Somos el futuro
“Los jóvenes somos el futuro”, es lo que escuchamos cada vez que se decide mirar a otro lado ante un problema global, que más que a futuro, suena a presente.Cada vez somos más los conscientes sobre lo insostenible que resulta nuestro modo de vida y, aun así, parece que el cambio nunca llega. Quizá el problema es que estamos esperando a un cambio que no se producirá mientras no nos unamos en favor de lo que se nos está siendo arrebatado, el planeta.Para muchos, la ansiedad ecológica se ha convertido en algo con lo que debemos de aprender a vivir. No es fácil llegar a casa, tras haberte pasado el día estudiando o trabajando, con la incertidumbre de no saber si el esfuerzo merecerá la pena ante los pronósticos, basados en evidencias científicas, sobre el futuro de la Tierra.No consumas pajitas, te dicen el mismo día que WWF ha publicado que en 2050 se cuadruplicará la contaminación por plásticos, comprometiendo todos los esfuerzos actuales por limpiar los océanos.El mismo día que ves a grandes empresas poner la etiqueta “eco” a todo producto, cuyo único fin es camuflar su atentado contra el medio ambiente para poder seguir perpetuando su sistema hasta que todo colapse.El 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero fueron producidas por solo 100 compañías entre los años 1998 y 2015, según el informe Carbon Majors Report, del Climate Accountability Institute. Sin embargo, hay quien piensa que la crisis climática se resolverá solamente gracias a las acciones locales e individuales.Además, al hablar de los problemas del medio ambiente, se suele generalizar erróneamente en el calentamiento global. En cambio, existen otros gigantes silenciosos a los que no se les está prestando suficiente atención, como la crisis de la biodiversidad. Algunos estudios ya sugieren la llegada de la sexta extinción masiva de vertebrados, asociada a la pérdida de los hábitats causada por actividades humanas como la deforestación o cualquier explotación de un recurso natural.Sin duda, uno de los mayores obstáculos para la acción colectiva es la dificultad de nuestro día a día. Es difícil dejar huecos para la lucha ecológica cuando estamos absorbidos por la sociedad del consumo. Se nos ha hecho creer que nuestras prioridades deben ser otras.La solución pasará sin alternativa alguna por el diálogo entre los jóvenes. No podemos dejarlo todo en manos de la tecnología, porque esta es una herramienta que debemos de usar sabiamente, y ahí es donde los jóvenes tenemos que estar.Así, el primer paso es, cambiar del paradigma de la super producción y competición, al del bienestar y del cuidado mutuo. Por tanto, es importante que, entre todos, hablemos lo máximo posible de estas problemáticas. Hay que ponerlas en el centro de la mesa para poder actuar como es debido, atacando a la raíz del problema. Si no atendemos a esta prioridad, todas las demás luchas serán en vano.July 21, 2022 at 01:28PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/C7ZA9Iz https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
“Los jóvenes somos el futuro”, es lo que escuchamos cada vez que se decide mirar a otro lado ante un problema global, que más que a futuro, suena a presente.Cada vez somos más los conscientes sobre lo insostenible que resulta nuestro modo de vida y, aun así, parece que el cambio nunca llega. Quizá el problema es que estamos esperando a un cambio que no se producirá mientras no nos unamos en favor de lo que se nos está siendo arrebatado, el planeta.Para muchos, la ansiedad ecológica se ha convertido en algo con lo que debemos de aprender a vivir. No es fácil llegar a casa, tras haberte pasado el día estudiando o trabajando, con la incertidumbre de no saber si el esfuerzo merecerá la pena ante los pronósticos, basados en evidencias científicas, sobre el futuro de la Tierra.No consumas pajitas, te dicen el mismo día que WWF ha publicado que en 2050 se cuadruplicará la contaminación por plásticos, comprometiendo todos los esfuerzos actuales por limpiar los océanos.El mismo día que ves a grandes empresas poner la etiqueta “eco” a todo producto, cuyo único fin es camuflar su atentado contra el medio ambiente para poder seguir perpetuando su sistema hasta que todo colapse.El 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero fueron producidas por solo 100 compañías entre los años 1998 y 2015, según el informe Carbon Majors Report, del Climate Accountability Institute. Sin embargo, hay quien piensa que la crisis climática se resolverá solamente gracias a las acciones locales e individuales.Además, al hablar de los problemas del medio ambiente, se suele generalizar erróneamente en el calentamiento global. En cambio, existen otros gigantes silenciosos a los que no se les está prestando suficiente atención, como la crisis de la biodiversidad. Algunos estudios ya sugieren la llegada de la sexta extinción masiva de vertebrados, asociada a la pérdida de los hábitats causada por actividades humanas como la deforestación o cualquier explotación de un recurso natural.Sin duda, uno de los mayores obstáculos para la acción colectiva es la dificultad de nuestro día a día. Es difícil dejar huecos para la lucha ecológica cuando estamos absorbidos por la sociedad del consumo. Se nos ha hecho creer que nuestras prioridades deben ser otras.La solución pasará sin alternativa alguna por el diálogo entre los jóvenes. No podemos dejarlo todo en manos de la tecnología, porque esta es una herramienta que debemos de usar sabiamente, y ahí es donde los jóvenes tenemos que estar.Así, el primer paso es, cambiar del paradigma de la super producción y competición, al del bienestar y del cuidado mutuo. Por tanto, es importante que, entre todos, hablemos lo máximo posible de estas problemáticas. Hay que ponerlas en el centro de la mesa para poder actuar como es debido, atacando a la raíz del problema. Si no atendemos a esta prioridad, todas las demás luchas serán en vano.July 21, 2022 at 01:28PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/C7ZA9Iz https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
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Destruir los ecosistemas puede generar pandemias
Aproximadamente el 60% de los patógenos humanos estudiados son zoonóticos; es decir, se transmiten al ser humano a partir de animales. Se trata de microorganismos que inicialmente infectaban animales y, debido a pequeñas mutaciones, son capaces de contagiar humanos. En este último siglo, una media de dos virus al año ha pasado de su hospedador original al ser humano. Estamos hablando de patógenos que provocan enfermedades como el SIDA, la Covid-19, la gripe porcina, la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo o la viruela del mono entre otras.Pero, ¿por qué se produce este aumento de las enfermedades zoonóticas?Las evidencias señalan a la, cada vez mayor, intervención del ser humano en los ecosistemas de la Tierra. Actividades como la deforestación para el establecimiento de cultivos y ganaderías o para el crecimiento de las ciudades, el tráfico de especies y la fragmentación de hábitats mediante la construcción de carreteras alteran el equilibrio de los ecosistemas y disminuyen la biodiversidad. En consecuencia, se favorece el desarrollo de patógenos, potenciales hospedadores y vectores, ya que se encuentran más cómodos en su entorno dada la escasez de otras especies más hostiles. Estas prácticas propician la proliferación de especies con un sistema inmunitario más reforzado, como ratas o murciélagos y otros animales reservorio de patógenos causantes de enfermedades zoonóticas.Además, este tipo de comportamientos generan un aumento del contacto de humanos, ganado y animales domésticos con animales salvajes que pueden ser reservorio de dichas enfermedades. Por ejemplo, en 2003, el virus que provoca la enfermedad conocida como la viruela del mono, se introdujo en Estados Unidos a través de un cargamento que transportaba 800 pequeños mamíferos desde Ghana hasta Texas. Alguno de estos animales reservorio contagió a varios perritos de las praderas que actuaron como vector provocando el contagio de 47 personas.Por otro lado, el cambio climático global que el ser humano ha causado favorece la expansión tanto de los microorganismos patógenos como de los vectores fuera de sus áreas de afección comunes debido a su preferencia por ambientes húmedos y cálidos, facilitando la aparición de determinadas especies en nuevas áreas donde pueden llevar enfermedades antes desconocidas o erradicadas.Frente a esta problemática provocada por la acción del hombre, tenemos la responsabilidad y la imperiosa necesidad de solucionarla. Especialmente nuestra generación, la cual ha heredado esta situación y es la que realmente tiene en su mano el poder de ponerle solución o al menos intentar minimizar sus efectos.¿Cómo podemos lograrlo? Apostando por modelos agrícolas y ganaderos más sostenibles, conservando la biodiversidad de los ecosistemas del planeta, vigilando y regulando el tráfico de animales, frenando la extinción masiva de las especies o reduciendo nuestra huella ecológica, cambiando el modelo de consumo actual dando prioridad al producto local y, a grandes rasgos, entendiendo que nuestra salud depende de la salud de nuestro planeta.July 21, 2022 at 01:34PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/EQnUSMv https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
Aproximadamente el 60% de los patógenos humanos estudiados son zoonóticos; es decir, se transmiten al ser humano a partir de animales. Se trata de microorganismos que inicialmente infectaban animales y, debido a pequeñas mutaciones, son capaces de contagiar humanos. En este último siglo, una media de dos virus al año ha pasado de su hospedador original al ser humano. Estamos hablando de patógenos que provocan enfermedades como el SIDA, la Covid-19, la gripe porcina, la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo o la viruela del mono entre otras.Pero, ¿por qué se produce este aumento de las enfermedades zoonóticas?Las evidencias señalan a la, cada vez mayor, intervención del ser humano en los ecosistemas de la Tierra. Actividades como la deforestación para el establecimiento de cultivos y ganaderías o para el crecimiento de las ciudades, el tráfico de especies y la fragmentación de hábitats mediante la construcción de carreteras alteran el equilibrio de los ecosistemas y disminuyen la biodiversidad. En consecuencia, se favorece el desarrollo de patógenos, potenciales hospedadores y vectores, ya que se encuentran más cómodos en su entorno dada la escasez de otras especies más hostiles. Estas prácticas propician la proliferación de especies con un sistema inmunitario más reforzado, como ratas o murciélagos y otros animales reservorio de patógenos causantes de enfermedades zoonóticas.Además, este tipo de comportamientos generan un aumento del contacto de humanos, ganado y animales domésticos con animales salvajes que pueden ser reservorio de dichas enfermedades. Por ejemplo, en 2003, el virus que provoca la enfermedad conocida como la viruela del mono, se introdujo en Estados Unidos a través de un cargamento que transportaba 800 pequeños mamíferos desde Ghana hasta Texas. Alguno de estos animales reservorio contagió a varios perritos de las praderas que actuaron como vector provocando el contagio de 47 personas.Por otro lado, el cambio climático global que el ser humano ha causado favorece la expansión tanto de los microorganismos patógenos como de los vectores fuera de sus áreas de afección comunes debido a su preferencia por ambientes húmedos y cálidos, facilitando la aparición de determinadas especies en nuevas áreas donde pueden llevar enfermedades antes desconocidas o erradicadas.Frente a esta problemática provocada por la acción del hombre, tenemos la responsabilidad y la imperiosa necesidad de solucionarla. Especialmente nuestra generación, la cual ha heredado esta situación y es la que realmente tiene en su mano el poder de ponerle solución o al menos intentar minimizar sus efectos.¿Cómo podemos lograrlo? Apostando por modelos agrícolas y ganaderos más sostenibles, conservando la biodiversidad de los ecosistemas del planeta, vigilando y regulando el tráfico de animales, frenando la extinción masiva de las especies o reduciendo nuestra huella ecológica, cambiando el modelo de consumo actual dando prioridad al producto local y, a grandes rasgos, entendiendo que nuestra salud depende de la salud de nuestro planeta.July 21, 2022 at 01:34PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/EQnUSMv https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
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Nos ahogaremos sin agua
