanto menos, mucho más complicada de lo que parece.Un grupo de científicos de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) ha realizado un <a href="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(22)00249-4">estudio sobre el genoma de la rata de Maclear (<em>Rattus macleari</em>), una especie endémica de la Isla de Navidad que se extinguió en los primeros años del siglo XX. Los investigadores eligieron esta especie por su proximidad genética con la rata parda o rata de Noruega (<em>Rattus norvegicus</em>), frecuentemente usada como animal de laboratorio, de la cual los científicos ya tienen el genoma completo y saben cómo modificarlo. Puesto que una parte clave del proceso de des-extinción consiste en <strong>completar los vacíos que quedan en el genoma de la especie extinta con ADN de una especie viva</strong>, hay dos condicionantes: que tengan un antepasado común cercano y que el ADN de la especie extinta esté muy completo.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/10/rata-de-maclear_4793293c_800x491.jpg">Rata de MaclearPero el resultado del estudio ha sido desalentador: incluso teniendo restos de piel de rata de Maclear y secuenciándolos varias veces para obtener un mapa del genoma lo más detallado posible, aún hay casi un 5% faltante, demasiado para completarlo con ADN de rata parda. El problema radica en que <strong>las partes que faltan desempeñan funciones importantes</strong>, pues se trata de genes relacionados con el sistema inmunológico y olfativo. Ciertamente, podrían crear un animal, pero este no sería ni una rata de Maclear ni una rata parda, sino una especie nueva y artificial.Con estos resultados, resucitar <strong>especies icónicas como los mamuts o los tigres de dientes de sable</strong> parece un sueño imposible por dos motivos: el primero, la degradación del ADN, que es mayor cuanto más tiempo hace que murió un animal; y el segundo, que la distancia genética con sus parientes modernos más cercanos es mayor que la de las ratas usadas para este experimento. Por el contrario, otros científicos aseguran que sería posible recrear especies extintas en el caso de que, aunque no fueran exactamente iguales a las originales, el genoma faltante no estuviera relacionado con características exclusivas de esa especie.Dilemas éticosUna posibilidad que contemplan algunos científicos es crear lo que llaman “proxies”, es decir, <strong>híbridos lo más similares posible a la especie original</strong> y que ocupen el mismo nicho ecológico: en el caso de los mamuts, una especie de “elefantes lanudos”. Un candidato más probable sería el famoso tigre de Tasmania (<em>Thylacinus cynocephalus</em>), extinto en 1936, que comparte gran parte de su genoma con los dunnarts o ratones marsupiales. Los científicos que trabajan en esta posibilidad sostienen que, aunque les falta alrededor de un 5% del genoma del tigre de Tasmania, se trata principalmente de “fragmentos repetitivos que seguramente no afectarían al aspecto o comportamiento del animal”. También existe la posibilidad de que en el futuro las técnicas de secuenciación del genoma mejoren y permitan obtener un mapa genético más preciso de estas especies extintas.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/10/mamut-lanudo-mammuthus-primigenius_47406e4e_800x500.jpg">El mamut lanudo (Mammuthus primigenius) fue una de las especies de megafauna que se extinguieron al final de la última era glacial.Por supuesto, la secuenciación solo es la primera parte del proceso. Para traer de vuelta un animal extinto, en las primeras generaciones habría que <strong>implantar los embriones en hembras de especies similares</strong>, hasta que hubiera…
