A sus 24 años, atesora 1,64 millones de seguidores en <a href="#https://www.youtube.com/channel/UCOIhdIB6qKSxvS7apNxzeLw">Youtube</a>, acaba de sacar su primer libro, El chico del ukelele (Nube de tinta), y prepara <b>su primer disco para el año que viene</b>. Si tienes niños cerca, seguro que conoces su casi himno De ellos aprendÃ, una canción hecha con frases de pelÃculas infantiles. David Rees también ha puesto banda sonora a la novela Eleanor & Park (Alfaguara) y saca desde 2014 <b>mashups con los éxitos musicales de cada año</b>, aunque no desvela si este habrá uno.<b>Para quien aún no le conozca, ¿Quién es David Rees?</b> David Rees es un cantante que comenzó a subir canciones a Internet hace cuatro años, y que ahora está empezando a desarrollar su música.<b>¿Qué supone para usted el lanzamiento de El chico del ukelele, su primer libro?</b> Es lo más emocionante que he hecho nunca, y también lo que más nervioso me ha puesto jamás, porque al fin es algo muy nuevo. No es como la música, que ya llevo sacando canciones varios años... es la primera vez que saco algo asà y estoy muy contento y orgulloso con el resultado.<b>¿Por qué ha elegido la estructura de 10 microhistorias para el libro?</b> QuerÃa compartir mis experiencias, mis aprendizajes y mi forma de ver la vida, y aunque escribo desde que soy un adolescente poemas, relatos y demás, hacer una novela se me quedaba grande. Entonces decidà que, si partimos de que una novela es como una pelÃcula, que es más complicado, pues mejor hago una serie. Son minicuentos independientes que tienen su principio y su final, para explicar los 10 dÃas más importantes de mi vida y lo que aprendà de ellos.<b>¿Todo lo que cuenta son experiencias personales?</b> SÃ. Es un libro autobiográfico, pero también tiene ficción. En él hablo de mi amor, sexualidad, el bullying, mis inicios, mi inspiración, mi carrera... un poco de todo, pero hecho cuento: son cosas que he pasado, pero lo cambio por respeto a las personas que salen.<b>¿No le asusta mostrarse de esa manera?</b> No, es algo que creo que ya me sale solo. Compongo canciones vertiendo mis emociones y exponiéndome un montón desde hace años, y nunca me ha salido de manera forzada, sino que siento que estoy hecho para eso.<b>¿Se siente más cómodo con la literatura o con la música?</b> Con la música, porque llevo haciéndolo muchos años. Pero la verdad es que creo que en mi música hay mucha literatura. Estoy muy dedicado a las letras en mis canciones, no dirÃa que por encima de la melodÃa, pero casi, cuando lo habitual es priorizar la melodÃa. La literatura sigue siendo una parte muy importante de la música, pero la música es lo que ha estado siempre dentro de mÃ.<b>¿Qué le parece lo mejor y lo peor de Youtube?</b> Lo mejor es lo que te permite hacer, la libertad que tienes a la hora de crear contenido y el altavoz que te da. Y creo que lo peor son las cosas externas, que a lo mejor por subir vÃdeos a Youtube te meten en un saco en el que realmente no quieres estar… lo peor es el estigma que hay fuera de la plataforma. ¿Hay algún estilo musical que no harÃa nunca? Nunca digas nunca, pero siento que no harÃa un estilo con el que no he trabajado y no me he culturizado antes si no lo he estudiado bien. No intentarÃa hacer una cosa que no controlo, siento mucho respeto hacia hacer las cosas bien.<b>¿Y algún estilo musical que no haya hecho aún y le gustarÃa probar?</b> El estilo con el que estoy haciendo estas canciones es muy nuevo, y es lo que quiero hacer. Si hay un estilo que quiero hacer lo voy a hacer, entonces lo iréis viendo. No es que yo diga "necesito hacer rap", sino que, directamente, si quiero lo hago.<b>Ha hecho colaboraciones con Bely Basarte, David Otero... ¿Con quién más le gustarÃa trabajar?</b> Mucha gente, admiro a tantas personas en el mundo musical y literario... por ejemplo a SofÃa Ellar, Carlos Sadness o Florence and The Machine, pero están muy fuera de mi alcance.<b>¿Qué nos puede avanzar sobre su disco?</b> Saldrá el año…
