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Marcelo Legname, médico

Pregunta: ¿Qué edad tienes?Respuesta: 54P: ¿Cuál es tu nacionalidad?R: ArgentinoP: ¿Cuántas expediciones has hecho a la Antártida?R: 4.P: ¿Cómo acabaste en un barco de Greenpeace?R: Intento articular mis pasiones: la navegación, la ecología y la medicinaP: Define la Antártida en pocas palabras.R: La Antártida es un lugar mágico donde puedes ver la increíble belleza y el poder de la naturaleza.P: ¿Por qué la Antártida es importante para ti y por qué debería ser importante para el público en general?R: La Antártida es uno de los lugares menos destruidos por el ser humano. Aún se puede ver aquí cómo es la Tierra sin nosotros, tan fantástica, tan perfecta. Es uno de los lugares donde nuestro impacto será dramático si no trabajamos con anticipación para protegerlo. Podemos ver aquí las primeras manifestaciones del calentamiento global y de las pesquerías de krill que afectarán la cadena alimentaria si los Gobiernos no tienen una visión de futuro y solo les preocupa ganar dinero.P: ¿Qué es lo mejor y lo peor de este tipo de viajes?R: Lo mejor es la posibilidad de venir a lugares muy remotos trabajando por un mundo mejor con personas de diferentes países y diferentes profesiones – todo un privilegio. Lo peor es el mal tiempo en este barco que se mueve mucho y por momentos sientes que andarás por las paredes :)P: ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre a bordo?R: Me gusta tomar fotos, leer, disfrutar de las conversaciones y los paisajes.P: ¿Y qué es lo que más extrañas?R: Mi familia.P: Una canción que recomiendas escuchar rodeado de glaciares.R: “Nulls in mundo pax”.P: Y por último, un mensaje en una botella para quien la encuentre.R: No vendas tu alma.-----Si eres suscriptor, a través de la newsletter del diario de a bordo recibirás información diaria actualizada y en el Microsite Especial Multimedia que hemos preparado podrás conocer muchos detalles sobre la Antártida, los océanos, la situación del continente helado… Si no eres suscriptor puedes ver nuestras ofertas en este enlace y formar parte de manera activa de National Geographic.Vía https://ift.tt/aHc9WQF - Últimas noticias https://ift.tt/8KsH5kt https://ift.tt/sGP1pug #eXplora #Ciencia #Misterio
Simona Stoeva, tercer oficial

Pregunta: ¿Qué edad tienes?Respuesta: 28P: ¿Cuál es tu nacionalidad?R: BúlgaraP: ¿Cuál es tu posición en el barco?R: Tercer oficial, navego el barco cuando estoy de guardia y cuido de la seguridad a bordo.P: ¿Cuántas expediciones has hecho a la Antártida?R: Dos.P: ¿Cómo acabaste en un barco de Greenpeace?R: Al decir sí a una oportunidad que le dio aún más significado al trabajo de mis sueños.P: Define la Antártida en pocas palabras.R: Hermoso lugar impredecible, que puede ser muy acogedor en un momento, mostrando hermosas aguas tranquilas y heladas con docenas de ballenas por todas partes, y muy hostil justo después, con un viento atroz y bajas temperaturas.P: ¿Por qué la Antártida es importante para ti y por qué debería ser importante para el público en general?R: Es un lugar tan especial, que juega un papel muy importante en el clima de la Tierra. Al mismo tiempo, es muy vulnerable y todos debemos cuidarlo y comprender su importancia.P: ¿Qué es lo mejor y lo peor de este tipo de viajes?R: Explorar lugares en los que nadie ha estado antes y trabajar para protegerlos es definitivamente uno de los mejores aspectos de esos viajes. Personalmente, me gustan mucho las largas horas de luz (en la estación adecuada) y la belleza general... Lo peor: tal vez la imprevisibilidad, lo desconocido y la lejanía, pero al final del día, cualquier experiencia es una buena experiencia.P: ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre a bordo?R: Gimnasia, pasar tiempo con la gente, preferiblemente en una terraza soleada, tocando música.P: ¿Y qué es lo que más extrañas?R: Árboles y largos paseos.P: Una canción que recomiendas escuchar rodeado de glaciares.R: Cualquier cosa en piano.P: Y por último, un mensaje en una botella para quien la encuentre.R: Tratemos de ser más cariñosos con todo lo que nos rodea. Cada pequeña cosa importa, especialmente cuando la hacen más personas.-----Si eres suscriptor, a través de la newsletter del diario de a bordo recibirás información diaria actualizada y en el Microsite Especial Multimedia que hemos preparado podrás conocer muchos detalles sobre la Antártida, los océanos, la situación del continente helado… Si no eres suscriptor puedes ver nuestras ofertas en este enlace y formar parte de manera activa de National Geographic.Vía https://ift.tt/aHc9WQF - Últimas noticias https://ift.tt/Vy4avTG https://ift.tt/sGP1pug #eXplora #Ciencia #Misterio
Día 12. El gallinero antártico

Si me lo hubieran dicho antes de venir, jamás lo hubiera creído, pero resulta <strong>sorprendentemente fácil acostumbrarse a viajar en barco</strong>. Una vez superadas la náuseas iniciales del mareo y hecho al ocasional <strong>vaivén de las olas</strong>, es como vivir en una casa que flota y se mueve sobre el mar. Con la salvedad, eso sí, de que pasada la noche puedes despertarte habiendo recorrido <strong>unos 180 kilómetros en cualquier dirección</strong>.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/mapa-de-situacion-de-la-expedicion-a-la-antartida_bac2cb57_800x526.jpg">Mapa de situación de la expedición a la Antártida.</a>Esa es más o menos la distancia a la que nos despertamos esta mañana de nuestra anterior ubicación. Nos encontrábamos a hora y media del punto <strong>donde realizaríamos la siguiente inmersión, el archipiélago Joinville</strong>. Concretamente en el brazo de mar que separa la más grande de sus islas, de la que recibe el nombre, y la más pequeña de las 3 que la componen, la isla Dundee.El día pasó muy rápido desde primera hora de la mañana, y en el tiempo que tardamos levantarnos, <strong>desayunar y realizar las tareas que cada uno tenía asignadas para hoy</strong>, ya estaba de nuevo todo preparado para que el submarino entrara en el agua.Esta vez la inmersión tuvo lugar en un escenario de <strong>pronunciadas pendientes y paredes completamente verticales</strong> que cambiaban de forma abrupta de ángulo y dirección, lo que hacía extremadamente delicadas las maniobras con el submarino. Se trataba de una mezcla de <strong>roca y sedimentos blandos</strong> vista con muy poca frecuencia en la que abundaban <strong>esponjas, corales, anémonas y estrellas de plumas</strong>.