La extraña pasajera - Filmin
(...) Se considera que la novela es una de las primeras, si no la primera, en contener representaciones ficticias de la psicoterapia, que se muestra de manera bastante realista para la época, ya que la propia Prouty pasó un tiempo en un sanatorio después de un colapso mental en 1925. Esto fue causado por la muerte de una de sus hijas y resultó ser un período decisivo en su vida profesional como escritora, ya que la experiencia que obtuvo de este episodio la ayudó a escribir no solo Now, Voyager, sino también su novela Conflict de 1927, las cuales tienen similares temas de recuperación después de una decaída. Prouty también usó esta experiencia para ayudar a otras personas en su vida que estaban experimentando problemas de salud mental, incluida su amiga cercana Sylvia Plath, quien recibió el apoyo financiero y emocional de Prouty luego de un intento de suicidio en 1953.
(...)
- viquipedia
https://www.filmin.es/pelicula/la-extrana-pasajera#details
(...) Se considera que la novela es una de las primeras, si no la primera, en contener representaciones ficticias de la psicoterapia, que se muestra de manera bastante realista para la época, ya que la propia Prouty pasó un tiempo en un sanatorio después de un colapso mental en 1925. Esto fue causado por la muerte de una de sus hijas y resultó ser un período decisivo en su vida profesional como escritora, ya que la experiencia que obtuvo de este episodio la ayudó a escribir no solo Now, Voyager, sino también su novela Conflict de 1927, las cuales tienen similares temas de recuperación después de una decaída. Prouty también usó esta experiencia para ayudar a otras personas en su vida que estaban experimentando problemas de salud mental, incluida su amiga cercana Sylvia Plath, quien recibió el apoyo financiero y emocional de Prouty luego de un intento de suicidio en 1953.
(...)
- viquipedia
https://www.filmin.es/pelicula/la-extrana-pasajera#details
Filmin
La extraña pasajera, ver ahora en Filmin
Uno de los papeles míticos de Bette Davis (nominada al Oscar) en el que rol de una mujer soltera que recupera su autoestima gracias a su psicólogo, interpretado por Claude Rains.
Reinona mi querida Bette Davis ✨️Frase de la película "Now, Voyager" de ...
https://youtube.com/shorts/4XfO8pagI4I?si=LKqj6Mz2UIcieNYz
https://youtube.com/shorts/4XfO8pagI4I?si=LKqj6Mz2UIcieNYz
YouTube
Reinona mi querida Bette Davis ✨️Frase de la película "Now, Voyager" de 1942 ✨️
This media is not supported in your browser
VIEW IN TELEGRAM
El Triángulo de Kanizsa, los Tres Registros Fundamentales de Lacan (lo Real, lo Imaginario y lo Simbólico) y la Ventana de Johari se pueden relacionar a través de la idea de que todos estos modelos intentan explicar cómo percibimos, construimos y compartimos la realidad, tanto a nivel individual como colectivo. A continuación, detallo cada elemento y cómo se conectan entre sí:
1. Triángulo de Kanizsa:
Es una ilusión óptica que sugiere la presencia de un triángulo que no está realmente dibujado. Nuestra mente organiza la información visual incompleta para llenar los vacíos y construir una forma coherente. Este fenómeno muestra cómo el cerebro crea significados incluso cuando la información no está completamente presente.
Conexión: El Triángulo de Kanizsa nos recuerda que percibimos el mundo no solo tal como es, sino a través de construcciones mentales que rellenan los vacíos. Esto se vincula con el Imaginario en Lacan, donde las imágenes y representaciones mentales forman una parte central de cómo entendemos la realidad.
2. Los Tres Registros Fundamentales de Lacan:
Lo Imaginario: El registro de las imágenes y las representaciones mentales. A través de lo Imaginario construimos la idea del "yo" y las relaciones que mantenemos con los otros.
Lo Simbólico: Es el orden del lenguaje y las normas culturales, que estructura y da sentido a nuestra experiencia de la realidad. En este registro, todo lo que percibimos pasa por el filtro de las palabras y significados.
Lo Real: Es lo que está fuera del lenguaje y la representación, lo que no puede ser simbolizado ni comprendido por completo. Es lo que queda fuera de la estructura simbólica e imaginaria, lo que escapa a nuestra comprensión consciente.
Conexión: El Triángulo de Kanizsa puede simbolizar la interacción entre estos tres registros. La imagen del triángulo que "vemos" es lo Imaginario (construimos una forma), pero está estructurada por las leyes del Simbólico (la lógica y el entendimiento compartido que tenemos de formas geométricas). Sin embargo, el triángulo como tal no existe en lo Real, es una ilusión. En este sentido, lo Real es aquello que falta o está fuera de nuestra percepción directa.
3. La Ventana de Johari:
Este modelo representa las relaciones entre la autopercepción y la percepción que los demás tienen de nosotros, dividiendo el conocimiento en cuatro áreas:
Área abierta: Lo que conocemos de nosotros mismos y lo que los demás también saben.
Área ciega: Lo que los demás perciben de nosotros, pero que no vemos en nosotros mismos.
Área oculta: Lo que sabemos de nosotros, pero ocultamos a los demás.
Área desconocida: Lo que ni nosotros ni los demás sabemos sobre nosotros mismos.
Conexión: Los cuatro cuadrantes de la Ventana de Johari pueden relacionarse con los Tres Registros de Lacan en el sentido de cómo percibimos y construimos nuestra identidad:
El Área abierta podría vincularse con lo Imaginario y Simbólico, donde el yo se construye tanto a partir de la imagen que tenemos de nosotros mismos como del lenguaje y las interacciones sociales que compartimos con los demás.