La vida se mide en gotas de agua. Si no fuera así, ¿por qué sería esta la sustancia por excelencia en busca y captura en todas y cada una de las prometedoras expediciones que aterrizan en nuevos planetas? Solo entendemos la vida cuando hay agua para sostenerla, y por ello la buscamos en cada nuevo horizonte. Es, tal y como explica la NASA, el primer y elemental ingrediente para la vida.Así pues, despreocuparse de la salud del agua es el aterrador sinónimo de despreciar la vida. Por ello, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió en 2015 incluir el abastecimiento y saneamiento del agua entre los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) recogidos en la Agenda 2030.El margen para lograr las mejoras propuestas es cada vez más estrecho, y tampoco los datos estadísticos publicados en 2021 son precisamente favorables. El informe de las Naciones Unidas más reciente expone que un total de 129 países no están consiguiendo el progreso esperado. Una cifra como esta confirma que el planeta no alcanzará el objetivo marcado para 2030 sin la aplicación de medidas estrictas y prácticamente utópicas con las que duplicar la velocidad del avance sostenible.Para los afortunados que nos topamos con agua potable al abrir un grifo, imaginar un mundo sin este recurso es complicado, incluso imposible. Es, sin embargo, la realidad desoladora del 26% de la población global. Un 46% ni siquiera cuenta con instalaciones de saneamiento seguro, poniendo así en peligro la salud de prácticamente la mitad de la humanidad. La higiene, tal y como la OMS divulgó tras el inicio de la pandemia por COVID-19, es esencial en la prevención de enfermedades y está, lógicamente, íntimamente relacionada con el uso del agua.Acostumbrados a escuchar que la Tierra se compone de agua en proporciones abrumadoras (un 71% según el Servicio Geológico de Estados Unidos), descubrir que sanearla y abastecer a la mitad de sus habitantes es un objetivo inalcanzable en la actualidad es incongruente y suena distópico.Aunque el cambio real esté en manos de cambios gubernamentales, políticas de gestión de recursos hídricos, infraestructuras y colaboración internacional, la ciudadanía no tiene por qué quedarse de brazos cruzados. No, nuestra generación se negará a vivir entre la espera y la esperanza.La divulgación y las pequeñas acciones de uso responsable del recurso hídrico a nuestra disposición son nuestras aliadas: utilicemos las redes sociales para concienciar sobre la problemática, sumémonos a las campañas celebradas el 22 de marzo (Día Mundial del Agua) y el 19 de noviembre (Día Mundial del Retrete) y, por supuesto, reduzcamos el uso innecesario de agua en nuestras rutinas y hogares.En un planeta inundado, garantizar la salubridad del agua es clave para la preservación de la vida tal y como la conocemos. La alternativa es, paradójicamente, ahogarnos sin agua.July 21, 2022 at 01:35PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/Buw1Xs4 https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
La vida se mide en gotas de agua. Si no fuera así, ¿por qué sería esta la sustancia por excelencia en busca y captura en todas y cada una de las prometedoras expediciones que aterrizan en nuevos planetas? Solo entendemos la vida cuando hay agua para sostenerla, y por ello la buscamos en cada nuevo horizonte. Es, tal y como explica la NASA, el primer y elemental ingrediente para la vida.Así pues, despreocuparse de la salud del agua es el aterrador sinónimo de despreciar la vida. Por ello, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió en 2015 incluir el abastecimiento y saneamiento del agua entre los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) recogidos en la Agenda 2030.El margen para lograr las mejoras propuestas es cada vez más estrecho, y tampoco los datos estadísticos publicados en 2021 son precisamente favorables. El informe de las Naciones Unidas más reciente expone que un total de 129 países no están consiguiendo el progreso esperado. Una cifra como esta confirma que el planeta no alcanzará el objetivo marcado para 2030 sin la aplicación de medidas estrictas y prácticamente utópicas con las que duplicar la velocidad del avance sostenible.Para los afortunados que nos topamos con agua potable al abrir un grifo, imaginar un mundo sin este recurso es complicado, incluso imposible. Es, sin embargo, la realidad desoladora del 26% de la población global. Un 46% ni siquiera cuenta con instalaciones de saneamiento seguro, poniendo así en peligro la salud de prácticamente la mitad de la humanidad. La higiene, tal y como la OMS divulgó tras el inicio de la pandemia por COVID-19, es esencial en la prevención de enfermedades y está, lógicamente, íntimamente relacionada con el uso del agua.Acostumbrados a escuchar que la Tierra se compone de agua en proporciones abrumadoras (un 71% según el Servicio Geológico de Estados Unidos), descubrir que sanearla y abastecer a la mitad de sus habitantes es un objetivo inalcanzable en la actualidad es incongruente y suena distópico.Aunque el cambio real esté en manos de cambios gubernamentales, políticas de gestión de recursos hídricos, infraestructuras y colaboración internacional, la ciudadanía no tiene por qué quedarse de brazos cruzados. No, nuestra generación se negará a vivir entre la espera y la esperanza.La divulgación y las pequeñas acciones de uso responsable del recurso hídrico a nuestra disposición son nuestras aliadas: utilicemos las redes sociales para concienciar sobre la problemática, sumémonos a las campañas celebradas el 22 de marzo (Día Mundial del Agua) y el 19 de noviembre (Día Mundial del Retrete) y, por supuesto, reduzcamos el uso innecesario de agua en nuestras rutinas y hogares.En un planeta inundado, garantizar la salubridad del agua es clave para la preservación de la vida tal y como la conocemos. La alternativa es, paradójicamente, ahogarnos sin agua.July 21, 2022 at 01:35PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/Buw1Xs4 https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
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El conocimiento como arma contra el calentamiento global
“Juventud, divino tesoro”, proclamaba Rubén Darío en su poema haciendo un aclamo a esta etapa humana insostenible sin un planeta que la albergue. Durante el 2021, el cambio climático se ha intensificado y parece que el destino final será un aumento de la temperatura global de 2,7 ºC para finales de siglo, tal como se señala en el Informe sobre la Brecha de Emisiones de 2021. Sin embargo, hay que entender que están por tomar el control nuevas generaciones con otros valores y visiones del mundo.La generación del Prestige, entre otras, creció viendo cómo sus playas se cubrían de chapapote y las aves eran incapaces de salir volando de esa oscura masa pegajosa. Creció viendo cómo sube el nivel del mar, unos 3,4 milímetros anuales, mientras se da la voz de alarma a todos esos pueblos costeros que terminarán desapareciendo si esto no se detiene. Creció observando esas alarmantes imágenes de osos polares con el pelaje pegado a los huesos y mirada suplicante.A diferencia de otras generaciones, las venideras han tenido un constante contacto con los problemas del mundo por medio de las imágenes transmitidas por los medios de comunicación. Y no solo eso, han tenido acceso a iniciativas educativas que buscan enseñarles a los futuros adultos cómo detener todo el daño que el ser humano ha estado causando, como es el caso del Programa de Educación Ambiental.La juventud de hoy en día tiene acceso a mucha más información que antes y es consciente de que sin planeta no tiene sentido luchar por ninguna otra causa. Un estudio de GlobalWeblndez de 2020 señalaba que más de la mitad de los jóvenes estarían dispuestos a pagar más por productos sostenibles, a pesar de que sea este el grupo social que sufre una mayor tasa de paro y contratos más precarios.Las nuevas generaciones, a diferencia de las anteriores, ya han asumido que sin cambios en los hábitos de consumo la lucha resulta imposible. Sin contar los descubrimientos e innovaciones que vendrán de la mano de futuros investigadores e investigadoras que en este momento están nutriendo sus mentes desde un pupitre verde cualquiera, los jóvenes han entrado en un estado de consciencia en el que ya saben que cada pequeña acción cuenta. Ya no les sirven esas excusas de que sus acciones individuales son inútiles o que esforzarse no sirve para nada porque las grandes empresas están detrás del orden mundial. Sin demanda no hay producción y ese gran cambio se puede lograr por medio de pequeños cambios.La juventud es el futuro, aunque también es el presente, e inevitablemente tendrá que ser esta la que termine por corregir la desdichada trayectoria de sus antecesores. En esta guerra, a diferencia de en otras muchas, la herramienta más grande es la información y el discurso más poderoso es la capacidad de acceso que los nuevos adultos tienen a esta.July 21, 2022 at 01:39PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/FilNQzg https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
“Juventud, divino tesoro”, proclamaba Rubén Darío en su poema haciendo un aclamo a esta etapa humana insostenible sin un planeta que la albergue. Durante el 2021, el cambio climático se ha intensificado y parece que el destino final será un aumento de la temperatura global de 2,7 ºC para finales de siglo, tal como se señala en el Informe sobre la Brecha de Emisiones de 2021. Sin embargo, hay que entender que están por tomar el control nuevas generaciones con otros valores y visiones del mundo.La generación del Prestige, entre otras, creció viendo cómo sus playas se cubrían de chapapote y las aves eran incapaces de salir volando de esa oscura masa pegajosa. Creció viendo cómo sube el nivel del mar, unos 3,4 milímetros anuales, mientras se da la voz de alarma a todos esos pueblos costeros que terminarán desapareciendo si esto no se detiene. Creció observando esas alarmantes imágenes de osos polares con el pelaje pegado a los huesos y mirada suplicante.A diferencia de otras generaciones, las venideras han tenido un constante contacto con los problemas del mundo por medio de las imágenes transmitidas por los medios de comunicación. Y no solo eso, han tenido acceso a iniciativas educativas que buscan enseñarles a los futuros adultos cómo detener todo el daño que el ser humano ha estado causando, como es el caso del Programa de Educación Ambiental.La juventud de hoy en día tiene acceso a mucha más información que antes y es consciente de que sin planeta no tiene sentido luchar por ninguna otra causa. Un estudio de GlobalWeblndez de 2020 señalaba que más de la mitad de los jóvenes estarían dispuestos a pagar más por productos sostenibles, a pesar de que sea este el grupo social que sufre una mayor tasa de paro y contratos más precarios.Las nuevas generaciones, a diferencia de las anteriores, ya han asumido que sin cambios en los hábitos de consumo la lucha resulta imposible. Sin contar los descubrimientos e innovaciones que vendrán de la mano de futuros investigadores e investigadoras que en este momento están nutriendo sus mentes desde un pupitre verde cualquiera, los jóvenes han entrado en un estado de consciencia en el que ya saben que cada pequeña acción cuenta. Ya no les sirven esas excusas de que sus acciones individuales son inútiles o que esforzarse no sirve para nada porque las grandes empresas están detrás del orden mundial. Sin demanda no hay producción y ese gran cambio se puede lograr por medio de pequeños cambios.La juventud es el futuro, aunque también es el presente, e inevitablemente tendrá que ser esta la que termine por corregir la desdichada trayectoria de sus antecesores. En esta guerra, a diferencia de en otras muchas, la herramienta más grande es la información y el discurso más poderoso es la capacidad de acceso que los nuevos adultos tienen a esta.July 21, 2022 at 01:39PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/FilNQzg https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
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Jóvenes de película
Este mes de junio se cumplen 25 años del lanzamiento de la primera entrega de la saga Harry Potter, libro que marcó la infancia de toda una generación que creció ansiando, algún día, poder enfrentarse a su propio “Voldemort”. Y no es el único ejemplo: Los juegos del hambre, Divergente... Todos queríamos ser héroes, hacer justicia, ser aquel o aquella joven que cambiaba el mundo. Por desgracia, nuestra realidad es cada vez más parecida al futuro distópico que nos presentaban. Pero ahora es diferente, es real y hay mucho en juego. ¿Qué papel desempeñamos, entonces, las generaciones jóvenes?El rol de la juventud en la sociedad siempre ha sido la renovación, el motor del cambio. Somos un recurso humano de transición social, desarrollo económico y progreso; pero nunca había recaído tanta responsabilidad sobre nuestros hombros. Hemos pasado de ser aquellos que no pensaban más que en divertirse y salir de fiesta a ser la última generación que puede poner fin al cambio climático. De ser unos “ninis” o la generación perdida a tener casi la obligación moral de luchar por la igualdad y la inclusión social. Somos los que van a enfrentarse a nuevos modelos de negocio y un mundo globalizado con acceso, incluso involuntario, a mucha más información: las redes sociales nos han dado voz y una interacción prácticamente forzosa, a riesgo de quedarnos desactualizados. Sentimos la necesidad de actuar por todo aquello que sabemos que ocurre y por la educación que hemos recibido: hemos sido conscientes desde muy pequeños de los problemas que atravesábamos y a los que nos tocaría enfrentarnos.Las palabras “cambio climático” no tenían sentido para nuestros padres a nuestra edad, sin embargo, ya figuraban en nuestros libros de primaria. Esto tiene una parte muy positiva: el miedo viene del desconocimiento, y nosotros contamos con un refuerzo educativo que nos ha preparado para el cambio, tenemos una mentalidad más abierta y activa, queremos conocer el mundo y concebimos la vida como un regalo, un viaje que tenemos la obligación de preservar.Conocer nuestro planeta es esencial para quererlo. Somos conscientes de que podemos cambiar el rumbo de los acontecimientos, ejemplo de ello son Malala Yousafzai, símbolo internacional de la lucha por la educación de las niñas que recibió el premio Nobel de la Paz a los 17 años; Greta Thunberg, la activista sueca icono de la lucha contra el cambio climático que movilizó a jóvenes de todo el mundo con el movimiento Fridays for future, nació en 2003; Emma Gonzáles, activista estadounidense de 23 años defensora del control de las armas; Amika George, de 21 años, logró garantizar el acceso gratuito a productos de gestión menstrual en las escuelas públicas de Inglaterra... Son solo algunos ejemplos entre muchos otros movimientos encabezados por jóvenes, que ilustran la capacidad que tenemos de generar un cambio, de solucionar problemas.Somos una generación que ha crecido queriendo ser héroes y a la que ahora no le queda otra. Tenemos información, tenemos referentes, podemos cambiar el mundo y queremos hacerlo.July 21, 2022 at 02:06PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/pbU1nkx https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