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/las-embarcaciones-de-apoyo-lucen-anecdoticas-junto-a-la-inmensidad-de-los-grandes-icebergs_4bb09af5_800x533.jpg">Las embarcaciones de apoyo lucen anecdóticas junto a la inmensidad de los grandes icebergs.</a><a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/tempanos-de-hielo-de-entre-20-y-50-centimetros-rodean-nuestra-embarcacion_0db8b717_800x533.jpg">Témpanos de hielo de entre 20 y 50 centímetros rodean nuestra embarcación.</a><a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/uno-de-los-componentes-de-la-tripulacion-ajusta-los-anclajes-para-la-recogida-del-submarino-tras-la-exploracion-de-los-fondos-oceanicos_57c1d235_800x533.jpg">Uno de los componentes de la tripulación ajusta los anclajes para la recogida del submarino tras la exploración de los fondos oceánicos.</a>John nos contaba a su regreso que, cuando se trata de la biodiversidad y el colorido del fondo del mar, solía creer que nada se podía comparar con la explosión de vida que tiene lugar <strong>en los arrecifes tropicales sanos</strong>, donde estos pueden llegar a cubrir hasta el 40% del lecho marino y en donde animales y plantas compiten por cada palmo de terreno. Donde no existe tal cosa como una roca desnuda, al menos una que alguna criatura se haya comido o haya desalojado poco antes.Y es que hoy <strong>en las oscuras y frías aguas de la Antártida</strong> habían descubierto algo similar. Durante gran parte de la inmersión, parecía que <strong>los seres vivos cubrían el 90 % de la superficie</strong> disponible. Las especies eran diferentes, por supuesto, pero al igual que en un arrecife tropical, había <strong>muy poco sustrato estéril</strong>.Parecía pues, que todo había ido de maravilla y aún le ganábamos un par de horas al reloj, por lo que tuvimos de nuevo la oportunidad de <strong>salir a explorar los alrededores a bordo de los botes</strong> de la nave. En esta ocasión el paisaje era muy diferente a cualquiera de los que hayamos visto en nuestro viaje. Refugiados del fuerte viento y oleaje entre las dos islas, nos encontrábamos <strong>rodeados casi por completo de tierra</strong>. Y donde esta estaba ausente, los numerosos glaciares que flotaban cerrando el espacio…
La simbiosis a través de un liquen antártico

La <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/antartida">Antártida, el gran “continente blanco”, es uno de los lugares más inhóspitos para la vida terrestre de todo el planeta. La mayor parte de los pocos seres vivos que la habitan se concentran en las costas, junto al océano Glacial Antártico. En este ambiente hostil <strong>solo aquellos seres más tolerantes consiguen sobrevivir</strong> gracias, casi siempre, a los recursos que aporta el mar. Así lo han hecho algunos grandes exploradores polares y también algunos pequeños organismos.Un buen ejemplo de ello lo representa el capitán <a href="https://historia.nationalgeographic.com.es/a/encontrado-endurance-barco-shackelton-que-se-hundio-antartida-hace-mas-100-anos_17788">Ernest Shackleton. En 1915 quedó atrapado, junto a su tripulación, por el hielo marino del invierno antártico. Vivieron una de las epopeyas más imposibles en la historia de la exploración polar. En su épica aventura, la tripulación se vio obligada a <strong>permanecer un segundo invierno en Isla Elefante</strong> (Shetland del Sur), pero todos sus integrantes sobrevivieron a las duras condiciones ambientales durante más de un año.Cuando llegaron a la isla, exploraron varios tramos de costa. Finalmente, decidieron refugiarse cerca de una colonia de pingüinos en un lugar al que llamaron <strong>Point Wild</strong>. Allí consiguieron todo lo necesario (refugio, alimento y combustible), hasta que finalmente fueron rescatados varios meses después.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/tripulacion-del-endurance-llegando-a-isla-elefante_8607355b_800x491.jpg">Tripulación del Endurance llegando a Isla Elefante.Su vida diaria en un entorno tan complicado no se centró únicamente en la obtención de recursos alimenticios y energéticos. También mantuvieron sus rutinas y entretenimientos. De hecho, el biólogo de la expedición, Robert Clark, recogió algunas <strong>especies de musgos y líquenes</strong> entre sus anotaciones. Curiosamente, no anotó en su lista una especie que probablemente compartía con ellos aquella playa de Point Wild y que, como ellos, sigue una <strong>estrategia prodigiosa para sobrevivir en la Antártida</strong>: el liquen Mastodia tessellata.Pero ¿qué es un liquen?Los líquenes son pequeños seres enigmáticos formados por la íntima asociación o “simbiosis” entre, al menos, un alga y un hongo. La asociación es tan exitosa que los líquenes son los <strong>principales organismos fotosintéticos</strong> en algunos de los lugares más extremos de la Tierra, como es el caso de las cumbres del Himalaya, las regiones polares y los desiertos de Atacama y Kalahari. En la Antártida, por ejemplo, viven más de <strong>400 especies diferentes de líquenes y tan solo 2 de plantas</strong>.En la “asociación liquénica” el alga realiza la fotosíntesis y aporta azúcares a su socio, el hongo. Este por su parte, aporta protección y otros recursos al alga. Así, ambos componentes salen beneficiados de esta interacción, que se considera por ello “mutualista”.Sin embargo, como en muchas otras asociaciones entre especies, es difícil, y a veces arbitrario, definir lo que es el mutuo beneficio. Los humanos damos protección y alimentos al ganado, y este nos proporciona carne, leche y lana. ¿Es eso un mutualismo o somos sus parásitos?Un liquen excepcionalEsa cuestión ha intrigado a los expertos durante años al estudiar el caso de Mastodia, ya que la <strong>interacción entre el hongo y el alga</strong> que la forman es muy particular. Mastodia es una especie excepcional por varias razones. De las aproximadamente 20.000 especies de líquenes descritas en el planeta, <strong>solo dos están formadas por un alga macroscópica</strong>. Mastodia es una de ellas y Prasiola, su alga.Prasiola vive tanto de forma libre como asociada a un hongo (es decir, en forma de Mastodia) y, frecuentemente, ambas coexisten en el mismo lugar. Así, la pareja Prasiola-Mastodia representa un modelo excepcional para estudiar los <strong>beneficios…