El anuncio de que en pocos años <strong>será posible clonar mamuts y otros animales extintos</strong> es algo que se repite con cierta regularidad, pero que nunca llega a materializarse. Y, con los resultados experimentales actuales, la realidad es que esta puede ser una promesa imposible o, cuanto menos, mucho más complicada de lo que parece.Un grupo de científicos de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) ha realizado un <a href="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(22)00249-4">estudio sobre el genoma de la rata de Maclear (<em>Rattus macleari</em>), una especie endémica de la Isla de Navidad que se extinguió en los primeros años del siglo XX. Los investigadores eligieron esta especie por su proximidad genética con la rata parda o rata de Noruega (<em>Rattus norvegicus</em>), frecuentemente usada como animal de laboratorio, de la cual los científicos ya tienen el genoma completo y saben cómo modificarlo. Puesto que una parte clave del proceso de des-extinción consiste en <strong>completar los vacíos que quedan en el genoma de la especie extinta con ADN de una especie viva</strong>, hay dos condicionantes: que tengan un antepasado común cercano y que el ADN de la especie extinta esté muy completo.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/10/rata-de-maclear_4793293c_800x491.jpg">Rata de MaclearPero el resultado del estudio ha sido desalentador: incluso teniendo restos de piel de rata de Maclear y secuenciándolos varias veces para obtener un mapa del genoma lo más detallado posible, aún hay casi un 5% faltante, demasiado para completarlo con ADN de rata parda. El problema radica en que <strong>las partes que faltan desempeñan funciones importantes</strong>, pues se trata de genes relacionados con el sistema inmunológico y olfativo. Ciertamente, podrían crear un animal, pero este no sería ni una rata de Maclear ni una rata parda, sino una especie nueva y artificial.Con estos resultados, resucitar <strong>especies icónicas como los mamuts o los tigres de dientes de sable</strong> parece un sueño imposible por dos motivos: el primero, la degradación del ADN, que es mayor cuanto más tiempo hace que murió un animal; y el segundo, que la distancia genética con sus parientes modernos más cercanos es mayor que la de las ratas usadas para este experimento. Por el contrario, otros científicos aseguran que sería posible recrear especies extintas en el caso de que, aunque no fueran exactamente iguales a las originales, el genoma faltante no estuviera relacionado con características exclusivas de esa especie.Dilemas éticosUna posibilidad que contemplan algunos científicos es crear lo que llaman “proxies”, es decir, <strong>híbridos lo más similares posible a la especie original</strong> y que ocupen el mismo nicho ecológico: en el caso de los mamuts, una especie de “elefantes lanudos”. Un candidato más probable sería el famoso tigre de Tasmania (<em>Thylacinus cynocephalus</em>), extinto en 1936, que comparte gran parte de su genoma con los dunnarts o ratones marsupiales. Los científicos que trabajan en esta posibilidad sostienen que, aunque les falta alrededor de un 5% del genoma del tigre de Tasmania, se trata principalmente de “fragmentos repetitivos que seguramente no afectarían al aspecto o comportamiento del animal”. También existe la posibilidad de que en el futuro las técnicas de secuenciación del genoma mejoren y permitan obtener un mapa genético más preciso de estas especies extintas.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/10/mamut-lanudo-mammuthus-primigenius_47406e4e_800x500.jpg">El mamut lanudo (Mammuthus primigenius) fue una de las especies de megafauna que se extinguieron al final de la última era glacial.Por supuesto, la secuenciación solo es la primera parte del proceso. Para traer de vuelta un animal extinto, en las primeras generaciones habría que <strong>implantar los embriones en hembras de especies similares</strong>, hasta que hubiera…
Día 15. Exploración de las profundidades antárticas
Amanecía <strong>otro domingo en el Arctic Sunrise</strong>. Nos encontrábamos navegando hacia el norte a través del <strong>estrecho Antártico</strong>. Era la última vez que pasaríamos por aquí antes de tomar rumbo de regreso a casa. Después de una última visita a las islas Shetland del Sur y tras cruzar nuevamente el mar de Hoces, volveríamos a pisar tierra firme en la población argentina de Ushuaia.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/14/nuestro-pequeno-camarote-a-bordo-del-arctic-sunrise-se-convierte-tambien-en-nuestra-oficina-desde-la-que-organizar-la-planificacion-de-cada-dia_192f0aa0_800x534.jpg"> Nuestro pequeño camarote a bordo del Arctic Sunrise se convierte también en nuestra oficina desde la que organizar la planificación de cada día.