Este mes de junio se cumplen 25 años del lanzamiento de la primera entrega de la saga Harry Potter, libro que marcó la infancia de toda una generación que creció ansiando, algún día, poder enfrentarse a su propio “Voldemort”. Y no es el único ejemplo: Los juegos del hambre, Divergente... Todos queríamos ser héroes, hacer justicia, ser aquel o aquella joven que cambiaba el mundo. Por desgracia, nuestra realidad es cada vez más parecida al futuro distópico que nos presentaban. Pero ahora es diferente, es real y hay mucho en juego. ¿Qué papel desempeñamos, entonces, las generaciones jóvenes?El rol de la juventud en la sociedad siempre ha sido la renovación, el motor del cambio. Somos un recurso humano de transición social, desarrollo económico y progreso; pero nunca había recaído tanta responsabilidad sobre nuestros hombros. Hemos pasado de ser aquellos que no pensaban más que en divertirse y salir de fiesta a ser la última generación que puede poner fin al cambio climático. De ser unos “ninis” o la generación perdida a tener casi la obligación moral de luchar por la igualdad y la inclusión social. Somos los que van a enfrentarse a nuevos modelos de negocio y un mundo globalizado con acceso, incluso involuntario, a mucha más información: las redes sociales nos han dado voz y una interacción prácticamente forzosa, a riesgo de quedarnos desactualizados. Sentimos la necesidad de actuar por todo aquello que sabemos que ocurre y por la educación que hemos recibido: hemos sido conscientes desde muy pequeños de los problemas que atravesábamos y a los que nos tocaría enfrentarnos.Las palabras “cambio climático” no tenían sentido para nuestros padres a nuestra edad, sin embargo, ya figuraban en nuestros libros de primaria. Esto tiene una parte muy positiva: el miedo viene del desconocimiento, y nosotros contamos con un refuerzo educativo que nos ha preparado para el cambio, tenemos una mentalidad más abierta y activa, queremos conocer el mundo y concebimos la vida como un regalo, un viaje que tenemos la obligación de preservar.Conocer nuestro planeta es esencial para quererlo. Somos conscientes de que podemos cambiar el rumbo de los acontecimientos, ejemplo de ello son Malala Yousafzai, símbolo internacional de la lucha por la educación de las niñas que recibió el premio Nobel de la Paz a los 17 años; Greta Thunberg, la activista sueca icono de la lucha contra el cambio climático que movilizó a jóvenes de todo el mundo con el movimiento Fridays for future, nació en 2003; Emma Gonzáles, activista estadounidense de 23 años defensora del control de las armas; Amika George, de 21 años, logró garantizar el acceso gratuito a productos de gestión menstrual en las escuelas públicas de Inglaterra... Son solo algunos ejemplos entre muchos otros movimientos encabezados por jóvenes, que ilustran la capacidad que tenemos de generar un cambio, de solucionar problemas.Somos una generación que ha crecido queriendo ser héroes y a la que ahora no le queda otra. Tenemos información, tenemos referentes, podemos cambiar el mundo y queremos hacerlo.July 21, 2022 at 02:06PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/pbU1nkx https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
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Un relevo urgente
A lo largo de la historia de la humanidad, una generación tras otra ha tomado el relevo de la anterior, pero nunca —hasta ahora— ese relevo ha estado tan amenazado. El planeta se enfrenta a graves problemas producidos por nuestro actual modelo económico, y las soluciones, aunque hoy factibles, se atrasan sine die. El tiempo, no obstante, nos obliga a decidir qué futuro queremos, y solo los jóvenes podemos tomar el relevo para hacerlo realidad cuanto antes.Pese a las advertencias de los científicos desde hace más de medio siglo, las emisiones de gases de efecto invernadero en la última década han batido récord. Mientras que el último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC) da por “inequívoca” la influencia de la actividad humana en el cambio climático y avisa de la severidad de sus consecuencias si no se limitan estas emisiones, las diversas cumbres COP, el Protocolo de Kioto o el Acuerdo de París parecen papel mojado ante una realidad más que preocupante.Que los recursos naturales eran limitados lo hemos sabido siempre, pero hemos preferido un crecimiento económico imparable antes que un desarrollo sostenible. Así, según cálculos de la Global Footprint Network, hemos llegado a la situación en que necesitaríamos 1,7 planetas como el nuestro para satisfacer nuestras demandas actuales de recursos naturales. Sin embargo, existe una alternativa y somos los jóvenes quienes debemos luchar por ella. Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y el consumo de recursos finitos es posible, pero requiere sacrificios. El futuro de la humanidad —así como el del resto de los seres vivos— está en juego y el momento de implementar las soluciones que permitan que la Tierra sea habitable se acaba.La urgencia nos apremia a realizar un cambio de modelo energético: abandonemos definitivamente la producción eléctrica concentrada en grandes centrales térmicas de combustibles fósiles o nucleares y apostemos firmemente por un sistema distribuido basado en las energías renovables. Además, adaptemos nuestros patrones de movilidad y producción a los nuevos tiempos para —abandonando el consumismo— reducir el impacto ambiental de nuestro estilo de vida. El cambio climático nos perjudicará a todos, pero sus efectos serán más graves entre quienes menos tienen. Por ello, reducir las desigualdades y ayudar a que los menos culpables no paguen las consecuencias de los demás es una responsabilidad común. De igual forma, para con la naturaleza, tenemos que recuperar los ecosistemas más debilitados con el fin de evitar la pérdida de biodiversidad y sus graves efectos globales, aunque ello requiera abandonar ciertos cultivos dedicados a la ganadería o a la producción de biocombustibles.Nuestro modelo energético y nuestro estilo de vida son solo dos de los muchos frentes abiertos a un cambio necesario que garantice la equidad social y ambiental. Los jóvenes somos los más conscientes de estos problemas y de la urgencia de sus soluciones porque somos el futuro, pero este futuro al que aspiramos —pacífico, sostenible, justo e ilusionante— nos lo tenemos que ganar ahora.July 21, 2022 at 02:09PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/PH3NLA6 https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
A lo largo de la historia de la humanidad, una generación tras otra ha tomado el relevo de la anterior, pero nunca —hasta ahora— ese relevo ha estado tan amenazado. El planeta se enfrenta a graves problemas producidos por nuestro actual modelo económico, y las soluciones, aunque hoy factibles, se atrasan sine die. El tiempo, no obstante, nos obliga a decidir qué futuro queremos, y solo los jóvenes podemos tomar el relevo para hacerlo realidad cuanto antes.Pese a las advertencias de los científicos desde hace más de medio siglo, las emisiones de gases de efecto invernadero en la última década han batido récord. Mientras que el último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC) da por “inequívoca” la influencia de la actividad humana en el cambio climático y avisa de la severidad de sus consecuencias si no se limitan estas emisiones, las diversas cumbres COP, el Protocolo de Kioto o el Acuerdo de París parecen papel mojado ante una realidad más que preocupante.Que los recursos naturales eran limitados lo hemos sabido siempre, pero hemos preferido un crecimiento económico imparable antes que un desarrollo sostenible. Así, según cálculos de la Global Footprint Network, hemos llegado a la situación en que necesitaríamos 1,7 planetas como el nuestro para satisfacer nuestras demandas actuales de recursos naturales. Sin embargo, existe una alternativa y somos los jóvenes quienes debemos luchar por ella. Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y el consumo de recursos finitos es posible, pero requiere sacrificios. El futuro de la humanidad —así como el del resto de los seres vivos— está en juego y el momento de implementar las soluciones que permitan que la Tierra sea habitable se acaba.La urgencia nos apremia a realizar un cambio de modelo energético: abandonemos definitivamente la producción eléctrica concentrada en grandes centrales térmicas de combustibles fósiles o nucleares y apostemos firmemente por un sistema distribuido basado en las energías renovables. Además, adaptemos nuestros patrones de movilidad y producción a los nuevos tiempos para —abandonando el consumismo— reducir el impacto ambiental de nuestro estilo de vida. El cambio climático nos perjudicará a todos, pero sus efectos serán más graves entre quienes menos tienen. Por ello, reducir las desigualdades y ayudar a que los menos culpables no paguen las consecuencias de los demás es una responsabilidad común. De igual forma, para con la naturaleza, tenemos que recuperar los ecosistemas más debilitados con el fin de evitar la pérdida de biodiversidad y sus graves efectos globales, aunque ello requiera abandonar ciertos cultivos dedicados a la ganadería o a la producción de biocombustibles.Nuestro modelo energético y nuestro estilo de vida son solo dos de los muchos frentes abiertos a un cambio necesario que garantice la equidad social y ambiental. Los jóvenes somos los más conscientes de estos problemas y de la urgencia de sus soluciones porque somos el futuro, pero este futuro al que aspiramos —pacífico, sostenible, justo e ilusionante— nos lo tenemos que ganar ahora.July 21, 2022 at 02:09PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/PH3NLA6 https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
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Somos el futuro
Generación de cristal, ninis, generación Z y muchos otros nombres, son los calificativos con los que nos han bombardeado a nosotros, los jóvenes.Somos los sensibles, los que no queremos trabajar ni estudiar, los que solo viven pendiente de las redes sociales y de su propio ego. Sin embargo, esto no ha sido más que la herencia de nuestras generaciones pasadas. Habitamos el lugar donde residimos, pero también en nosotras mismas. Somos la generación que reconoce términos como inteligencia emocional o responsabilidad afectiva para poder relacionarnos de maneras sanas y estables, buscando nuestra felicidad y la del otro.Poco se habla de la herencia material que se nos ha entregado. Un patrimonio en apuros y un planeta insostenible. Somos herederos de guerras constantes, del consumo irresponsable durante siglos, de un medio ambiente que lucha por sobrevivir llevado ya a su límite. Somos VUESTROS herederos.Y, efectivamente, somos sensibles, somos sensibles porque somos conscientes. Somos conscientes de nuestro entorno, del peligro que corre nuestro patrimonio y es por ello, que cada día luchamos para informarnos y encontrar nuevas soluciones.Las redes sociales nos han permitido conocer los problemas que sufren personas y ecosistemas a cientos de miles de kilómetros, nos han ayudado a ponernos en contacto para buscarle soluciones a problemas que llevaban años sin resolverse, a crear una red de conocimiento bidireccional que nos permita acceder a herramientas cada vez más innovadoras.Somos la generación de biólogos, abogadas, arqueólogas, ecólogos, psicólogos, pedagogas y un largo etcétera de profesiones que se ponen en marcha para poder salvaguardar lo más importante que tenemos, nuestro hábitat.Somos la generación de Anna Du, Boyan Slat, Gretta Thunberg o las hermanas Isabel y Melati Wijsen.Somos jóvenes conscientes y en lucha contra el cambio climático, con nuevas iniciativas que reestablezcan el orden natural de los ecosistemas y que permitan revertir todo el daño que han causado nuestras generaciones previas.Nuestra herencia fue una serie de crisis (económicas, climáticas, ambientales, patrimoniales, socio-afectivas, etc) difícil de suplir. Sin embargo, seguimos demostrando que estamos dispuestos a cambiar, a hacer de este un lugar maravilloso para las generaciones venideras, un lugar donde no haya lugar para la exclusión social, el maltrato a los animales, la destrucción del patrimonio o la contaminación en masa.El camino es largo, muy largo, sin embargo, somos muchos y tenemos el recurso más importante de todos, el futuro. El futuro nos pertenece, será nuestro, y esta generación de cristal, generación Z o de mal llamados Ninis, estamos camino de conseguir lo jamás logrado, un futuro sostenible donde todo el mundo quepa.Es por ello, que merece la pena decirlo bien alto, SOMOS EL FUTURO.July 21, 2022 at 02:11PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/WHq0m3Q https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
Generación de cristal, ninis, generación Z y muchos otros nombres, son los calificativos con los que nos han bombardeado a nosotros, los jóvenes.Somos los sensibles, los que no queremos trabajar ni estudiar, los que solo viven pendiente de las redes sociales y de su propio ego. Sin embargo, esto no ha sido más que la herencia de nuestras generaciones pasadas. Habitamos el lugar donde residimos, pero también en nosotras mismas. Somos la generación que reconoce términos como inteligencia emocional o responsabilidad afectiva para poder relacionarnos de maneras sanas y estables, buscando nuestra felicidad y la del otro.Poco se habla de la herencia material que se nos ha entregado. Un patrimonio en apuros y un planeta insostenible. Somos herederos de guerras constantes, del consumo irresponsable durante siglos, de un medio ambiente que lucha por sobrevivir llevado ya a su límite. Somos VUESTROS herederos.Y, efectivamente, somos sensibles, somos sensibles porque somos conscientes. Somos conscientes de nuestro entorno, del peligro que corre nuestro patrimonio y es por ello, que cada día luchamos para informarnos y encontrar nuevas soluciones.Las redes sociales nos han permitido conocer los problemas que sufren personas y ecosistemas a cientos de miles de kilómetros, nos han ayudado a ponernos en contacto para buscarle soluciones a problemas que llevaban años sin resolverse, a crear una red de conocimiento bidireccional que nos permita acceder a herramientas cada vez más innovadoras.Somos la generación de biólogos, abogadas, arqueólogas, ecólogos, psicólogos, pedagogas y un largo etcétera de profesiones que se ponen en marcha para poder salvaguardar lo más importante que tenemos, nuestro hábitat.Somos la generación de Anna Du, Boyan Slat, Gretta Thunberg o las hermanas Isabel y Melati Wijsen.Somos jóvenes conscientes y en lucha contra el cambio climático, con nuevas iniciativas que reestablezcan el orden natural de los ecosistemas y que permitan revertir todo el daño que han causado nuestras generaciones previas.Nuestra herencia fue una serie de crisis (económicas, climáticas, ambientales, patrimoniales, socio-afectivas, etc) difícil de suplir. Sin embargo, seguimos demostrando que estamos dispuestos a cambiar, a hacer de este un lugar maravilloso para las generaciones venideras, un lugar donde no haya lugar para la exclusión social, el maltrato a los animales, la destrucción del patrimonio o la contaminación en masa.El camino es largo, muy largo, sin embargo, somos muchos y tenemos el recurso más importante de todos, el futuro. El futuro nos pertenece, será nuestro, y esta generación de cristal, generación Z o de mal llamados Ninis, estamos camino de conseguir lo jamás logrado, un futuro sostenible donde todo el mundo quepa.Es por ello, que merece la pena decirlo bien alto, SOMOS EL FUTURO.July 21, 2022 at 02:11PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/WHq0m3Q https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