Corredor humanitario

Un grupo de ciudadanos ucranianos atraviesan las ruinas de un puente tras los bombardeos rusos a la ciudad de Irpin, en las afueras de la capital ucraniana de Kiev, este martes 8 de marzo de 2022. Cargados de maletas, carros y mochilas, se cuentan por millones las personas que se han visto obligadas a dejar atrás su vida para huir de la guerra.Hasta el momento, los esfuerzos para establecer un alto el fuego a lo largo de los corredores humanitarios han fracasado repetidamente mientras continuaban los bombardeos rusos en la zona. Más de dos millones y medio de personas han abandonado el país durante estas semanas de conflicto según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados.Vía https://ift.tt/EcvxDeb - Últimas noticias https://ift.tt/FDSy1AK https://ift.tt/tqbuJ6R #eXplora #Ciencia #Misterio
La guerra de Rusia y Ucrania llega al espacio

Después de casi tres décadas, la estrecha <strong>colaboración espacial entre Rusia y el mundo occidental parece estar llegando a su fin</strong>. Mientras aumenta la tensión a causa de <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/mundo-ng/guerra-entre-rusia-y-ucrania-conflicto-explicado-manera-sencilla_17909">la invasión de Ucrania por parte de Vladimir Putin, <strong>Rusia ha amenazado con estrellar la Estación Espacial Internacional</strong> (ISS por sus siglas en inglés) y negarse a lanzar satélites para los países occidentales. Hace unos meses, Rusia hizo estallar uno de sus propios satélites difuntos, creando basura espacial que amenazaba la seguridad de los astronautas de la ISS.Por lo tanto, la pregunta es: ¿cómo podría repercutir la guerra de Rusia y Ucrania en las operaciones espaciales del futuro y cuáles serían las consecuencias?Las <strong>imágenes desde el espacio</strong> se han convertido en un <strong>elemento habitual en la cobertura de la invasión de Ucrania</strong>, mostrando las tropas avanzando inexorablemente hacia Kiev, <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/fotografia/imagenes-asedio-rusia-a-irpin-ucrania_17982">Irpin, <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/fotografia/imagenes-asedio-rusia-a-mariupol-ucrania_17970">Mariupol o Járkov.Aunque el contenido es escalofriante, estas imágenes han sido de <strong>gran ayuda para la asediada resistencia ucraniana</strong>, ya que gracias a estas han podido averiguar dónde está el enemigo, de dónde viene y su configuración. También son una demostración del nivel de fuerza utilizado por Rusia, expuesto a la vista de todo el mundo.La importancia de las imágenes por satéliteHasta hace poco, solo los militares avanzados y algunos países contaban con imágenes por satélite. Sin embargo, hoy en día, las <strong>empresas comerciales están captando cada vez más estas imágenes</strong> y su potencial podría superar al ejército ruso. La principal ventaja es que, gracias a estas, las empresas pueden proporcionar un apoyo casi militar, <strong>evitando la participación bélica de las naciones occidentales</strong> en Ucrania.Hay quienes advierten de un declive del poder espacial de Estados Unidos, sobre todo ante la ambiciosa agenda espacial china y las provocativas maniobras rusas. Pero <strong>cualquier estimación del poder espacial debe incluir al sector comercial</strong>, en el que las empresas occidentales, y las estadounidenses en particular, llevan ventaja.SpaceX no solo proporciona imágenes por satélite, sino también comunicaciones. Su fundador, <strong>Elon Musk, ha acudido en ayuda de Ucrania</strong> dandole terminales que permiten acceder al sistema Starlink, una megaconstelación de satélites que ofrece conexión a Internet de alta velocidad. Si Rusia corta los servicios de Internet y otras formas de comunicación en Ucrania, Starlink podría proporcionar conectividad, <strong>dando a los ucranianos un acceso seguro a la información y a la conexión en red</strong>.Sin embargo, <strong>existen algunos riesgos</strong>. Musk ha advertido recientemente a los usuarios ucranianos de que las terminales Starlink (que son efectivamente antenas parabólicas bidireccionales) pueden hacer que se les identifique.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/la-nave-tripulada-soyuz-ms-18-en-primer-plano-y-la-nave-de-carga-progress-77-acopladas-a-la-estacion-espacial-internacional_0c4beddd_800x533.jpg">La nave tripulada Soyuz MS-18 (en primer plano) y la nave de carga Progress 77 acopladas a la Estación Espacial Internacional.Interferencias rusasTambién se ha informado de que <strong>Rusia ha interferido la señal GPS de los satélites en el espacio hacia Ucrania</strong>. Y que Putin espera que su propio sistema de posicionamiento por satélite GLONASS también sea interferido. Si eso ocurre, se utilizará un <strong>sistema terrestre llamado Chayka</strong>, basado en una tecnología de radio más antigua. Aunque no es tan preciso como un sistema de…
Día 12 y uno más. Operaciones submarinas