Es el rey Midas del piano en nuestro siglo. <a href="#https://twitter.com/lang_lang?lang=es">Lang Lang</a> (Shenyang, China, 1982) es, en su paÃs y en medio mundo, <strong>tan popular como Lady Gaga y desde luego muchÃsimo más que Mao Zedong.</strong> Tiene un talento musical extraordinario. Ha vendido millones de discos, encabeza todas las listas de éxitos en música clásica. La revista Time lo ha incluido en la relación de <strong>las personas más influyentes del mundo</strong>. Ha tocado para Obama, para el papa Francisco, para la reina de Inglaterra.Y ahora, <strong>a sus 38 años</strong>, el pianista más famoso del planeta se encierra en sà mismo y se enfrenta al mayor desafÃo artÃstico de su carrera: <strong>grabar las monumentales Variaciones Goldberg</strong>, de Johann Sebastian Bach. Algo que no puede hacer cualquiera. El doble CD, producido por Deutsche Grammophon, se acaba de presentar.Las Goldberg son una de las cumbres de la música universal, como la Novena de Beethoven, el Requiem de Mozart o –para los pianistas– la Sonata en Si menor de Liszt. Todos los grandes intérpretes la han grabado. <strong>"Todos no", sonrÃe Lang Lang, "Rubinstein no lo hizo. Y otros genios del piano, tampoco</strong>. Hay grabaciones legendarias, como las dos de Glenn Gould, la de Murray Perahia, Barenboim… Pero no todos los grandes lo intentaron. Es que es una obra tremenda. Lleva mucho tiempo no ya aprenderla, sino analizarla, digerirla, hacerla tuya, meterte dentro… <strong>Las Goldberg marcan un antes y un después en la vida de un pianista</strong>. Yo creo que ya tengo la madurez suficiente como para haberlo intentado. Me siento muy honrado de haberlo hecho".Pero es que Lang Lang, extremo como es, impetuoso y desbordante, no las ha grabado una vez sino dos. Como puede comprobarse en el disco, <strong>hizo una grabación en estudio. Y luego otra en público</strong>. ¿Dónde? Pues nada menos que en la iglesia de Santo Tomás, de Leipzig, a diez metros de la tumba de Bach, que se pasó en ese templo muy buena parte de su vida. Cuando acabó el concierto, Lang Lang <strong>caminó hasta la lápida se arrodilló y saludó ceremoniosamente al genio</strong>. ¿En qué se diferencian las dos grabaciones, hechas en fechas muy próximas?"Pues son diferentes. Es que es imposible tocar las Goldberg dos veces igual. En el estudio estaba enormemente concentrado, <strong>dediqué varios dÃas a grabar y escuchar, grabar y escuchar.</strong> Pero en la iglesia de Santo Tomás fue… Cómo explicarlo… Cuando yo toco en una sala de conciertos suelo ser mucho más expansivo, más espontáneo que en el estudio. Pero esto no era una sala de conciertos. Era la casa de Bach, allà estaba su tumba, allà estaba él… <strong>¡Quién sabe si no estaba allà su espÃritu escuchando! (risas).</strong> Y fue muy emocionante, muchÃsimo. HabÃa dedicado varios dÃas a recorrer la ciudad, a tocar en el órgano en el que tocaba él, visité su casa (que ahora es un museo)… Me preparaba para el concierto. Y <strong>el resultado fue totalmente diferente</strong> al de la otra grabación. No sé, no puedo describirlo".Lang Lang ya habÃa tocado antes las Goldberg. La primera vez que lo hizo en público tenÃa diecisiete años. "Fue bien, pero hay cosas que son imposibles", dice. "<strong>Mira, por ejemplo, la variación nº 25, mi favorita.</strong> Para tocar eso, para entender eso, tienes que haber sentido un dolor que nadie ha sentido cuando es un muchacho. Es una pieza enormemente emocional, llena de dolor, pero también de esperanza. Es, con mucho, la más complicada y la más intensa de todas. <strong>Por eso me llevó tanto tiempo grabarla: tardé en encontrar esa oscuridad</strong>. Para abordar esa pieza tienes que haber vivido mucho, tienes que haber sufrido, tienes que haber caÃdo y aprendido a levantarte. Y tienes que aprender a transmitir todo eso, tan complicado, con tu corazón y con los dedos sobre el teclado. <strong>Es muy difÃcil, no lo puede hacer cualquiera</strong>. Y menos un jovencito impetuoso…