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Somos el futuro
Salimos de clase, volvemos a casa, miramos el móvil (de media 4 horas al día y subiendo), sonreímos sin demasiada satisfacción, dormimos sin cargar demasiada energía, estudiamos sin demasiada certeza de nada y así podríamos seguir, viviendo sin tener demasiada vida alrededor.El mundo no es un lugar fácil. Todos tenemos sueños que nos es muy difícil alcanzar. Absolutamente todos tenemos tanto de lo que sentirnos atemorizados y lo entiendo, da miedo. Si mis padres, que llevan años trabajando, por la noche llegan a casa y les oigo susurrar entre ellos que tienen miedo de perder su trabajo la semana que viene porque lo que necesita el mundo cambia cada dos por tres... Si mis padres no pueden salvar ni su puesto de trabajo, ¿entonces qué esperanza hay para mí? ¿En qué universo voy a poder salvar nada si la máxima social es el ‘sálvese quien pueda’? ¿Qué sentido tiene siquiera intentarlo cuando sabes que lo tienes todo en tu contra...? Y sin embargo...Me pongo a pensar y me vienen a la cabeza generaciones que también estuvieron contra las cuerdas. Y no claudicaron. Siguieron luchando, arriesgando y sacrificándolo todo por el bien común y por dejar un mundo mejor que el que lamentablemente se encontraron incluso sabiendo que había una posibilidad muy grande de que no lo consiguieran. Pienso en todos los que combatieron con los Aliados para que las generaciones siguientes pudieran vivir en libertad, pienso en Nelson Mandela y pienso en Maya Angelou, pienso en Escipión plantándole cara a Roma, pienso en David enfrente de Goliath, pienso en la fuerza de voluntad infinita de Rafa Nadal y pienso... ‘No es más que lo que me ha tocado vivir. Se pueda o no se pueda, es que es la batalla que me ha tocado librar’.La batalla de mi generación, proteger al planeta Tierra. Reinventar nuestro mundo y reestructurar la manera en la que hacemos las cosas. Es una batalla contra el egoísmo y la ambición desmedida pero es la batalla que nos ha tocado luchar. Ya no nos podemos permitir el lujo de volver de clase para mirar el móvil por mero pasatiempo, es un privilegio que no nos podemos permitir. Levanta la cabeza. Ya no podemos seguir viviendo así, actuando por inercia, no nos lo podemos permitir. Ya no se puede seguir diciendo ‘mañana empiezo a reciclar’, ‘la ecología tiene color político’ o ‘yo solo no voy a cambiar nada’. Simplemente, no nos lo podemos permitir. Aunque nuestro bolsillo se pueda permitir más ropa o un teléfono nuevo todos los años, el mundo os garantizo que no. Frenemos y pensemos.Nuestra generación, ahora, es esencial para ser un punto de inflexión para el planeta. Es nuestra batalla a disputar, no hay más. Necesitamos educarnos y replantearnos la manera de consumir, de vivir, de pensar... ¡todo! Pausar el ritmo porque no hay planeta B. Somos esenciales porque es la última llamada para replantearnos nuestros hábitos. La hora de ser crítico contigo mismo es ahora. Ya. Tempus fugit.July 21, 2022 at 02:14PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/SFGqc6i https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
Salimos de clase, volvemos a casa, miramos el móvil (de media 4 horas al día y subiendo), sonreímos sin demasiada satisfacción, dormimos sin cargar demasiada energía, estudiamos sin demasiada certeza de nada y así podríamos seguir, viviendo sin tener demasiada vida alrededor.El mundo no es un lugar fácil. Todos tenemos sueños que nos es muy difícil alcanzar. Absolutamente todos tenemos tanto de lo que sentirnos atemorizados y lo entiendo, da miedo. Si mis padres, que llevan años trabajando, por la noche llegan a casa y les oigo susurrar entre ellos que tienen miedo de perder su trabajo la semana que viene porque lo que necesita el mundo cambia cada dos por tres... Si mis padres no pueden salvar ni su puesto de trabajo, ¿entonces qué esperanza hay para mí? ¿En qué universo voy a poder salvar nada si la máxima social es el ‘sálvese quien pueda’? ¿Qué sentido tiene siquiera intentarlo cuando sabes que lo tienes todo en tu contra...? Y sin embargo...Me pongo a pensar y me vienen a la cabeza generaciones que también estuvieron contra las cuerdas. Y no claudicaron. Siguieron luchando, arriesgando y sacrificándolo todo por el bien común y por dejar un mundo mejor que el que lamentablemente se encontraron incluso sabiendo que había una posibilidad muy grande de que no lo consiguieran. Pienso en todos los que combatieron con los Aliados para que las generaciones siguientes pudieran vivir en libertad, pienso en Nelson Mandela y pienso en Maya Angelou, pienso en Escipión plantándole cara a Roma, pienso en David enfrente de Goliath, pienso en la fuerza de voluntad infinita de Rafa Nadal y pienso... ‘No es más que lo que me ha tocado vivir. Se pueda o no se pueda, es que es la batalla que me ha tocado librar’.La batalla de mi generación, proteger al planeta Tierra. Reinventar nuestro mundo y reestructurar la manera en la que hacemos las cosas. Es una batalla contra el egoísmo y la ambición desmedida pero es la batalla que nos ha tocado luchar. Ya no nos podemos permitir el lujo de volver de clase para mirar el móvil por mero pasatiempo, es un privilegio que no nos podemos permitir. Levanta la cabeza. Ya no podemos seguir viviendo así, actuando por inercia, no nos lo podemos permitir. Ya no se puede seguir diciendo ‘mañana empiezo a reciclar’, ‘la ecología tiene color político’ o ‘yo solo no voy a cambiar nada’. Simplemente, no nos lo podemos permitir. Aunque nuestro bolsillo se pueda permitir más ropa o un teléfono nuevo todos los años, el mundo os garantizo que no. Frenemos y pensemos.Nuestra generación, ahora, es esencial para ser un punto de inflexión para el planeta. Es nuestra batalla a disputar, no hay más. Necesitamos educarnos y replantearnos la manera de consumir, de vivir, de pensar... ¡todo! Pausar el ritmo porque no hay planeta B. Somos esenciales porque es la última llamada para replantearnos nuestros hábitos. La hora de ser crítico contigo mismo es ahora. Ya. Tempus fugit.July 21, 2022 at 02:14PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/SFGqc6i https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
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Solamente sueños
Todos tenemos sueños. Alguna vez nos hemos abandonado a la idea de tener una casa enorme, de hacer ese gran viaje, de tener ese coche… Sin embargo, la gente se extraña cuando les cuento cuáles son mis sueños. No entiendo por qué les llama la atención que sueñe con disfrutar de una vida saludable y longeva, teniendo en cuenta que entre 2030 y 2050, el cambio climático causará unas 250.000 muertes adicionales cada año. También les extraña que sueñe con poder pasar los veranos en la playa de mi infancia, si bien un aumento de la temperatura de 4ºC de aquí a 2100 elevará el nivel del mar un metro.Tristemente, todo eso son solamente sueños. Sería una necedad pensar que la desertificación, el riesgo de incendios, la falta de agua potable, las inundaciones y las sequías no van a tocar a la puerta de los hogares españoles en unas décadas. Sin embargo, no me rindo y sigo soñando sobre todo con una cosa: ser capaz de evitar esta catástrofe climática.Luchar contra el cambio climático ya no es solo un sueño, es una necesidad. Y hay algo que está claro: se nos acaba el tiempo. Los científicos ya no hablan de evitar el cambio climático, ahora solo podemos mitigar sus efectos. En esta lucha, los jóvenes ocupamos un papel clave, ya que las nuevas generaciones son y serán las últimas capaces de realizar un cambio. Sabemos cuál es la solución: usar energías renovables, reducir las emisiones de CO2, acabar con el Fast-Fashion, reducir el consumo de productos cárnicos… Los científicos no paran de repetir lo que hay que hacer, solo falta ponerse en marcha.Sin embargo, muchos jóvenes piensan que ellos no pueden marcar la diferencia. Nos sentimos solos e indefensos frente a la lucha contra el cambio climático, aunque para el 76% de los jóvenes españoles, el medio ambiente es una preocupación diaria. El poder del cambio está en nuestras manos, si bien es cierto que los gobiernos, las instituciones y las empresas son los que más pueden colaborar en esta lucha, a través de acuerdos o con el cumplimiento de los objetivos establecidos por la ONU, pero la base de esa pirámide somos nosotros. Aunque no podamos obligar a las empresas Fast-fashion, a la industria ganadera o a las petroleras a que reduzcan su daño en el medio, sí podemos dejar de consumir sus productos, podemos protestar, podemos ayudar y participar en las organizaciones que los presionan para que lo hagan y mucho más. Incluso podemos ser verdaderos héroes. Greta Thumber no es la única pequeña gran activista, a lo largo de todo el mundo encontramos personas como Kehkashan Basu, que con 21 años es fundadora de Green Hope; o Christian Kroll, que tenía 26 años cuando inventó Ecosia, proyectos cuya colaboración ambiental es enorme hoy en día.Somos el futuro del mundo, y un mundo que tiene miedo de unirse, de innovar, de hacerse escuchar o de luchar por el único planeta que tenemos, no es un mundo probable ni deseable. En nuestra mano está que mis sueños y los de todo el mundo se hagan realidad.July 21, 2022 at 02:19PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/5JPFO8N https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
Todos tenemos sueños. Alguna vez nos hemos abandonado a la idea de tener una casa enorme, de hacer ese gran viaje, de tener ese coche… Sin embargo, la gente se extraña cuando les cuento cuáles son mis sueños. No entiendo por qué les llama la atención que sueñe con disfrutar de una vida saludable y longeva, teniendo en cuenta que entre 2030 y 2050, el cambio climático causará unas 250.000 muertes adicionales cada año. También les extraña que sueñe con poder pasar los veranos en la playa de mi infancia, si bien un aumento de la temperatura de 4ºC de aquí a 2100 elevará el nivel del mar un metro.Tristemente, todo eso son solamente sueños. Sería una necedad pensar que la desertificación, el riesgo de incendios, la falta de agua potable, las inundaciones y las sequías no van a tocar a la puerta de los hogares españoles en unas décadas. Sin embargo, no me rindo y sigo soñando sobre todo con una cosa: ser capaz de evitar esta catástrofe climática.Luchar contra el cambio climático ya no es solo un sueño, es una necesidad. Y hay algo que está claro: se nos acaba el tiempo. Los científicos ya no hablan de evitar el cambio climático, ahora solo podemos mitigar sus efectos. En esta lucha, los jóvenes ocupamos un papel clave, ya que las nuevas generaciones son y serán las últimas capaces de realizar un cambio. Sabemos cuál es la solución: usar energías renovables, reducir las emisiones de CO2, acabar con el Fast-Fashion, reducir el consumo de productos cárnicos… Los científicos no paran de repetir lo que hay que hacer, solo falta ponerse en marcha.Sin embargo, muchos jóvenes piensan que ellos no pueden marcar la diferencia. Nos sentimos solos e indefensos frente a la lucha contra el cambio climático, aunque para el 76% de los jóvenes españoles, el medio ambiente es una preocupación diaria. El poder del cambio está en nuestras manos, si bien es cierto que los gobiernos, las instituciones y las empresas son los que más pueden colaborar en esta lucha, a través de acuerdos o con el cumplimiento de los objetivos establecidos por la ONU, pero la base de esa pirámide somos nosotros. Aunque no podamos obligar a las empresas Fast-fashion, a la industria ganadera o a las petroleras a que reduzcan su daño en el medio, sí podemos dejar de consumir sus productos, podemos protestar, podemos ayudar y participar en las organizaciones que los presionan para que lo hagan y mucho más. Incluso podemos ser verdaderos héroes. Greta Thumber no es la única pequeña gran activista, a lo largo de todo el mundo encontramos personas como Kehkashan Basu, que con 21 años es fundadora de Green Hope; o Christian Kroll, que tenía 26 años cuando inventó Ecosia, proyectos cuya colaboración ambiental es enorme hoy en día.Somos el futuro del mundo, y un mundo que tiene miedo de unirse, de innovar, de hacerse escuchar o de luchar por el único planeta que tenemos, no es un mundo probable ni deseable. En nuestra mano está que mis sueños y los de todo el mundo se hagan realidad.July 21, 2022 at 02:19PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/5JPFO8N https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
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¿Realmente son los jóvenes el futuro?¿Qué podemos hacer para salvar el planeta?