Hoy se cumplía el día <strong>“12 y uno más”, desde nuestra partida</strong>. “12 y uno más” es la forma en la que los pescadores gaditanos se refieren a <strong>la decimotercera anilla que lanzan al agua</strong> cuando, mediante la llamada técnica del cerco con jareta, calan el arte en sus traíñas para la pesca del boquerón o la sardina.Y es que un barco siempre ha sido un lugar regido por sus particulares reglas y tradiciones, pero también <strong>rodeado por las creencias y supersticiones</strong> de sus tripulantes, entre las cuales una de las más conocidas hace referencia <strong>al número 13</strong>.Por ejemplo, cuentan las historias que cuando se contrataba antiguamente a <strong>la tripulación de un barco</strong>, si se rondaba la cifra del mal fario, se hacía porque esta <strong>fuera bien de 12 o de 14 tripulantes, pero nunca de 13</strong>. Lo mismo sucede en el caso de las embarcaciones con un gran número de cubiertas, en las cuales, al igual que ocurre con algunos edificios, se omite el número prohibido a la hora de enumerarlas.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/vista-interior-del-anteriormente-mencionado-carajo-puesto-mas-elevado-del-arctic-sunrise-con-35-metros-de-altura_ca48fb44_800x533.jpg">Vista interior del anteriormente mencionado carajo, puesto más elevado del Arctic Sunrise con 35 metros de altura.</a>El caso es que, dada la circunstancia y hablando del tema en cuestión, hoy le preguntábamos a nuestros compañeros sobre si albergaban <strong>alguna superstición respecto al hecho de sumergirse a profundidades de más de 500 metros</strong> en un submarino que, a pesar de la tecnología que esconde, parece casi de juguete.La respuesta, como era de esperar, fue negativa. En cambio, lo que nos explicaron fue algo que llevábamos algunos días cuestionándonos y por lo que tú, querido lector, quizá también se te hayas preguntado, y es: <strong>¿Qué pasaría en el caso de que algo saliera mal ahí abajo?</strong> La contestación tuvo poco de superstición y bastante de ingenio.Para empezar, el submarino está <strong>diseñado para operar con flotabilidad neutra</strong>. Esto quiere decir que su peso está equilibrado de forma que una vez en el agua, ni flota ni se hunde a menos que sea la voluntad del piloto. Gracias a ello, en el caso de sufrir una avería en el fondo del mar, la primera medida a tomar sería <strong>la liberación de una pieza de plomo</strong> situada en la base del submarino; suficiente para alterar el equilibrio inicial y ascender hasta la superficie en base a las meras leyes de la física.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/maniobras-en-el-inicio-de-la-inmersion_6ad3144e_800x533.jpg">Maniobras en el inicio de la inmersión.</a>En caso de que esto no funcionara, <strong>existe un plan b</strong>, consistente en llenar de aire unos compartimentos auxiliares, y por tanto volviendo a <strong>incrementar la flotabilidad del submarino</strong>. Todo parecía bastante bien atado según nos contaban Jared y los dos Jeffs. Sin embargo, aún de resultar insuficientes las medidas, el submarino podría también desprenderse de sus grandes baterías (una de las piezas más pesadas del mismo) y activar una auxiliar y más pequeña destinada a estas situaciones.Pero… ¿qué pasaría si nada de esto funcionara? Nos seguíamos preguntando. En ese caso, el submarino posee <strong>la capacidad de ofrecer soporte vital (oxígeno, agua e incluso comida desecada) durante 80 horas</strong>. Es decir, las 8 que puede llegar a durar una operación, más otras 72, que son las calculadas para que un UAV o lo que es lo mismo, un submarino no tripulado y especializado en las labores de rescate, <strong>pudiera acudir desde cualquier parte del mundo para remolcar</strong> y socorrer a piloto y acompañante.Escribo esto, querido lector, casi al mismo tiempo que comparto con Roberto la información, quien dentro de dos días con suerte <strong>quizá se aventure en una de las últimas inmersiones al…
Descarga en el Kalahari

Un rayo descarga su electricidad en la región central del desierto del Kalahari, en Botswana. No es extraño que muchos de estos rayos terminen provocando incendios en la gran inmensidad de este desierto africano, que se extiende por Botswana, Namibia y Sudáfrica.El Kalahari no solo es famoso por su gran variedad de fauna, donde destacan los leones, las jirafas o los antílopes como especies más icónicas, sino que también es una de las regiones con los cielos más oscuros del planeta, haciendo de este desierto un lugar único para los amantes de la astronomía y la fotografía nocturna.March 13, 2022 at 06:00AM Vía https://ift.tt/Tngmok7 - Últimas noticias https://ift.tt/y29mNRx https://ift.tt/B2Xd6f0 #eXplora #Ciencia #Misterio
Día 14. La cacería

Hoy nos despertamos en las mismas coordenadas en las que ayer despedíamos al día con <strong>una inverosímil puesta de sol antártica</strong>. Nos encontrábamos en el llamado <strong>Canal del Príncipe Gustavo</strong>, un brazo de mar que se extiende al sureste de la península de la Trinidad y en el que fondeábamos a la altura de la isla Vega.La zona era demasiado profunda como para tirar el ancla, lo que unido a las frías temperaturas del agua en estas latitudes —en las que nunca se apaga el motor del barco por precaución— nos ha mantenido <strong>navegando en pequeños círculos y a baja velocidad durante toda la noche</strong>.Nos encontrábamos en el mismo lugar, y sin embargo, en el ambiente <strong>se respiraba una belleza distinta</strong>. Esta mañana las corrientes habían traído hasta la zona varias <strong>plataformas de hielo extensas y delgadas</strong>.Se trataba de hielo joven, de 2 o 3 metros de grosor, formado probablemente durante el último invierno <strong>a causa de la congelación del propio océano</strong>. En su superficie, de un blanco impoluto que contrastaba con el tono ceniciento del agua, <strong>descansaban varias decenas de focas</strong>.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/durante-nuestra-observamos-desde-la-distancia-varios-tempanos-que-servian-como-zonas-de-descanso-a-varios-grupos-de-lobos-marinos-antarticos-arctophoca-gazella_671f02bf_800x533.jpg">Durante la travesía observamos desde la distancia varios témpanos que servían como zonas de descanso a varios grupos de lobos marinos antárticos (Arctophoca gazella).