</a>Tras once inmersiones en distintos puntos del mar de Weddell y los alrededores de la península Antártica, <strong>las expectativas puestas en la expedición se habían superado con creces</strong>. Once inmersiones submarinas son tres más de las que esperábamos en el escenario más optimista. Un récord que había que agradecer a una mezcla de suerte entre las condiciones meteorológicas y el saber hacer de la tripulación.Sin embargo, aún nos esperaba <strong>una última sorpresa</strong>. En lo personal, la guinda perfecta para la expedición pues, ante el rotundo éxito de esta, teníamos la oportunidad de acompañar a <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/antartida/john-hocevar-primer-oficial_17937">John</a> en la que sería <strong>la última inmersión en aguas antárticas</strong>.Había llegado la hora de la verdad. Al que bajase en el submarino <strong>le correspondería narrar la experiencia de su puño y letra</strong>, por lo que en lo que corresponde a esta carta, <strong>las palabras que prosiguen son las de Roberto</strong>:El descenso a los abismosPor fin llegó el momento. El día en el que se materializaría <strong>un sueño enraizado en mi mente</strong> desde el inicio de esta aventura: explorar las profundidades antárticas con el fin de <strong>atestiguar su extraordinaria biodiversidad</strong>.Obviamente, no por deseado este desafío dejaría de ser eso mismo, un desafío. Cuando al principio de este proyecto mi imaginación elucubraba con la posibilidad de hacer <strong>yo mismo una inmersión en el submarino</strong>, lo hacía de una manera muy ingenua. He de reconocer que fantaseaba con ser un mero espectador que centraría toda su atención en documentar lo que pasaba por delante de sus ojos.Pero nada más lejos de la realidad. A pesar de que la responsabilidad del manejo del submarino recae en el piloto principal, <strong>el segundo debe conocer muchos de los aspectos básicos</strong> de su funcionamiento, tanto para el desarrollo de la exploración, como para estar preparado en caso de emergencia. Créeme, querido lector, que la cantidad de <strong>válvulas, reguladores, palancas y sistemas de emergencia</strong> que pueblan ese reducido espacio en el que debía introducirme pueden hacer dudar hasta al más obstinado de los exploradores.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/14/vista-del-interior-de-mi-cabina-en-el-submarino_879e96cc_800x533.jpg">Vista del interior de mi cabina en el submarino.</a>Y así fue como empezó el día. Con <strong>una sesión intensiva de estudio</strong> en la que los ingenieros del equipo Nuytco Research repasaban conmigo una vez más cada uno de las partes que componían el interior del submarino: el primer bloque principalmente sobre sistemas de emergencia y, el segundo, sobre las mediciones que debía <strong>comunicar cada 15 minutos</strong> al ingeniero Jeff Rozon, quien monitorizaría nuestra trayectoria desde el Arctic Sunrise. Entre otros parámetros, debía informar continuamente sobre el <strong>porcentaje y presión de oxígeno en mi cabina</strong>, el de dióxido de carbono, o comprobar si los ventiladores funcionaban correctamente asegurando un correcto flujo de aire a lo largo de mi cubículo.Unas…
Amanecía <strong>otro domingo en el Arctic Sunrise</strong>. Nos encontrábamos navegando hacia el norte a través del <strong>estrecho Antártico</strong>. Era la última vez que pasaríamos por aquí antes de tomar rumbo de regreso a casa. Después de una última visita a las islas Shetland del Sur y tras cruzar nuevamente el mar de Hoces, volveríamos a pisar tierra firme en la población argentina de Ushuaia.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/14/nuestro-pequeno-camarote-a-bordo-del-arctic-sunrise-se-convierte-tambien-en-nuestra-oficina-desde-la-que-organizar-la-planificacion-de-cada-dia_192f0aa0_800x534.jpg"> Nuestro pequeño camarote a bordo del Arctic Sunrise se convierte también en nuestra oficina desde la que organizar la planificación de cada día.