La respuesta no es simple y, sin embargo, todos lo sabemos, aunque no todos queramos verlo. Una gota de agua no humedece un desierto, sin embargo un río lo hace fértil. De nada sirve llenarnos la boca de palabras vacías y de simples expresiones: "Se acaba el tiempo", "No hay planeta B"...La realidad es clara, ya una vez dijo Nietzsche que "Dios ha muerto, y nosotros lo hemos matado", la única diferencia es que el planeta no está muerto, sin embargo está muriendo, y nosotros lo estamos matando.Un dato que ha sido investigado y que aseguran cierto una gran mayoría de los científicos que estudian el tema es la subida de la temperatura global, que ha aumentado 1,18° de media en el planeta. Por ejemplo, la subida de temperatura en España alcanza los 1,55 grados Celsius. A priori puede parecer muy poco, al fin y al cabo es sólo un grado, ¿no? Basta con realizar una comparación con la temperatura hasta 1880 con esta subida de 1,18° únicamente en los siguientes 100 años.La revista Conservation Biology ya publicó un estudio que marcaba la tasa de extinciones al año unas 10.000 veces más alta que antes de aparecer la especie humana. Ya está claro el argumento dado para estas cosas, las grandes empresas, el materialismo... Simples excusas, comentarios de gente que no quiere asumir que lo está haciendo mal o que no está tratando realmente de ayudar, simples frases que ayudan a cerrar más los ojos a una humanidad que lleva siglos dormida, argumentos carentes de sentido y cargados de ignorancia, cargados de la triste realidad de esta cultura del olvido y del "es que el gobierno no hace nada", del "¿Yo qué puedo hacer? Si solo soy un don nadie".Efectivamente yo solo no voy a poder hacer nada, pero ¿estamos solos? Hay una frase que describe muy bien esto, una frase de Eduardo Galeano: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”. Nosotros somos el mundo, ¿quién lo iba a ser sino? "Los jóvenes sois el futuro". No, los jóvenes somos el presente, los jóvenes ya estamos aquí, y cuando vemos las injusticias y los destrozos producidos por el ser humano levantamos la cabeza, nosotros somos los que con cada una de nuestras voces, estamos dando fuerza suficiente al grito que conseguirá salvar el planeta; somos el gran bastión que combate siglos de estupidez humana; y somos los ojos que verán renacer el planeta.July 21, 2022 at 02:22PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/iLkNmf9 https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
La respuesta no es simple y, sin embargo, todos lo sabemos, aunque no todos queramos verlo. Una gota de agua no humedece un desierto, sin embargo un río lo hace fértil. De nada sirve llenarnos la boca de palabras vacías y de simples expresiones: "Se acaba el tiempo", "No hay planeta B"...La realidad es clara, ya una vez dijo Nietzsche que "Dios ha muerto, y nosotros lo hemos matado", la única diferencia es que el planeta no está muerto, sin embargo está muriendo, y nosotros lo estamos matando.Un dato que ha sido investigado y que aseguran cierto una gran mayoría de los científicos que estudian el tema es la subida de la temperatura global, que ha aumentado 1,18° de media en el planeta. Por ejemplo, la subida de temperatura en España alcanza los 1,55 grados Celsius. A priori puede parecer muy poco, al fin y al cabo es sólo un grado, ¿no? Basta con realizar una comparación con la temperatura hasta 1880 con esta subida de 1,18° únicamente en los siguientes 100 años.La revista Conservation Biology ya publicó un estudio que marcaba la tasa de extinciones al año unas 10.000 veces más alta que antes de aparecer la especie humana. Ya está claro el argumento dado para estas cosas, las grandes empresas, el materialismo... Simples excusas, comentarios de gente que no quiere asumir que lo está haciendo mal o que no está tratando realmente de ayudar, simples frases que ayudan a cerrar más los ojos a una humanidad que lleva siglos dormida, argumentos carentes de sentido y cargados de ignorancia, cargados de la triste realidad de esta cultura del olvido y del "es que el gobierno no hace nada", del "¿Yo qué puedo hacer? Si solo soy un don nadie".Efectivamente yo solo no voy a poder hacer nada, pero ¿estamos solos? Hay una frase que describe muy bien esto, una frase de Eduardo Galeano: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”. Nosotros somos el mundo, ¿quién lo iba a ser sino? "Los jóvenes sois el futuro". No, los jóvenes somos el presente, los jóvenes ya estamos aquí, y cuando vemos las injusticias y los destrozos producidos por el ser humano levantamos la cabeza, nosotros somos los que con cada una de nuestras voces, estamos dando fuerza suficiente al grito que conseguirá salvar el planeta; somos el gran bastión que combate siglos de estupidez humana; y somos los ojos que verán renacer el planeta.July 21, 2022 at 02:22PM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/iLkNmf9 https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
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Noticias eXplora: Música de las cavernas Una evidencia de este interés musical apareció en el año 2009, cuando los arqueólogos descubrieron en una cueva al sudoeste de Alemania los restos de tres flautas en buen estado de conservación, realizadas en hueso de buitre y provistas de cinco orificios. Lo más interesante del hallazgo estaba en la antigüedad de las piezas, datadas hacia el 42.000 antes de nuestra era, en el Paleolítico Medio, demostrando que la inquietud musical de nuestros lejanos antepasados era realmente antigua. Flauta prehistórica realizada en hueso (Crédito: University of Tubingen) Curiosamente, la utilización de sonidos con fines lúdicos o religiosos no se limitaba al uso de pequeños instrumentos. En otros casos, los hombres del paleolítico aprovechaban también las propiedades acústicas de ciertos elementos geológicos. Es el caso del litófono –piedra sonora– descubierto en una cueva en Fieux à Miers, en la región francesa de Midi-Pyrénées. Dicho litófono, una roca de unos dos metros de altura, produce un singular sonido, similar a un gong oriental, cuando es golpeado con un objeto sólido. Una característica que, seguramente, fue aprovechada por el hombre prehistórico durante algún tipo de rito o celebración. Algo similar ocurre en el estado indio de Karnataka, en un enclave conocido como Kupgall Hill, donde la investigadora Nicole Bolvin, de la Universidad de Oxford, descubrió un peñasco de diorita que produce curiosos sonidos, de nuevo similares a los de un gong, al ser golpeado con piedras de granito. Según Bolvin, este singular "instrumento" prehistórico pudo haber sido empleado durante rituales de tipo chamánico. Aunque las marcas descubiertas en esta roca sonora no pueden ser datadas, los objetos descubiertos en el entorno han permitido aventurar que el enclave fue utilizado durante miles de años, llegando hasta el neolítico. Las pinturas más representativas están ubicadas en lugares concretos de las cuevas que poseen importantes propiedades acústicas Si estos ejemplos resultan fascinantes, otros autores y estudiosos han ido un paso más allá, al sugerir que los hombres y mujeres del paleolítico escogieron con sumo cuidado el lugar exacto en el que realizaban sus pinturas rupestres, ateniéndose a los lugares de las cuevas que tenían una mejor acústica, quizá en un intento por dotar a aquellas imágenes de un efecto doble, visual y sonoro. Esta es la opinión, por ejemplo, del experto en acústica Iegor Reznikoff, investigador de la Universidad de París. Reznifkoff ha pasado buena parte de las últimas décadas estudiando la particular acústica de los templos románicos medievales y, desde hace algunos años, ha ampliado su interés a ciertas cuevas empleadas por el hombre prehistórico. Después de estudiar a fondo varias de ellas, Reznifkoff ha llegado a la conclusión de que, en muchos casos, las pinturas más representativas están ubicadas en lugares concretos de las cuevas que poseen importantes propiedades acústicas, capaces de amplificar o transformar el sonido de las voces humanas o de instrumentos musicales. En su estudio, el experto determinó que en al menos diez cuevas rupestres en Francia, las pinturas reproducían este esquema. "En la cueva de Niaux en Ariège –explica Reznikoff–, la mayoría de las pinturas más destacadas están situadas en el 'resonante' "Salón Negro", que posee una acústica similar a una capilla románica". Según este investigador, su hipótesis vendría a confirmar que estas cuevas sirvieron como espacios de poder natural, siendo auténticos escenarios destinados a la celebración de rituales mágicos y religiosos, enfatizados por la utilización de música y sonidos. Salon Noir de la cueva de Niaux (Créditos: R.Kann/https://ift.tt/rZAoJfP) De una opinión similar es el arqueólogo británico Paul Deveraux, autor de un ensayo sobre la cuestión, titulado Stone Age Soundtracks (Bandas Sonoras de la Edad de Piedra). En los últimos años, Deveraux y sus colaboradores han dedicado buena parte de sus esfuerzos a estudiar este tipo de posibles "singularidades"…
Noticias eXplora: Resuelven el misterio de las luces rojas sobre el Pacífico El pasado 16 de julio, James Spann, meteorólogo de medios de comunicación certificado por la AMS y presentador del podcast WeatherBrains distribuyó un vídeo a través de su canal de Facebook que mostraba unas misteriosas luminarias bajo una espesa capa de nubes. Habían sido obtenidas en algún lugar del Pacífico Norte desde la ventanilla de un vuelo comercial a 39.000 pies de altitud y, con seguridad, no había tierra cerca, por lo que Spann dudó que pudiera tratarse de "algún tipo de erupción volcánica submarina. En el vídeo –añadió– se ve una de las luces rojas cambiar a blanca". Con más de 887 mil seguidores, el vídeo de Spann pronto se viralizó tanto en Facebook como en otras redes sociales, provocando todo tipo de comentarios y teorías, incluida la visita de seres de otros mundos. Mystère dans le Pacifique Nord : Ces lumières ont été vues dans le Pacifique depuis un vol commercial à 39 000 pieds. Le pilote rapporte qu'il n'a jamais vu cela auparavant. 🧐🤔 pic.twitter.com/yRqiUP8CuZ — Killuminati59 (@Killu59) July 17, 2022 Que las imágenes se distribuyeran por parte de un conocido meteorólogo que se preguntara si podía ser un volcán ya descartaba la explicación meteorológica, pues lo más parecido son los llamados duendes, unos flashes rojizos que se generan por encima de las tormentas eléctricas, pero que primero tienen un rango de altitud más alto (alrededor de los 80.000 pies) y, además, duran menos de un segundo. Fenómeno conocido como 'duendes' La opción volcánica acerca de la que se preguntaba Spann también era descartable. Habida cuenta de que el avión circulaba sobre el mar, se descartaba un incendio forestal, por ejemplo, y si se hubiera tratado de una erupción submarina hubiera cambiado el color del cielo debido a los sulfatos. Un fenómeno que recibe el nombre de posluminiscencia. La erupción del volcán Tonga, por ejemplo, tuvo lugar en enero e incluso varios meses después, los cielos mantenían un color rosado en Nueva Zelanda. ¿Qué podía ser entonces? ¿Naves extraterrestres tan en boga hoy en día? El Dr. Neil Jacobs, meteorólogo de la NOAA , ha resuelto el misterio: ¡se trata efectivamente de naves, pero no de origen extraterrestre! Sino de barcos poteros, lo que se dedican a la pesca de calamar que emiten este tipo de luz gracias a la revolucionaria tecnología de lámparas LED rojas en este lugar exacto del Pacífico. Barcos poteros Confusión parecida tuvo lugar en julio del año pasado cuando un montón de usuarios de Reddit compartieron las imágenes de la ISS en las que se veía un enjambre de 150 luces como si fueran ovnis en el espacio cuando, en realidad, eran luces en el mar y, concretamente, de barcos poteros como denuncié en su día en mi canal de Youtube Es pesca furtiva de ahí que, a menudo sean seguidos por aviones y a veces por satélites para interceptarlos. https://ift.tt/cnjiuhR https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
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Mystère dans le Pacifique Nord : Ces lumières ont été vues dans le Pacifique depuis un vol commercial à 39 000 pieds.
Le pilote rapporte qu'il n'a jamais vu cela auparavant.
🧐🤔
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¿Cómo afectaría una guerra nuclear al clima mundial?