</a>El mar estaba en completa calma, lo que nos proporcionaba la sensación de <strong>navegar por un inmenso espejo gris</strong> sobre el que esporádicamente se erigían algunas islas cónicas atravesadas por glaciares cual inmensos toboganes blancos. Era la <strong>zona perfecta para avistar cetáceos</strong>, los cuales no tardaron demasiado en aparecer con los primeros rayos de sol que se colaban a través de las nubes.Así, <strong>una primera aleta dio paso a otra, y luego a otra</strong>, hasta que pasados cinco minutos se encontraban <strong>por todas partes</strong>: proa o popa, babor y estribor. No importaba el lugar hacia el que miráramos que siempre encontrábamos una cola sumergiéndose hacía las profundidades o un lomo sobresaliendo a la superficie.No se trataba de la primera vez que asistíamos a un espectáculo similar. <strong>Estos cetáceos ya nos habían deleitado con su presencia</strong> y compañía con anterioridad. Sin embargo, en esta ocasión la coyuntura era diferente, y en el ambiente se respiraba algo que no alcanzamos a interpretar hasta descifrar que allí <strong>se estaban dando cita por igual ballenas jorobadas y orcas</strong>, ambas con diferentes intenciones.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/un-miembro-de-la-tripulacion-senala-la-localizacion-de-un-grupo-de-orcas-orcinus-orca_b13c4986_800x533.jpg">Un miembro de la tripulación señala la localización de un grupo de orcas (Orcinus orca).</a><a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/arrinconamiento-de-una-ballena-jorobada-megaptera-novaeangliae-por-un-grupo-de-orcas-orcinus-orca_84c40331_800x533.jpg"> Arrinconamiento de una ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) por un grupo de orcas (Orcinus orca).</a><a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/11/grupo-de-orcas-orcinus-orca-explorando-las-inmediaciones_ee7bd241_800x533.jpg">Grupo de orcas (Orcinus orca) explorando las inmediaciones.</a>A babor, un pequeño grupo de las primeras permanecía estático, flotando en la superficie del agua. Poco después identificaríamos que se trataba de una estrategia de defensa en la que los adultos rodean a los ejemplares más jóvenes del grupo ante un posible ataque de las orcas que allí se congregaban.Y es que cuando se trata de otros cetáceos, las orcas exhiben <strong>una muy particular forma de cazar</strong>. Lo hacen en grupo y encauzadas hacia el ejemplar más…
La gran mancha roja de Júpiter

Las sondas gemelas Voyager 1 y 2 prosiguen su viaje de exploración espacial en lugares en los que no ha estado ningún artefacto terrestre en la historia. Lanzadas en 1977, 45 años después continúan con su incansable viaje después de haber sido lanzadas en búsqueda de nuevas certezas sobre el espacio.Según la NASA, en la actualidad ambas sondas se encuentran viajando a miles de kilómetros de Plutón, dejando imágenes tan impresionantes como esta. Tratada a través de numerosos filtros en el Image Processing Lab del Jet Propulsion Laboratory que, una vez combinados, reproducen el color original de Júpiter y su característica mancha roja en alta definición.March 14, 2022 at 06:00AM Vía https://ift.tt/xbIcPmo - Últimas noticias https://ift.tt/ih6u0YC https://ift.tt/SaFPsHm #eXplora #Ciencia #Misterio
Noticias eXplora: Descubren dos agujeros negros supermasivos en "rumbo de colisión" Los agujeros negros supermasivos son objetos muy densos y oscuros, y de unas dimensiones colosales, del orden de varios cientos de millones de veces más grandes que nuestro Sol. Estos "mastondontes" del cosmos, según los científicos, se encuentran en el corazón de la gran mayoría –es posible que en todas– las galaxias del universo. Algunos de estos agujeros negros supermasivos tienen la peculiaridad de que emiten un jet o chorro de materia sobrealimentada (plasma) en dirección a la Tierra; en tal caso, tales objetos cósmicos se conocen como blazares. Recreación artística de un agujero negro supermasivo emitiendo un 'jet' o chorro de energía (Wikipedia) Los investigadores no saben cómo se forman estos gigantescos agujeros negros, pero se ha planteado la hipótesis de que los agujeros negros más grandes del universo puedan tener su origen en la fusión de dos agujeros negros más pequeños. Ahora, esa teoría podría verse respaldada con el reciente hallazgo de un grupo de científicos, que ha publicado un interesante estudio en la publicación científica especializada The Astrophysical Journal Letters. Los autores de la investigación estaban realizando un seguimiento a unos 1.800 blazares detectados en distintos puntos del universo, cuando detectaron algo que les llamó la atención: uno de estos blazares, bautizado como PKS 2131-021, parecía fluctuar a intervalos extremadamente regulares; casi, explicaron los científicos, como si se tratase del tic-tac de un reloj. Estos dos agujeros negros supermasivos llegarán a colisionar y fusionarse en algún momento dentro de unos 10.000 años Al estudiar concienzudamente estas fluctuaciones, los investigadores comenzaron a sospechar que el origen de las mismas podría estar, muy probablemente, en la presencia de un segundo agujero negro que estaría "tirando" del primero. Tras realizar numerosos análisis, los científicos han llegado a la conclusión de que, casi con total seguridad, eso es exactamente lo que sucede, y que estos dos agujeros negros supermasivos –que se encuentran a unos 9 mil millones de años luz de la Tierra–, llegarán a colisionar y fusionarse en algún momento dentro de unos 10.000 años. Según los cálculos, estos dos agujeros negros gigantescos llevan la friolera de 100 millones de años moviéndose uno hacia otro, y ahora mismo comparten una órbita binaria, en la que orbitan entre sí cada 2 años y medio aproximadamente. Hasta la fecha, los astrónomos tan solo habían detectado la existencia de otro par de agujeros negros "binarios", y se encontraban a una mayor distancia el uno del otro, pues orbitan entre sí cada nueve años. Según el estudio publicado por The Astrophysical Journal Letters, cuando finalmente los dos agujeros negros supermasivos por fin se fusionen, la violentísima colisión enviará ondas gravitacionales, perturbaciones en el tejido del espacio-tiempo que fueron predichas por Albert Einstein en su Teoría de la relatividad. Faltan todavía diez milenios para que eso suceda, pero los científicos responsables de la investigación creen que la observación y el análisis de los datos arrojados por PKS 2131-021 y otros agujeros negros binarios ayudará a comprender mejor cómo se forman este tipo de agujeros negros supermasivos, y lo que sucede cuando dos de ellos colisionan y acaban fusionándose. https://ift.tt/U9GJisj https://ift.tt/SaFPsHm #eXplora #Ciencia #Misterio