</a>Tras once inmersiones en distintos puntos del mar de Weddell y los alrededores de la península Antártica, <strong>las expectativas puestas en la expedición se habían superado con creces</strong>. Once inmersiones submarinas son tres más de las que esperábamos en el escenario más optimista. Un récord que había que agradecer a una mezcla de suerte entre las condiciones meteorológicas y el saber hacer de la tripulación.Sin embargo, aún nos esperaba <strong>una última sorpresa</strong>. En lo personal, la guinda perfecta para la expedición pues, ante el rotundo éxito de esta, teníamos la oportunidad de acompañar a <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/antartida/john-hocevar-primer-oficial_17937">John</a> en la que sería <strong>la última inmersión en aguas antárticas</strong>.Había llegado la hora de la verdad. Al que bajase en el submarino <strong>le correspondería narrar la experiencia de su puño y letra</strong>, por lo que en lo que corresponde a esta carta, <strong>las palabras que prosiguen son las de Roberto</strong>:El descenso a los abismosPor fin llegó el momento. El día en el que se materializaría <strong>un sueño enraizado en mi mente</strong> desde el inicio de esta aventura: explorar las profundidades antárticas con el fin de <strong>atestiguar su extraordinaria biodiversidad</strong>.Obviamente, no por deseado este desafío dejaría de ser eso mismo, un desafío. Cuando al principio de este proyecto mi imaginación elucubraba con la posibilidad de hacer <strong>yo mismo una inmersión en el submarino</strong>, lo hacía de una manera muy ingenua. He de reconocer que fantaseaba con ser un mero espectador que centraría toda su atención en documentar lo que pasaba por delante de sus ojos.Pero nada más lejos de la realidad. A pesar de que la responsabilidad del manejo del submarino recae en el piloto principal, <strong>el segundo debe conocer muchos de los aspectos básicos</strong> de su funcionamiento, tanto para el desarrollo de la exploración, como para estar preparado en caso de emergencia. Créeme, querido lector, que la cantidad de <strong>válvulas, reguladores, palancas y sistemas de emergencia</strong> que pueblan ese reducido espacio en el que debía introducirme pueden hacer dudar hasta al más obstinado de los exploradores.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/14/vista-del-interior-de-mi-cabina-en-el-submarino_879e96cc_800x533.jpg">Vista del interior de mi cabina en el submarino.</a>Y así fue como empezó el día. Con <strong>una sesión intensiva de estudio</strong> en la que los ingenieros del equipo Nuytco Research repasaban conmigo una vez más cada uno de las partes que componían el interior del submarino: el primer bloque principalmente sobre sistemas de emergencia y, el segundo, sobre las mediciones que debía <strong>comunicar cada 15 minutos</strong> al ingeniero Jeff Rozon, quien monitorizaría nuestra trayectoria desde el Arctic Sunrise. Entre otros parámetros, debía informar continuamente sobre el <strong>porcentaje y presión de oxígeno en mi cabina</strong>, el de dióxido de carbono, o comprobar si los ventiladores funcionaban correctamente asegurando un correcto flujo de aire a lo largo de mi cubículo.Unas…
Felicidad en la incubadora
Apenas miden un palmo y todavía no han abierto los ojos, pero Xiao Xiao y Lei Lei afrontan sus primeros días de vida con una sonrisa de oreja a oreja nada más ser presentados al mundo en los Ueno Zoological Gardens de Tokyo.Si todo va bien, estas crías de panda gigante llegarán hasta los 120 kilos de peso algún día, una realidad que contrasta con la imagen de fragilidad que muestran los ejemplares recién nacidos de la especie, todavía sin los rasgos característicos de los ejemplares adultos. Solo 1.864 pandas gigantes quedan en libertad en todo el planeta.March 15, 2022 at 06:00AM Vía https://ift.tt/FljXSsp - Últimas noticias https://ift.tt/RpkH7P6 https://ift.tt/tV9mwsp #eXplora #Ciencia #Misterio
Apenas miden un palmo y todavía no han abierto los ojos, pero Xiao Xiao y Lei Lei afrontan sus primeros días de vida con una sonrisa de oreja a oreja nada más ser presentados al mundo en los Ueno Zoological Gardens de Tokyo.Si todo va bien, estas crías de panda gigante llegarán hasta los 120 kilos de peso algún día, una realidad que contrasta con la imagen de fragilidad que muestran los ejemplares recién nacidos de la especie, todavía sin los rasgos característicos de los ejemplares adultos. Solo 1.864 pandas gigantes quedan en libertad en todo el planeta.March 15, 2022 at 06:00AM Vía https://ift.tt/FljXSsp - Últimas noticias https://ift.tt/RpkH7P6 https://ift.tt/tV9mwsp #eXplora #Ciencia #Misterio
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