Salud mental de la cianobacteria
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Que nadie entre aquí sin saber de ecología.
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El goce es el deseo de desear.
Resumo yo.
La afirmación de que "el goce es el deseo de desear" refleja una comprensión psicoanalítica profunda, particularmente dentro de la teoría lacaniana. Según Lacan, el goce no es simplemente la obtención de placer, sino una experiencia ligada al deseo mismo y a la perpetuación de este deseo. En este sentido, el goce podría ser visto como el disfrute no de obtener un objeto, sino de la persistencia del deseo por ese objeto. Es decir, hay una satisfacción particular en el propio acto de desear, que puede incluso implicar sufrimiento o exceso.
El concepto de goce en psicoanálisis, especialmente en la teoría de Jacques Lacan, se origina en su lectura de Freud y su reinterpretación de la dinámica del deseo y el placer. A diferencia del simple placer, que está ligado a la satisfacción de una necesidad o la obtención de un objeto deseado, el goce tiene una naturaleza más compleja y paradójica.

El goce surge de la tensión entre el deseo y la ley o la prohibición (representada en el concepto del "Nombre del Padre"). Mientras que el placer busca la homeostasis y el equilibrio, el goce se relaciona con el exceso, el sufrimiento, y la transgresión. Está ligado a lo que Lacan llama el "Más allá del principio del placer", un concepto freudiano que Lacan expande para incluir el impulso humano hacia la repetición y el exceso, incluso cuando esto lleva al sufrimiento.

El goce representa una satisfacción que se encuentra en la perpetuación del deseo, y no en su realización plena. Es el placer en el sufrimiento o en la falta misma, en la medida en que mantiene vivo el deseo. Para Lacan, esto tiene un sentido fundamental en la estructura psíquica, ya que el sujeto está atrapado en una búsqueda constante de algo inalcanzable (el objeto a). El goce, entonces, es la energía que mueve al deseo, una fuerza que nos impulsa hacia lo que nos falta, pero que nunca puede ser totalmente alcanzada o satisfecha.

En resumen, el goce es un concepto clave para entender la naturaleza contradictoria del deseo humano, donde la satisfacción total no es el objetivo, sino la perpetuación del deseo y el exceso en sí mismo.
El goce es un concepto que puede observarse en varios ejemplos culturales y sociales, reflejando una relación compleja entre deseo, satisfacción y transgresión:

1. Fetichismo de la mercancía (Marx): La obsesión con el consumo y la adquisición de objetos, donde el valor simbólico de la posesión supera el valor utilitario, es un ejemplo de goce. Aquí, el placer radica no solo en poseer, sino en la perpetua búsqueda del objeto deseado.

2. Culto a la celebridad: La fascinación por las vidas de las celebridades y el consumo de sus dramas personales o éxitos refleja un goce en la participación indirecta de sus experiencias, a menudo proyectando deseos y ansiedades en estos ídolos.

3. Narrativas de sufrimiento en las religiones: En muchas religiones, el sufrimiento es santificado o idealizado, como en el martirio cristiano. El goce aquí no es el placer en el sentido tradicional, sino en la identificación con una causa superior que trasciende el dolor personal.

4. Literatura de Dostoievski: Las obras de Dostoievski exploran el goce en la culpa, la auto-sabotaje y la autodestrucción, como se observa en personajes que experimentan placer en el sufrimiento y la contradicción interna.

Estos ejemplos muestran cómo el goce trasciende el mero placer, involucrando una relación compleja con el deseo, la prohibición y la cultura.
El goce puede manifestarse en la vida personal de diversas maneras, reflejando deseos profundos que van más allá del placer inmediato:

1. Procrastinación: Una persona que pospone tareas importantes a pesar de las consecuencias negativas puede experimentar goce en el alivio temporal y en la sensación de desafío a las normas.

2. Relaciones tóxicas: Alguien que se mantiene en una relación dañina puede encontrar un goce inconsciente en la repetición de patrones familiares de sufrimiento o dependencia.

3. Autocrítica excesiva: Una persona que se autocastiga con pensamientos negativos puede sentir goce en la familiaridad de la autocrítica, perpetuando un ciclo de dolor autoimpuesto.

Estos ejemplos muestran cómo el goce se relaciona con patrones de comportamiento que, aunque dañinos, responden a necesidades psicológicas profundas y difíciles de identificar.
Aquí tienes más ejemplos de goce en la vida personal:

1. Autodestrucción artística: Un escritor o artista que deliberadamente se sumerge en el caos o en la miseria para crear arte, buscando el goce en el sufrimiento creativo.

2. Competitividad extrema: Una persona que busca constantemente desafíos imposibles o se involucra en rivalidades destructivas, experimentando goce en la lucha continua más que en la victoria.

3. Insatisfacción perpetua: Alguien que nunca se permite estar completamente satisfecho con sus logros, encontrando goce en la búsqueda incesante de metas inalcanzables.
1. "Black Swan" (2010): La protagonista, Nina, experimenta un goce perturbador a través de su búsqueda obsesiva de la perfección en el ballet, sacrificando su estabilidad mental y física en el proceso.

2. "Fight Club" (1999): Los personajes encuentran goce en la autodestrucción, la violencia y la anarquía como formas de desafiar el vacío existencial de sus vidas cotidianas.

3. "Requiem for a Dream" (2000): Los personajes experimentan goce en su adicción, persiguiendo una gratificación que conduce a la ruina física y emocional.
Hay algo que no me cuadra en estos ejemplos Chattie, pero ya hablaremos.
Ciudadano europeo, ciudadano puta apaleada.