Noticias eXplora: El síndrome del impostor Siete de cada diez personas experimentan el llamado Síndrome del Impostor (SI) al menos una vez en la vida, de manera que se trata de una vivencia bastante extendida por la que la inmensa mayoría de nosotros pasamos sin mayores consecuencias. Tirando de memoria quizá logremos recordar cómo nos sentimos algo impostores al conseguir una destacada mejora laboral, culminar con éxito un proyecto profesional o a raíz de un reconocimiento social del que fuimos objeto. En alguna deestas u otras situaciones similares tal vez nos hayamos visto tentados, sin mayores consecuencias, a pensar que ante otros candidatos la suerte se conjuró a nuestro favor jugando un papel determinante, y no del todo merecido, en el resultado que celebramos. Sentirnos un impostor hace que no disfrutemos de los éxitos logrados y nos hace vivir en un estresante escenario de permanente autoexigencia A fin de cuentas, frecuentemente percibimos la vida como una sucesión de instantes de cal y de arena, de golpes de suerte. Sin embargo, cuando esta puntual forma de evaluar nuestros logros y conquistas se automatiza y cronifica,haciéndose extensible a amplias esferas de nuestra vida, el miedo y la ansiedad asociadas a la hipotética posibilidad de que los demás descubran "nuestra verdad" puede llegar a ser incapacitante, haciendo dudar constantemente de su valía y capacidades incluso a las personas más competentes. Es tranquilizador saber que este síndrome no está tipificado como enfermedad o trastorno mental, pero no deja de ser cierto que sentirnos un impostor hace que no solo no disfrutemos de las metas y éxitos logrados al considerar que no los merecemos, sino que además nos hace vivir en un estresante escenario de permanente autoexigencia, a veces de perfeccionismo extremo, al considerar que tenemos que trabajar más que el resto para disipar dudas sobre nuestras capacidades y, además, hacerlo de manera impecable por la nula tolerancia al error que presenta el pseudo impostor. Otra de las muchas consecuencias que tiene vivir en una inexistente impostura es la de evitar a toda costa correr el más mínimo riesgo, manteniendo un perfil bajo a la hora de tomar decisiones o iniciar proyectos, incluso ocultando las verdaderas opiniones para no desentonar en el grupo. Ello reduce la posibilidad de equivocarnos y, por tanto, de que los demás descubran que no somos todo lo buenos que ellos piensan que somos. Este comportamiento puede verse reforzado subestimando los logros, restándoles importancia, haciendo lo mismo con los elogios recibidos, que se atribuyen por ejemplo al desconocimiento del otro sobre su verdadera condición de impostor. El SI funciona como una trampa mental que se alimenta del déficit de autoestima de quien lo padece VIVIR EN UN ESPEJISMO Conviene tener bien claro que el SI es un perturbador espejismo para el que no existe sustento ni argumentos reales ni objetivos, actuando como una trampa mental que se alimenta del déficit de autoestima de quien lo padece, que siempre atribuye a la suerte las cosas buenas y positivas que le suceden, y al mismo tiempo no duda en hacerse responsable de todas las negativas debido a su percepción de incapacidad. Quién es víctima de este síndrome sabe exactamente de lo que hablamos, pero si el lector es de los que navega en la duda, por fortuna existen diversidad de test que permiten determinar si estamos atrapados en sus redes. Inicialmente el síndrome fue descrito hacia 1978 por las psicólogas Pauline Rose Clance y Suzanne A. Imes en un artículo en el que estudiaban su incidencia en un grupo de 150 mujeres de alto rendimiento, todas con grandes logros académicos y profesionales, reconocidas y apreciadas por sus colegas y mentores, pero que se sentían farsantes. Este punto de partida llevó a pensar erróneamente que se trataba de un fenómeno femenino, cuando realmente los estudios posteriores han demostrado que afecta por igual a ambos sexos, aunque obviamente la sociedad predominantemente machista en la que vivimos lo acentuaba…
Clonar mamuts y otros animales extintos es "imposible o muy difícil"

El anuncio de que en pocos años <strong>será posible clonar mamuts y otros animales extintos</strong> es algo que se repite con cierta regularidad, pero que nunca llega a materializarse. Y, con los resultados experimentales actuales, la realidad es que esta puede ser una promesa imposible o, cuanto menos, mucho más complicada de lo que parece.Un grupo de científicos de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) ha realizado un <a href="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(22)00249-4">estudio sobre el genoma de la rata de Maclear (<em>Rattus macleari</em>), una especie endémica de la Isla de Navidad que se extinguió en los primeros años del siglo XX. Los investigadores eligieron esta especie por su proximidad genética con la rata parda o rata de Noruega (<em>Rattus norvegicus</em>), frecuentemente usada como animal de laboratorio, de la cual los científicos ya tienen el genoma completo y saben cómo modificarlo. Puesto que una parte clave del proceso de des-extinción consiste en <strong>completar los vacíos que quedan en el genoma de la especie extinta con ADN de una especie viva</strong>, hay dos condicionantes: que tengan un antepasado común cercano y que el ADN de la especie extinta esté muy completo.