La <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/temas/guerra-rusia-ucrania">guerra en Ucrania</a> se está recrudeciendo. El presidente de EE. UU. Joe Biden advertía hace meses que involucrar a la OTAN en la guerra implicaría la <strong>tercera guerra mundial</strong> y hace poco Putin avisaba de que tenía las cabezas nucleares preparadas.¿Qué podemos esperar a partir de ahora si el conflicto parece estar enquistándose y la guerra nuclear vuelve a estar sobre la mesa? La ciencia tiene muy claras las consecuencias de una escalada bélica sobre el clima y sobre la escasez de alimentos.Los modelos climáticos nos permiten <strong>simular las repercusiones de la guerra</strong> sobre la producción agrícola, ganadera y piscícola. A continuación repasamos algunos de los diferentes escenarios posibles que nos puede dejar un enfrentamiento bélico: desde un invierno nuclear hasta un escenario de creciente rivalidad entre países.Conflicto nuclear regionalDécadas después del fin de la Guerra Fría, el debate de las armas nucleares vuelve a estar sobre la mesa. En realidad, es un <strong>debate que nunca se fue</strong>. La carrera armamentística entre India y Pakistán, por ejemplo, puede tener consecuencias globales aunque se trate de una guerra local.Bajo un escenario de guerra nuclear entre estos dos países, donde solo se usaría el 1% del arsenal nuclear mundial, se emitirían <strong>5 millones de toneladas de hollín</strong> a la estratosfera. Esto es, los penachos de las bombas inyectarían a las capas altas de la atmósfera una cantidad ingente de aerosoles que bloquearían la radiación solar.La radiación solar chocaría contra estos aerosoles y sería reflejada. Como consecuencia, la <strong>temperatura global disminuiría 1,8 ℃</strong>. El consiguiente oscurecimiento y enfriamiento afectaría a la producción mundial de maíz y trigo, que disminuiría un 13% globalmente.Esta disminución <strong>no afectaría a todo el mundo por igual</strong>, sino que la zona templada del hemisferio norte, que incluye a Europa, Estados Unidos y China, sería la más afectada. La producción agrícola disminuiría entre un 20 y un 50% en estos países.Se desencadenaría, por tanto, una <strong>hambruna con impactos a nivel global que duraría unos 15 años</strong>. Pasado este tiempo, volveríamos al escenario de cambio climático actual.En un conflicto regional nuclear donde se usase únicamente un 1% se desencadenaría una hambruna con impactos a nivel global que duraría unos 15 añosGuerra mundial nuclearUn conflicto nuclear a gran escala entre los Estados Unidos y Rusia en el que se empleasen <strong>4.400 bombas de 100 kt</strong> (kilotones, equivalentes a miles de toneladas de TNT) inyectaría a la estratosfera 150 millones de toneladas de aerosoles. Esto disminuiría la radiación solar y la temperatura del mar bajaría 6,4 ℃. Estamos hablando de un escenario en el que solo se usaría en torno a la mitad del arsenal atómico actual.A nivel global, dos años después de la guerra, <strong>la producción de alimentos disminuiría en un 80%</strong>. Dichas reducciones serían también más acusadas en la zona templada del hemisferio norte, donde llegarían al 99%.De forma directa, <strong>fallecerían 770 millones de personas</strong> tras las bombas (muchas de ellas serían vaporizadas). Los supervivientes se enfrentarían a un invierno nuclear. En la zona templada, tendríamos menos del 1% de los alimentos que actualmente se producen.Cabe destacar que, probablemente, la especie humana sobreviviría a semejante escenario nuclear. No se trata de un cataclismo comparable, por ejemplo, al causado por el meteorito de Chicxulub, que acabó con los dinosaurios a finales del cretácico. En ese caso, se emitieron más de 1.500 millones de toneladas de hollín.Rivalidad regional y nacionalismo exacerbadoEl escenario de guerra nuclear es sin duda un <strong>escenario extremo y se debe evitar a toda costa</strong>. Lo que ya está pasando a día de hoy es que el mundo occidental está tratando…
La <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/temas/guerra-rusia-ucrania">guerra en Ucrania</a> se está recrudeciendo. El presidente de EE. UU. Joe Biden advertía hace meses que involucrar a la OTAN en la guerra implicaría la <strong>tercera guerra mundial</strong> y hace poco Putin avisaba de que tenía las cabezas nucleares preparadas.¿Qué podemos esperar a partir de ahora si el conflicto parece estar enquistándose y la guerra nuclear vuelve a estar sobre la mesa? La ciencia tiene muy claras las consecuencias de una escalada bélica sobre el clima y sobre la escasez de alimentos.Los modelos climáticos nos permiten <strong>simular las repercusiones de la guerra</strong> sobre la producción agrícola, ganadera y piscícola. A continuación repasamos algunos de los diferentes escenarios posibles que nos puede dejar un enfrentamiento bélico: desde un invierno nuclear hasta un escenario de creciente rivalidad entre países.Conflicto nuclear regionalDécadas después del fin de la Guerra Fría, el debate de las armas nucleares vuelve a estar sobre la mesa. En realidad, es un <strong>debate que nunca se fue</strong>. La carrera armamentística entre India y Pakistán, por ejemplo, puede tener consecuencias globales aunque se trate de una guerra local.Bajo un escenario de guerra nuclear entre estos dos países, donde solo se usaría el 1% del arsenal nuclear mundial, se emitirían <strong>5 millones de toneladas de hollín</strong> a la estratosfera. Esto es, los penachos de las bombas inyectarían a las capas altas de la atmósfera una cantidad ingente de aerosoles que bloquearían la radiación solar.La radiación solar chocaría contra estos aerosoles y sería reflejada. Como consecuencia, la <strong>temperatura global disminuiría 1,8 ℃</strong>. El consiguiente oscurecimiento y enfriamiento afectaría a la producción mundial de maíz y trigo, que disminuiría un 13% globalmente.Esta disminución <strong>no afectaría a todo el mundo por igual</strong>, sino que la zona templada del hemisferio norte, que incluye a Europa, Estados Unidos y China, sería la más afectada. La producción agrícola disminuiría entre un 20 y un 50% en estos países.Se desencadenaría, por tanto, una <strong>hambruna con impactos a nivel global que duraría unos 15 años</strong>. Pasado este tiempo, volveríamos al escenario de cambio climático actual.En un conflicto regional nuclear donde se usase únicamente un 1% se desencadenaría una hambruna con impactos a nivel global que duraría unos 15 añosGuerra mundial nuclearUn conflicto nuclear a gran escala entre los Estados Unidos y Rusia en el que se empleasen <strong>4.400 bombas de 100 kt</strong> (kilotones, equivalentes a miles de toneladas de TNT) inyectaría a la estratosfera 150 millones de toneladas de aerosoles. Esto disminuiría la radiación solar y la temperatura del mar bajaría 6,4 ℃. Estamos hablando de un escenario en el que solo se usaría en torno a la mitad del arsenal atómico actual.A nivel global, dos años después de la guerra, <strong>la producción de alimentos disminuiría en un 80%</strong>. Dichas reducciones serían también más acusadas en la zona templada del hemisferio norte, donde llegarían al 99%.De forma directa, <strong>fallecerían 770 millones de personas</strong> tras las bombas (muchas de ellas serían vaporizadas). Los supervivientes se enfrentarían a un invierno nuclear. En la zona templada, tendríamos menos del 1% de los alimentos que actualmente se producen.Cabe destacar que, probablemente, la especie humana sobreviviría a semejante escenario nuclear. No se trata de un cataclismo comparable, por ejemplo, al causado por el meteorito de Chicxulub, que acabó con los dinosaurios a finales del cretácico. En ese caso, se emitieron más de 1.500 millones de toneladas de hollín.Rivalidad regional y nacionalismo exacerbadoEl escenario de guerra nuclear es sin duda un <strong>escenario extremo y se debe evitar a toda costa</strong>. Lo que ya está pasando a día de hoy es que el mundo occidental está tratando…
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Reportajes y fotografías de Guerra Rusia y Ucrania en National Geographic
Noticias eXplora: Hallan misteriosa señal de radio que 'late' rítmicamente como un corazón Desde 2007, año en que se detectó la primera Ráfaga Rápida de Radio (FRB, por sus siglas en inglés), los científicos han estado preguntándose qué está detrás de estos intensísimos «destellos», repentinos y brillantes, de ondas de radio, cuya energía es tan potente que en apenas unos milisegundos descargan tanta energía como nuestro sol en todo un año. En los últimos 15 años, y hasta la fecha, los astrónomos han detectado más de un centenar de estas «ráfagas» de radio, pero ninguna con las características de la que se descubrió en diciembre de 2019, y cuyo análisis ha dado lugar a un interesante estudio publicado el pasado 13 de julio en la prestigiosa revista Nature. Por lo general, estas ráfagas rápidas de radio tienen su origen en galaxias muy lejanas, situadas a millones o miles de millones de años luz Bautizada como FRB20191221A –nomenclatura establecida a raíz de su fecha de detección–, este «estallido» rápido de radio fue observado por primera vez mientras un equipo de astrofísicos estaba utilizando el CHIME (Canadian Hydrogen Intensity Mapping Experiment), un radiotelescopio diseñado para detectar ondas de radio emitidas por hidrógeno en etapas tempranas del universo. «Fue algo inusual», explica Daniele Michilli, coautor del artículo y astrofísico del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts). «No sólo fue muy larga, durando tres segundos, sino que también había picos periódicos que eran extremadamente precisos, emitiendo cada fracción de segundo –¡bum, bum, bum!–, como el latido de un corazón. Esta es la primera vez que la propia señal es periódica», explicó Michilli en un comunicado. Por lo general, estas ráfagas rápidas de radio tienen su origen en galaxias muy lejanas, situadas a millones o miles de millones de años luz de nosotros, y se «encienden» muy rápidamente, y por lo general una única ocasión, lo que dificulta la identificación de su posible origen. Tal y como explicó Michilli, lo habitual es que las FRB duren apenas unos milisegundos, pero en el caso de FRB20191221A esta fue mucho más larga, de hasta 3 segundos, convirtiéndose así en la ráfaga rápida de radio más larga descubierta hasta la fecha. Y no es su único «récord». El hecho de que sus ondas de radio se repitan cada 200 milisegundos –haciendo que su patrón recuerde al latido de un corazón–, hacen de ella el patrón periódico más claro jamás detectado. Se han propuesto diversas hipótesis para tratar de explicar este misterioso fenómeno: desde civilizaciones extraterrestres hasta estrellas de neutrones Pero, más allá de sus singulares características, ¿qué podría estar causando esta singular señal de radio procedente del espacio profundo? Desde su descubrimiento en el año 2005, los científicos han planteado varias hipótesis para tratar de explicar este misterioso fenómeno. Dadas sus singulares características, no faltaron en su día propuestas que apuntaban a un hipotético origen relacionado con alguna civilización extraterrestre. Según estas hipótesis, las ráfagas de radio podían deberse a un potentísimo pulso de energía empleado para impulsar algún tipo de naves provistas de «velas» espaciales o tal vez resultado de explosiones en alguna batalla interestelar de proporcionales gigantescas. «Una nave extraterrestre cruzó el sistema solar» «Una nave extraterrestre cruzó el sistema solar» Ver más Sin embargo, los científicos han ido aportando otras propuestas menos fantásticas, pero no por ello menos fascinantes. Entre los candidatos más probables a explicar la existencia de estas ráfagas rápidas de radio se encuentran los magnetares, una clase especial de estrellas de neutrones provistas de un campo magnético extremadamente fuerte. Podría decirse que los magnetares son «cadáveres estelares» ultradensos que surgen tras la muerte explosiva de las estrellas y cuya característica especial consiste en que expulsan colosales cantidades de energía en un periodo muy breve de tiempo. Serían precisamente esos estallidos…
Tiritas para un glaciar
Puede resultar contra intuitivo, pero abrigar a este glaciar con unas mantas blancas fabricadas con un materia aislante es el método elegido por los suizos para tratar de ralentizar su deshielo. Se trata del llamado Glaciar del Ródano, que es el más antiguo de los Alpes, la principal fuente de agua del río del mismo nombre y uno de los principales contribuyentes al lago Lemán, el mayor lago de Europa Occidental. Tal es la importancia de los proyectos de este tipo para evitar el deshielo de los glaciares alpinos que en el número de Marzo 2022 de National Geographic España le dedicamos un reportaje completo que puedes leer aquí.July 22, 2022 at 06:00AM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/yksZObK https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
Puede resultar contra intuitivo, pero abrigar a este glaciar con unas mantas blancas fabricadas con un materia aislante es el método elegido por los suizos para tratar de ralentizar su deshielo. Se trata del llamado Glaciar del Ródano, que es el más antiguo de los Alpes, la principal fuente de agua del río del mismo nombre y uno de los principales contribuyentes al lago Lemán, el mayor lago de Europa Occidental. Tal es la importancia de los proyectos de este tipo para evitar el deshielo de los glaciares alpinos que en el número de Marzo 2022 de National Geographic España le dedicamos un reportaje completo que puedes leer aquí.July 22, 2022 at 06:00AM Vía https://ift.tt/gvOoPru - Últimas noticias https://ift.tt/yksZObK https://ift.tt/aHrsTIj #eXplora #Ciencia #Misterio
National Geographic España
Salvar el invierno
En los Alpes, la economía y la cultura dependen del invierno. Ahora trabajan contra el reloj para preservar las nieves amenazadas por el cambio climático.