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/10/rata-de-maclear_4793293c_800x491.jpg">Rata de MaclearPero el resultado del estudio ha sido desalentador: incluso teniendo restos de piel de rata de Maclear y secuenciándolos varias veces para obtener un mapa del genoma lo más detallado posible, aún hay casi un 5% faltante, demasiado para completarlo con ADN de rata parda. El problema radica en que <strong>las partes que faltan desempeñan funciones importantes</strong>, pues se trata de genes relacionados con el sistema inmunológico y olfativo. Ciertamente, podrían crear un animal, pero este no sería ni una rata de Maclear ni una rata parda, sino una especie nueva y artificial.Con estos resultados, resucitar <strong>especies icónicas como los mamuts o los tigres de dientes de sable</strong> parece un sueño imposible por dos motivos: el primero, la degradación del ADN, que es mayor cuanto más tiempo hace que murió un animal; y el segundo, que la distancia genética con sus parientes modernos más cercanos es mayor que la de las ratas usadas para este experimento. Por el contrario, otros científicos aseguran que sería posible recrear especies extintas en el caso de que, aunque no fueran exactamente iguales a las originales, el genoma faltante no estuviera relacionado con características exclusivas de esa especie.Dilemas éticosUna posibilidad que contemplan algunos científicos es crear lo que llaman “proxies”, es decir, <strong>híbridos lo más similares posible a la especie original</strong> y que ocupen el mismo nicho ecológico: en el caso de los mamuts, una especie de “elefantes lanudos”. Un candidato más probable sería el famoso tigre de Tasmania (<em>Thylacinus cynocephalus</em>), extinto en 1936, que comparte gran parte de su genoma con los dunnarts o ratones marsupiales. Los científicos que trabajan en esta posibilidad sostienen que, aunque les falta alrededor de un 5% del genoma del tigre de Tasmania, se trata principalmente de “fragmentos repetitivos que seguramente no afectarían al aspecto o comportamiento del animal”. También existe la posibilidad de que en el futuro las técnicas de secuenciación del genoma mejoren y permitan obtener un mapa genético más preciso de estas especies extintas.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/10/mamut-lanudo-mammuthus-primigenius_47406e4e_800x500.jpg">El mamut lanudo (Mammuthus primigenius) fue una de las especies de megafauna que se extinguieron al final de la última era glacial.Por supuesto, la secuenciación solo es la primera parte del proceso. Para traer de vuelta un animal extinto, en las primeras generaciones habría que <strong>implantar los embriones en hembras de especies similares</strong>, hasta que hubiera…
Día 15. Exploración de las profundidades antárticas

Amanecía <strong>otro domingo en el Arctic Sunrise</strong>. Nos encontrábamos navegando hacia el norte a través del <strong>estrecho Antártico</strong>. Era la última vez que pasaríamos por aquí antes de tomar rumbo de regreso a casa. Después de una última visita a las islas Shetland del Sur y tras cruzar nuevamente el mar de Hoces, volveríamos a pisar tierra firme en la población argentina de Ushuaia.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/14/nuestro-pequeno-camarote-a-bordo-del-arctic-sunrise-se-convierte-tambien-en-nuestra-oficina-desde-la-que-organizar-la-planificacion-de-cada-dia_192f0aa0_800x534.jpg"> Nuestro pequeño camarote a bordo del Arctic Sunrise se convierte también en nuestra oficina desde la que organizar la planificación de cada día.</a>Tras once inmersiones en distintos puntos del mar de Weddell y los alrededores de la península Antártica, <strong>las expectativas puestas en la expedición se habían superado con creces</strong>. Once inmersiones submarinas son tres más de las que esperábamos en el escenario más optimista. Un récord que había que agradecer a una mezcla de suerte entre las condiciones meteorológicas y el saber hacer de la tripulación.Sin embargo, aún nos esperaba <strong>una última sorpresa</strong>. En lo personal, la guinda perfecta para la expedición pues, ante el rotundo éxito de esta, teníamos la oportunidad de acompañar a <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/antartida/john-hocevar-primer-oficial_17937">John</a> en la que sería <strong>la última inmersión en aguas antárticas</strong>.Había llegado la hora de la verdad. Al que bajase en el submarino <strong>le correspondería narrar la experiencia de su puño y letra</strong>, por lo que en lo que corresponde a esta carta, <strong>las palabras que prosiguen son las de Roberto</strong>:El descenso a los abismosPor fin llegó el momento. El día en el que se materializaría <strong>un sueño enraizado en mi mente</strong> desde el inicio de esta aventura: explorar las profundidades antárticas con el fin de <strong>atestiguar su extraordinaria biodiversidad</strong>.Obviamente, no por deseado este desafío dejaría de ser eso mismo, un desafío. Cuando al principio de este proyecto mi imaginación elucubraba con la posibilidad de hacer <strong>yo mismo una inmersión en el submarino</strong>, lo hacía de una manera muy ingenua. He de reconocer que fantaseaba con ser un mero espectador que centraría toda su atención en documentar lo que pasaba por delante de sus ojos.Pero nada más lejos de la realidad. A pesar de que la responsabilidad del manejo del submarino recae en el piloto principal, <strong>el segundo debe conocer muchos de los aspectos básicos</strong> de su funcionamiento, tanto para el desarrollo de la exploración, como para estar preparado en caso de emergencia. Créeme, querido lector, que la cantidad de <strong>válvulas, reguladores, palancas y sistemas de emergencia</strong> que pueblan ese reducido espacio en el que debía introducirme pueden hacer dudar hasta al más obstinado de los exploradores.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/14/vista-del-interior-de-mi-cabina-en-el-submarino_879e96cc_800x533.jpg">Vista del interior de mi cabina en el submarino.</a>Y así fue como empezó el día. Con <strong>una sesión intensiva de estudio</strong> en la que los ingenieros del equipo Nuytco Research repasaban conmigo una vez más cada uno de las partes que componían el interior del submarino: el primer bloque principalmente sobre sistemas de emergencia y, el segundo, sobre las mediciones que debía <strong>comunicar cada 15 minutos</strong> al ingeniero Jeff Rozon, quien monitorizaría nuestra trayectoria desde el Arctic Sunrise. Entre otros parámetros, debía informar continuamente sobre el <strong>porcentaje y presión de oxígeno en mi cabina</strong>, el de dióxido de carbono, o comprobar si los ventiladores funcionaban correctamente asegurando un correcto flujo de aire a lo largo de mi cubículo.Unas…
Felicidad en la incubadora

Apenas miden un palmo y todavía no han abierto los ojos, pero Xiao Xiao y Lei Lei afrontan sus primeros días de vida con una sonrisa de oreja a oreja nada más ser presentados al mundo en los Ueno Zoological Gardens de Tokyo.Si todo va bien, estas crías de panda gigante llegarán hasta los 120 kilos de peso algún día, una realidad que contrasta con la imagen de fragilidad que muestran los ejemplares recién nacidos de la especie, todavía sin los rasgos característicos de los ejemplares adultos. Solo 1.864 pandas gigantes quedan en libertad en todo el planeta.March 15, 2022 at 06:00AM Vía https://ift.tt/FljXSsp - Últimas noticias https://ift.tt/RpkH7P6 https://ift.tt/tV9mwsp #eXplora #Ciencia #Misterio
El futuro de la Estación Espacial Internacional

La <strong>Estación Espacial Internacional</strong> (ISS en inglés) es con diferencia la mayor estructura espacial construida en órbita. Tiene el <strong>tamaño de un campo de fútbol</strong>, orbita a 400 km de altura y se mueve con una velocidad de cerca de 30.000 km/h para dar una vuelta a la Tierra cada 90 minutos.Comenzó su andadura en 1998 y fue diseñada para durar 15 años en órbita. Hoy ya lleva más de 21 años habitada permanentemente. Hay un compromiso formal de los socios que la construyeron −Estados Unidos (EEUU), Rusia, Europa, Canadá y Japón− para continuar las operaciones hasta 2024, aunque <strong>EEUU ya ha propuesto seguir hasta 2028 como mínimo</strong>.La nueva situación generada por la guerra en Ucrania puede cambiar este escenario, con la amenaza de Rusia de abandonar la estación como respuesta a las sanciones de occidente. Pero, <strong>¿cuál sería el efecto en la ISS si se produce el abandono de Rusia?</strong>Hasta 2020 la NASA pagaba hasta 80 millones de dólares a Rusia para llevar astronautas estadounidenses a la ISS. Era la actividad más lucrativa del programa espacial rusoAfortunadamente la situación hoy está mucho mejor que hace tan solo dos años, desde que la nave Dragon, de Space X, bajo el programa de vuelos comerciales de la NASA, es capaz de llevar y traer astronautas al complejo orbital.Durante nueve años, tras el abandono de los vuelos del transbordador espacial de la NASA, el Space Shutle, y hasta la entrada en operación de las naves de Space X en 2020, la única forma de volar a la ISS era con las naves rusas, de forma que <strong>la dependencia de la ISS de Rusia era total</strong>.La NASA llegaba a pagar hasta 80 millones de dólares a Rusia para comprar estos billetes espaciales para sus astronautas. De hecho esta actividad era la más lucrativa del programa espacial ruso. <strong>Gracias a Space X, esta dependencia ya no existe</strong> y no habría problema en el abandono de Rusia para poder habitar la ISS.Pero las naves rusas son también importantes para la ISS porque son las que han proporcionado hasta hoy la propulsión necesaria para su mantenimiento en órbita.La ISS decae unos dos kilómetros cada mes, de media; las naves rusas Progress la impulsan para recuperar altura cada cierto tiempo, cuando están ancladas a la estaciónLa ISS necesita propulsión para tres funciones vitales. Una es el <strong>mantenimiento de la altura orbital</strong>. La ISS pierde de media dos kilómetros de altura cada mes −en realidad esta caída es variable y depende de la actividad solar, que tiene ciclos de 11 años−; la nave rusa <strong>Progress</strong> le proporciona impulso para ganar altura cada cierto tiempo, cuando está anclada a la ISS. Sin el impulso de las Progress la ISS caería a Tierra en aproximadamente dos años −este tiempo puede variar dependiendo del ciclo solar−.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/03/14/la-iss-al-detalle_8bf2c71b_800x450.png">Configuraci&amp;oacute;n de la ISS en abril de 2020 con cuatro naves espaciales unidas a la estaci&amp;oacute;n: la nave de carga estadounidense Cygnus de Northrop Grumman, las naves de reabastecimiento rusas Progress 74 y 75, y la nave de tripulaci&amp;oacute;n Soyuz MS-16. La propulsión también es clave para <strong>evitar basura espacial</strong>. La basura espacial es un grave problema que origina la necesidad de realizar maniobras evasivas con cierta periodicidad para evitar colisiones fatales, dada la gran velocidad de estos objetos.En noviembre de 2021 la ISS hizo una <strong>maniobra para subir su altura</strong> más de un kilómetro, y evitar así una zona congestionada de basura debido a una fragmentación intencionada de China de un satélite Fenyung hace años. Estas maniobras hasta ahora se realizan con naves rusas Progress.Si la estación espacial cae sin control, puede hacerlo donde se encuentra la inmensa mayoría de la población<strong>Al final de su vida operativa</strong>, que la NASA ya estima para 2028 para luego ser…
Noticias eXplora: El inconsciente: ¿Cómo nos afectan los símbolos? Cómo hacerle llegar una pregunta a Josep Guijarro Josep Guijarro estará diponible en directo en nuestra cuenta de Instagram espaciomisterio a partir de las h para atender todas vuestras dudas https://ift.tt/0kL9FIf https://ift.tt/tV9mwsp #eXplora #Ciencia #Misterio
Noticias eXplora: Un viaje iniciático que empieza en la prehistoria, pasa por las catedrales medievales y continúa en el presente Cómo hacerle llegar una pregunta a Josep Guijarro Josep Guijarro estará diponible en directo en nuestra cuenta de Instagram espaciomisterio a partir de las h para atender todas vuestras dudas https://ift.tt/QUMoyur https://ift.tt/tV9mwsp #eXplora #Ciencia #Misterio