El canibalismo tiene una explicación, y no es tan sórdida como podría parecer
13 de octubre de 1972. El equipo de rugby Old Christians Club de Montevideo se dirigía a Chile para jugar un partido contra el equipo local de los Old Boys, cuando su avión, fletado por la Fuerza Aérea uruguaya, se estrelló mientras atravesaba la cordillera de los Andes causando la muerte instantánea de 12 personas. Otros 17 fallecieron en los días posteriores debido a las heridas, las duras condiciones meteorológicas, o la falta de alimento. Lo que sucedió durante las siguientes semanas pasaría a la historia como el "Milagro de los Andes". 16 de los 45 integrantes del avión volverían con vida para contar lo sucedido, sin embargo, su historia no se haría famosa tanto por el simple y a la vez heroico hecho de sobrevivir, si no como por el modo en que lo hicieron: comiéndose unos a otros.El canibalismo a día de hoy es un tema tabú en la mayoría de culturas humanas del mundo. Sin embargo, no siempre ha sido así. Cuando los españoles desembarcaron en el Nuevo Mundo se encontraron con culturas para la cuales comerse el corazón de sus enemigos muertos en combate era una práctica habitual. De hecho, la <strong>antropofagia</strong> fue una práctica extendida por toda la América precolombina, desde los pieles rojas dolicocéfalos de Canadá, pasando por los caribes, mayas o chibchas, hasta llegar a los fueguinos o patagones, en el extremo opuesto del continente. En otras partes del mundo, también son conocidos los casos de la tribu africana de los hombres leopardo, o de diversos pueblos polinésicos.La práctica del canibalismo, tanto en humanos como en el resto del reino animal, ha llevado a muchos científicos a preguntarse cuales son los mecanismos que inducen a este tipo de comportamiento y si son o no beneficiosos para las distintas especies. Así, uno de los últimos estudios publicados a este respecto es el que se publicaba recientemente en la revista Ecology de la Sociedad Americana de Ecología bajo el título <a href="https://esajournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ecy.3785">Pathways to the density-dependent expression of cannibalism, and consequences for regulated population dynamics.¿Barbarie o mecanismo natural? Por qué el canibalismo es una mala ideaLos áfidos del algodón, son unos diminutos insectos verdes, voraces, y tremendamente destructivos que se alimentan de la savia de las plantas de algunos los cultivos, produciendo una gran cantidad de desechos mohosos y de virus mortales. Para luchar contra estos áfidos, el equipo del entomólogo y nematólogo de la Universidad de California en Davis, <a href="https://entomology.ucdavis.edu/people/jay-rosenheim">Jay Rosenheim, decidió comenzar una guerra biológica, para la cual introdujeron en los campos de cultivo a otra robusta especie de áfidos nativos del género Geocoris conocida como bichos de ojos grandes.La idea funcionó, y bastante bien. Pero solo por un tiempo. Lo que el autor del estudio ignoraba, es que el plan de su equipo para proteger los campos de algodón de California conduciría a <strong>una explosión de canibalismo</strong>. Así, cuando el espacio se volvió escaso entre las plantas, sucedió algo inesperado: los insectos de ojos grandes dejaron de atacar a los áfidos y comenzaron a cazarse entre sí, devorando grandes cantidades de sus propios huevos. "Se volvieron salvajemente caníbales”, explica Rosenheim".Comerte a los de tu propia especie es bastante común en todo el reino animal, desde amebas unicelulares, <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/naturaleza/actualidad/aranas-espalda-roja-una-historia-canibalismo-pederastia_12230">pasando por arañas, mantis religiosas, o incluso vertebrados como las salamandras. Sin embargo, no hay tantas especies que se coman a sus propios congéneres como cabría esperar, y el equipo ha detallado los motivos.Entre estas razones se encuentra que <strong>el canibalismo es una estrategia arriesgada</strong>. Si estas armado con garras afiladas y dientes peligrosos, tus camaradas también…
13 de octubre de 1972. El equipo de rugby Old Christians Club de Montevideo se dirigía a Chile para jugar un partido contra el equipo local de los Old Boys, cuando su avión, fletado por la Fuerza Aérea uruguaya, se estrelló mientras atravesaba la cordillera de los Andes causando la muerte instantánea de 12 personas. Otros 17 fallecieron en los días posteriores debido a las heridas, las duras condiciones meteorológicas, o la falta de alimento. Lo que sucedió durante las siguientes semanas pasaría a la historia como el "Milagro de los Andes". 16 de los 45 integrantes del avión volverían con vida para contar lo sucedido, sin embargo, su historia no se haría famosa tanto por el simple y a la vez heroico hecho de sobrevivir, si no como por el modo en que lo hicieron: comiéndose unos a otros.El canibalismo a día de hoy es un tema tabú en la mayoría de culturas humanas del mundo. Sin embargo, no siempre ha sido así. Cuando los españoles desembarcaron en el Nuevo Mundo se encontraron con culturas para la cuales comerse el corazón de sus enemigos muertos en combate era una práctica habitual. De hecho, la <strong>antropofagia</strong> fue una práctica extendida por toda la América precolombina, desde los pieles rojas dolicocéfalos de Canadá, pasando por los caribes, mayas o chibchas, hasta llegar a los fueguinos o patagones, en el extremo opuesto del continente. En otras partes del mundo, también son conocidos los casos de la tribu africana de los hombres leopardo, o de diversos pueblos polinésicos.La práctica del canibalismo, tanto en humanos como en el resto del reino animal, ha llevado a muchos científicos a preguntarse cuales son los mecanismos que inducen a este tipo de comportamiento y si son o no beneficiosos para las distintas especies. Así, uno de los últimos estudios publicados a este respecto es el que se publicaba recientemente en la revista Ecology de la Sociedad Americana de Ecología bajo el título <a href="https://esajournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ecy.3785">Pathways to the density-dependent expression of cannibalism, and consequences for regulated population dynamics.¿Barbarie o mecanismo natural? Por qué el canibalismo es una mala ideaLos áfidos del algodón, son unos diminutos insectos verdes, voraces, y tremendamente destructivos que se alimentan de la savia de las plantas de algunos los cultivos, produciendo una gran cantidad de desechos mohosos y de virus mortales. Para luchar contra estos áfidos, el equipo del entomólogo y nematólogo de la Universidad de California en Davis, <a href="https://entomology.ucdavis.edu/people/jay-rosenheim">Jay Rosenheim, decidió comenzar una guerra biológica, para la cual introdujeron en los campos de cultivo a otra robusta especie de áfidos nativos del género Geocoris conocida como bichos de ojos grandes.La idea funcionó, y bastante bien. Pero solo por un tiempo. Lo que el autor del estudio ignoraba, es que el plan de su equipo para proteger los campos de algodón de California conduciría a <strong>una explosión de canibalismo</strong>. Así, cuando el espacio se volvió escaso entre las plantas, sucedió algo inesperado: los insectos de ojos grandes dejaron de atacar a los áfidos y comenzaron a cazarse entre sí, devorando grandes cantidades de sus propios huevos. "Se volvieron salvajemente caníbales”, explica Rosenheim".Comerte a los de tu propia especie es bastante común en todo el reino animal, desde amebas unicelulares, <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/naturaleza/actualidad/aranas-espalda-roja-una-historia-canibalismo-pederastia_12230">pasando por arañas, mantis religiosas, o incluso vertebrados como las salamandras. Sin embargo, no hay tantas especies que se coman a sus propios congéneres como cabría esperar, y el equipo ha detallado los motivos.Entre estas razones se encuentra que <strong>el canibalismo es una estrategia arriesgada</strong>. Si estas armado con garras afiladas y dientes peligrosos, tus camaradas también…
The Ecological Society of America
Pathways to the density‐dependent expression of cannibalism, and consequences for regulated population dynamics
Cannibalism, once viewed as a rare or aberrant behavior, is now recognized to be widespread and to contribute broadly to the self-regulation of many populations. Cannibalism can produce endogenous ne...
Qué efectos ha tenido la eyección solar que golpeó la Tierra el 21 de julio
La eyección de masa coronaria que salió del Sol camino a la Tierra el pasado 15 de julio se dejó notar ayer en diferentes localizaciones del planeta. Aunque hasta el momento <strong>no se han registrado incidencias en los sistemas de telecomunicaciones a gran escala</strong>, su impacto se ha notado en forma de auroras polares en localizaciones como Nueva Zelanda y Estados Unidos.La doctora Tamitha Skov, conocida como la "mujer del tiempo espacial" en el país norteamericano, fue una de las primeras en avisar a través de sus redes sociales de este fenómeno y de sus posibles consecuencias en nuestro planeta. Allí compartió numerosas imágenes de las auroras que la tormenta electromagnética causada por el impacto de la eyección solar con la magnetosfera terrestre en <strong>diferentes localizaciones de la costa pacífica y el centro de Estados Unidos</strong>.Last night was amazing!! The Aurora made a nice appearance in Summit, SD while thunderstorms to the east were simultaneously spitting out incredible CG lightning under a moon-lit landscape. I can’t believe I wasn’t dreaming!<a href="https://twitter.com/hashtag/sdwx?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw">#sdwx</a><a href="https://twitter.com/hashtag/aurora?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw">#aurora</a><a href="https://twitter.com/hashtag/photography?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw">#photography</a><a href="https://twitter.com/TamithaSkov?ref_src=twsrc%5Etfw">@TamithaSkov</a><a href="https://twitter.com/NWSAberdeen?ref_src=twsrc%5Etfw">@NWSAberdeen</a><a href="https://t.co/7q5MCLLCN6">pic.twitter.com/7q5MCLLCN6</a>— Alex Resel 📸 (@aresel_) <a href="https://twitter.com/aresel_/status/1549427021217939456?ref_src=twsrc%5Etfw">July 19, 2022</a>Hasta el momento no se han registrado incidencias en los sistemas de telecomunicaciones a gran escala y su impacto se ha notado en forma de auroras polaresEyecciones solares futuras: ¿qué consecuencias tendrán?Los indicios registrados sobre este tipo de fenómenos apuntan a que su naturaleza es principalmente magnética y que suceden cuando el Sol entra en su <strong>periodo de mayor actividad magnética</strong>. En estos ciclos solares, que se dan en un intervalo temporal que comprende los <strong>11 años</strong>, los máximos solares hacen que este tipo de eventos sean especialmente frecuentes.En el momento actual, el astro rey se está encaminando a su periodo de máxima actividad, que se estima que llegará en torno al año 2024.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/07/22/un-filamento-de-masa-coronaria-se-separa-del-sol-en-una-eyeccion-de-masa-coronaria-del-astro-en-el-ano-2015_2ac0c80c_800x800.jpg">Un filamento de masa coronaria se separa del Sol en una eyección de masa coronaria del astro en el año 2015.</a>Aunque estas eyecciones, que son corrientes durante los periodos de mayor actividad magnética del Sol, pueden llegar hasta la Tierra y causar alteraciones en la magnetosfera, causando auroras como las vistas y fallos en los sistemas de telecomunicaciones en las redes eléctricas y los satélites, conviene recordar que eso <strong>no significa que todas las eyecciones de masa coronaria del Sol se dirijan directamente a la Tierra</strong>.Así afectan las tormentas electromagnéticas al GPSSin embargo, las eyecciones que llegan a la Tierra y crean una tormenta electromagnética en la atmósfera, como en este caso, pueden tener <strong>consecuencias inesperadas para un mundo cada vez más dependiente de las tecnologías</strong>. El primer afectado es el GPS: sus señales se transmiten desde los satélites hasta los dispositivos en tierra firme, atravesando la ionosfera terrestre.En condiciones normales, estos sistemas pueden proveer la ubicación con un error estimado de un metro o incluso menos. Pero <strong>cuando una tormenta espacial se aproxima a la Tierra, sus impactos se dejan notar con fuerza</strong>.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/07/22/una-tormenta-electromagnetica-de-clase-g-1-provoco…
La eyección de masa coronaria que salió del Sol camino a la Tierra el pasado 15 de julio se dejó notar ayer en diferentes localizaciones del planeta. Aunque hasta el momento <strong>no se han registrado incidencias en los sistemas de telecomunicaciones a gran escala</strong>, su impacto se ha notado en forma de auroras polares en localizaciones como Nueva Zelanda y Estados Unidos.La doctora Tamitha Skov, conocida como la "mujer del tiempo espacial" en el país norteamericano, fue una de las primeras en avisar a través de sus redes sociales de este fenómeno y de sus posibles consecuencias en nuestro planeta. Allí compartió numerosas imágenes de las auroras que la tormenta electromagnética causada por el impacto de la eyección solar con la magnetosfera terrestre en <strong>diferentes localizaciones de la costa pacífica y el centro de Estados Unidos</strong>.Last night was amazing!! The Aurora made a nice appearance in Summit, SD while thunderstorms to the east were simultaneously spitting out incredible CG lightning under a moon-lit landscape. I can’t believe I wasn’t dreaming!<a href="https://twitter.com/hashtag/sdwx?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw">#sdwx</a><a href="https://twitter.com/hashtag/aurora?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw">#aurora</a><a href="https://twitter.com/hashtag/photography?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw">#photography</a><a href="https://twitter.com/TamithaSkov?ref_src=twsrc%5Etfw">@TamithaSkov</a><a href="https://twitter.com/NWSAberdeen?ref_src=twsrc%5Etfw">@NWSAberdeen</a><a href="https://t.co/7q5MCLLCN6">pic.twitter.com/7q5MCLLCN6</a>— Alex Resel 📸 (@aresel_) <a href="https://twitter.com/aresel_/status/1549427021217939456?ref_src=twsrc%5Etfw">July 19, 2022</a>Hasta el momento no se han registrado incidencias en los sistemas de telecomunicaciones a gran escala y su impacto se ha notado en forma de auroras polaresEyecciones solares futuras: ¿qué consecuencias tendrán?Los indicios registrados sobre este tipo de fenómenos apuntan a que su naturaleza es principalmente magnética y que suceden cuando el Sol entra en su <strong>periodo de mayor actividad magnética</strong>. En estos ciclos solares, que se dan en un intervalo temporal que comprende los <strong>11 años</strong>, los máximos solares hacen que este tipo de eventos sean especialmente frecuentes.En el momento actual, el astro rey se está encaminando a su periodo de máxima actividad, que se estima que llegará en torno al año 2024.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/07/22/un-filamento-de-masa-coronaria-se-separa-del-sol-en-una-eyeccion-de-masa-coronaria-del-astro-en-el-ano-2015_2ac0c80c_800x800.jpg">Un filamento de masa coronaria se separa del Sol en una eyección de masa coronaria del astro en el año 2015.</a>Aunque estas eyecciones, que son corrientes durante los periodos de mayor actividad magnética del Sol, pueden llegar hasta la Tierra y causar alteraciones en la magnetosfera, causando auroras como las vistas y fallos en los sistemas de telecomunicaciones en las redes eléctricas y los satélites, conviene recordar que eso <strong>no significa que todas las eyecciones de masa coronaria del Sol se dirijan directamente a la Tierra</strong>.Así afectan las tormentas electromagnéticas al GPSSin embargo, las eyecciones que llegan a la Tierra y crean una tormenta electromagnética en la atmósfera, como en este caso, pueden tener <strong>consecuencias inesperadas para un mundo cada vez más dependiente de las tecnologías</strong>. El primer afectado es el GPS: sus señales se transmiten desde los satélites hasta los dispositivos en tierra firme, atravesando la ionosfera terrestre.En condiciones normales, estos sistemas pueden proveer la ubicación con un error estimado de un metro o incluso menos. Pero <strong>cuando una tormenta espacial se aproxima a la Tierra, sus impactos se dejan notar con fuerza</strong>.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/07/22/una-tormenta-electromagnetica-de-clase-g-1-provoco…
Cuánto pesan las sombras
En el mundo de lo efímero son pocos los elementos que nos acompañan allá donde vayamos, todos los días de nuestra vida, en casi cualquier circunstancia. Algo en lo que apenas reparamos es nuestra sombra. La <strong>sombra no es más que la ausencia de una luz que se esperaba</strong>, pero que no llega a su destino porque fue bloqueada por un objeto. Sin embargo, explicar qué es la luz no es tan fácil.De manera simplificada podemos decir que está formada por fotones, unas partículas elementales sin masa pero con energía y con “momento”. Este “momento” es la capacidad que tienen los objetos físicos para empujarse unos a otros. Cuando los fotones que conforman un rayo de luz iluminan un objeto, lo empujan, ejerciendo una ligera presión sobre él que llamamos “<strong>presión de radiación</strong>”. Al ponernos al sol nuestro cuerpo siente esta presión, mientras que el área que ensombrecemos, a la que no llegan los fotones, no la siente.Podemos cuantificar esta diferencia de presión con el peso, que es la fuerza que ejercemos sobre el suelo, o sobre una báscula. Cuando estamos iluminados ejercemos una fuerza mayor que cuando estamos a oscuras, ya que a la fuerza de nuestro cuerpo hay que sumarle el momento transferido por los fotones que chocan contra nosotros.Así, podemos afirmar que un objeto pesa más cuando está iluminado que cuando no lo estáDe la misma manera, la región donde se extiende nuestra sombra siente una presión de radiación inferior a la que sentiría si no estuviéramos allí, bloqueando la luz. En otras palabras, el exceso de peso que sentimos al ser iluminados se corresponde con un defecto de peso de nuestra sombra.En el caso de una persona adulta de estatura media, situada bajo el sol a la latitud de Madrid, y asumiendo que las dimensiones de su sombra son las mismas que las de su cuerpo, ese defecto de peso en la sombra será equivalente al que ejercería una masa de unos 0,00000004 kilogramos<strong>.</strong>Más allá de la luz blanca y los espejosEsto no es todo: los fotones de luz de diferentes colores tienen distinto momento, con lo cual su energía y la presión que ejercen serán diferentes. Esto significa que si nos iluminamos con luz roja pesaremos menos que si lo hacemos con la misma cantidad de fotones de luz azul.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/01/21/sombra-producida-por-luz-de-diferentes-colores_1f81b5e0_800x1203.jpg">Sombra producida por luz de diferentes colores</a>Por otro lado, que no veamos algo no significa que no exista. En lo relativo a la luz, <strong>la mayor parte de ella es invisible a los ojos humanos</strong>. Es el caso de los fotones ultravioletas, como los del Sol, que además de broncearnos son más energéticos que los visibles y, por lo tanto, someten a un mayor empuje a nuestros cuerpos.De esta forma, la diferencia de peso con respecto al objeto iluminado es mayor para la sombra que no vemos que para la que sí. ¿Todos los objetos responden igual a la presión de radiación, independientemente de sus propiedades? Desde luego que no.La capacidad de un objeto para absorber, transmitir o reflejar los fotones <strong>también afectará a su sombra</strong>: si es perfectamente transparente, entonces dejará pasar los fotones y, por lo tanto, no sentirá un exceso de peso. En cambio, un objeto reflectante, un espejo, sentirá el doble de empuje que un objeto que absorba totalmente la radiación (cuerpo negro), al reflejar los fotones que le llegan.De la báscula al Nobel (y al espacio)Nuestros cálculos sobre el peso de la sombra y la luz son divertidos, pero ¿tienen alguna utilidad? La diferencia de peso entre un objeto iluminado y uno que no lo está es ínfima: <strong>una centésima parte del peso de un solo grano de azúcar</strong>.Sin embargo, estas consideraciones fueron el motivo del premio Nobel de Física 2018 que recayó en Arthur Ashkin, Gérard Moureau y Donna Strickland, por el desarrollo de las “pinzas ópticas”, un método para atrapar y manipular objetos diminutos utilizando la presión de radiación…
En el mundo de lo efímero son pocos los elementos que nos acompañan allá donde vayamos, todos los días de nuestra vida, en casi cualquier circunstancia. Algo en lo que apenas reparamos es nuestra sombra. La <strong>sombra no es más que la ausencia de una luz que se esperaba</strong>, pero que no llega a su destino porque fue bloqueada por un objeto. Sin embargo, explicar qué es la luz no es tan fácil.De manera simplificada podemos decir que está formada por fotones, unas partículas elementales sin masa pero con energía y con “momento”. Este “momento” es la capacidad que tienen los objetos físicos para empujarse unos a otros. Cuando los fotones que conforman un rayo de luz iluminan un objeto, lo empujan, ejerciendo una ligera presión sobre él que llamamos “<strong>presión de radiación</strong>”. Al ponernos al sol nuestro cuerpo siente esta presión, mientras que el área que ensombrecemos, a la que no llegan los fotones, no la siente.Podemos cuantificar esta diferencia de presión con el peso, que es la fuerza que ejercemos sobre el suelo, o sobre una báscula. Cuando estamos iluminados ejercemos una fuerza mayor que cuando estamos a oscuras, ya que a la fuerza de nuestro cuerpo hay que sumarle el momento transferido por los fotones que chocan contra nosotros.Así, podemos afirmar que un objeto pesa más cuando está iluminado que cuando no lo estáDe la misma manera, la región donde se extiende nuestra sombra siente una presión de radiación inferior a la que sentiría si no estuviéramos allí, bloqueando la luz. En otras palabras, el exceso de peso que sentimos al ser iluminados se corresponde con un defecto de peso de nuestra sombra.En el caso de una persona adulta de estatura media, situada bajo el sol a la latitud de Madrid, y asumiendo que las dimensiones de su sombra son las mismas que las de su cuerpo, ese defecto de peso en la sombra será equivalente al que ejercería una masa de unos 0,00000004 kilogramos<strong>.</strong>Más allá de la luz blanca y los espejosEsto no es todo: los fotones de luz de diferentes colores tienen distinto momento, con lo cual su energía y la presión que ejercen serán diferentes. Esto significa que si nos iluminamos con luz roja pesaremos menos que si lo hacemos con la misma cantidad de fotones de luz azul.<a href="https://www.nationalgeographic.com.es/medio/2022/01/21/sombra-producida-por-luz-de-diferentes-colores_1f81b5e0_800x1203.jpg">Sombra producida por luz de diferentes colores</a>Por otro lado, que no veamos algo no significa que no exista. En lo relativo a la luz, <strong>la mayor parte de ella es invisible a los ojos humanos</strong>. Es el caso de los fotones ultravioletas, como los del Sol, que además de broncearnos son más energéticos que los visibles y, por lo tanto, someten a un mayor empuje a nuestros cuerpos.De esta forma, la diferencia de peso con respecto al objeto iluminado es mayor para la sombra que no vemos que para la que sí. ¿Todos los objetos responden igual a la presión de radiación, independientemente de sus propiedades? Desde luego que no.La capacidad de un objeto para absorber, transmitir o reflejar los fotones <strong>también afectará a su sombra</strong>: si es perfectamente transparente, entonces dejará pasar los fotones y, por lo tanto, no sentirá un exceso de peso. En cambio, un objeto reflectante, un espejo, sentirá el doble de empuje que un objeto que absorba totalmente la radiación (cuerpo negro), al reflejar los fotones que le llegan.De la báscula al Nobel (y al espacio)Nuestros cálculos sobre el peso de la sombra y la luz son divertidos, pero ¿tienen alguna utilidad? La diferencia de peso entre un objeto iluminado y uno que no lo está es ínfima: <strong>una centésima parte del peso de un solo grano de azúcar</strong>.Sin embargo, estas consideraciones fueron el motivo del premio Nobel de Física 2018 que recayó en Arthur Ashkin, Gérard Moureau y Donna Strickland, por el desarrollo de las “pinzas ópticas”, un método para atrapar y manipular objetos diminutos utilizando la presión de radiación…
Las mejores imágenes de #TuFotoNatGeo del 16 al 22 de julio
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El caracara norteño
El fotógrafo Marti Phillips viajó al área de Río Grande, en Texas, Estados Unidos, para asistir su primer taller de fotografía de aves. Esta imagen fue tomada de un escondite donde las aves son alimentadas regularmente, y entre las especies atraídas estaban los Caracaras norteños -Caracara cheriway-. "La mayoría de las veces simplemente se posaron, así que imagina mi deleite al poder fotografiar a estos dos individuos mientras mostraban un comportamiento de apareamiento", cuenta el fotógrafo.Los caracaras son una especie de aves de presa de la familia de los falcónidos. Se trata de un pájaro de unos 50 centímetros de longitud y 120 centímetros de envergadura que puede llegar a pesar entre 1 y 1,3 kilogramos. Presenta una cola larga y unas alas anchas, además de una patas de buen tamaño que le permiten caminar e incluso realizar carreras cortas en el suelo. Pese a ello, no se trata de aves extremadamente rápidas en el vuelo; más bien son cazadores lentos y que suelen aprovechar todo tipo de carroña cuando se les presenta la ocasión.Esta fotografía resultó finalista en la séptima edición del concurso Bird Photographer of the Year 2022.July 23, 2022 at 06:00AM Vía https://ift.tt/CZodXFq - Últimas noticias https://ift.tt/UtLnS4B https://ift.tt/BhX0rCP #eXplora #Ciencia #Misterio
El fotógrafo Marti Phillips viajó al área de Río Grande, en Texas, Estados Unidos, para asistir su primer taller de fotografía de aves. Esta imagen fue tomada de un escondite donde las aves son alimentadas regularmente, y entre las especies atraídas estaban los Caracaras norteños -Caracara cheriway-. "La mayoría de las veces simplemente se posaron, así que imagina mi deleite al poder fotografiar a estos dos individuos mientras mostraban un comportamiento de apareamiento", cuenta el fotógrafo.Los caracaras son una especie de aves de presa de la familia de los falcónidos. Se trata de un pájaro de unos 50 centímetros de longitud y 120 centímetros de envergadura que puede llegar a pesar entre 1 y 1,3 kilogramos. Presenta una cola larga y unas alas anchas, además de una patas de buen tamaño que le permiten caminar e incluso realizar carreras cortas en el suelo. Pese a ello, no se trata de aves extremadamente rápidas en el vuelo; más bien son cazadores lentos y que suelen aprovechar todo tipo de carroña cuando se les presenta la ocasión.Esta fotografía resultó finalista en la séptima edición del concurso Bird Photographer of the Year 2022.July 23, 2022 at 06:00AM Vía https://ift.tt/CZodXFq - Últimas noticias https://ift.tt/UtLnS4B https://ift.tt/BhX0rCP #eXplora #Ciencia #Misterio
Bird Photographer of the Year
Bird Photographer of the Year - International Wildlife Photography Competition
Bird Photographer of the Year is the world's leading bird photography contest. Celebrating birds and supporting conservation through photos.