El Área ciega tiene relación con lo Imaginario y lo Real, ya que otros pueden percibir aspectos de nuestra realidad que nosotros no reconocemos, incluso si están fuera de nuestro alcance consciente.
El Área oculta refleja el espacio en el que elegimos no mostrar aspectos de nuestra vida, controlando lo que exponemos a través del Simbólico (el lenguaje y las reglas sociales) para proteger nuestra identidad.
El Área desconocida puede relacionarse con lo Real en Lacan, ya que representa aquello que es inalcanzable, lo que no podemos conocer de nosotros mismos ni de cómo nos perciben los demás. Es lo que permanece fuera de la estructura simbólica y escapa tanto a la autopercepción como a la percepción de los otros.
Relación General:
1. Triángulo de Kanizsa:
Es una ilusión óptica que sugiere la presencia de un triángulo que no está realmente dibujado. Nuestra mente organiza la información visual incompleta para llenar los vacíos y construir una forma coherente. Este fenómeno muestra cómo el cerebro crea significados incluso cuando la información no está completamente presente.
Conexión: El Triángulo de Kanizsa nos recuerda que percibimos el mundo no solo tal como es, sino a través de construcciones mentales que rellenan los vacíos. Esto se vincula con el Imaginario en Lacan, donde las imágenes y representaciones mentales forman una parte central de cómo entendemos la realidad.
2. Los Tres Registros Fundamentales de Lacan:
Lo Imaginario: El registro de las imágenes y las representaciones mentales. A través de lo Imaginario construimos la idea del "yo" y las relaciones que mantenemos con los otros.
Lo Simbólico: Es el orden del lenguaje y las normas culturales, que estructura y da sentido a nuestra experiencia de la realidad. En este registro, todo lo que percibimos pasa por el filtro de las palabras y significados.
Lo Real: Es lo que está fuera del lenguaje y la representación, lo que no puede ser simbolizado ni comprendido por completo. Es lo que queda fuera de la estructura simbólica e imaginaria, lo que escapa a nuestra comprensión consciente.
Conexión: El Triángulo de Kanizsa puede simbolizar la interacción entre estos tres registros. La imagen del triángulo que "vemos" es lo Imaginario (construimos una forma), pero está estructurada por las leyes del Simbólico (la lógica y el entendimiento compartido que tenemos de formas geométricas). Sin embargo, el triángulo como tal no existe en lo Real, es una ilusión. En este sentido, lo Real es aquello que falta o está fuera de nuestra percepción directa.
3. La Ventana de Johari:
Este modelo representa las relaciones entre la autopercepción y la percepción que los demás tienen de nosotros, dividiendo el conocimiento en cuatro áreas:
Área abierta: Lo que conocemos de nosotros mismos y lo que los demás también saben.
Área ciega: Lo que los demás perciben de nosotros, pero que no vemos en nosotros mismos.
Área oculta: Lo que sabemos de nosotros, pero ocultamos a los demás.
Área desconocida: Lo que ni nosotros ni los demás sabemos sobre nosotros mismos.
Conexión: Los cuatro cuadrantes de la Ventana de Johari pueden relacionarse con los Tres Registros de Lacan en el sentido de cómo percibimos y construimos nuestra identidad:
El Área abierta podría vincularse con lo Imaginario y Simbólico, donde el yo se construye tanto a partir de la imagen que tenemos de nosotros mismos como del lenguaje y las interacciones sociales que compartimos con los demás.
El Área ciega tiene relación con lo Imaginario y lo Real, ya que otros pueden percibir aspectos de nuestra realidad que nosotros no reconocemos, incluso si están fuera de nuestro alcance consciente.
El Área oculta refleja el espacio en el que elegimos no mostrar aspectos de nuestra vida, controlando lo que exponemos a través del Simbólico (el lenguaje y las reglas sociales) para proteger nuestra identidad.
El Área desconocida puede relacionarse con lo Real en Lacan, ya que representa aquello que es inalcanzable, lo que no podemos conocer de nosotros mismos ni de cómo nos perciben los demás. Es lo que permanece fuera de la estructura simbólica y escapa tanto a la autopercepción como a la percepción de los otros.
Relación General:
Estos tres modelos —el Triángulo de Kanizsa, los Tres Registros de Lacan y la Ventana de Johari— se centran en la interacción entre lo percibido, lo construido y lo desconocido, subrayando cómo el ser humano no solo percibe la realidad de manera directa, sino que la construye y la interpreta a través de mecanismos psicológicos, sociales y lingüísticos. La idea compartida es que la realidad no es simplemente lo que está "allí", sino una combinación de lo que vemos, proyectamos y ocultamos, y siempre queda algo (lo Real, el área desconocida) que escapa a nuestra percepción o comprensión completa.
Cómo los individuos y las sociedades construyen y perciben la realidad y cómo interactúan en base a esas construcciones.
Las ciencias psicosociales buscan comprender cómo las normas culturales, los valores y los sistemas de significado influyen en la forma en que las personas entienden su entorno y cómo las interacciones sociales afectan la percepción individual y colectiva.
Exploran cómo los individuos desarrollan su identidad a través de la interacción entre lo que saben de sí mismos y lo que los demás ven. Se estudian conceptos como el yo social y cómo las personas ajustan sus comportamientos e identidades en función de las expectativas sociales y la retroalimentación de los demás.
La identidad es vista como una construcción basada en la imagen que el individuo tiene de sí mismo, influenciada por cómo cree que los demás lo perciben.
Las relaciones sociales influyen en la formación de actitudes, creencias y comportamientos. Los individuos no solo actúan como seres autónomos, sino también como productos y cocreadores de su entorno social.
Las normas, las reglas y el lenguaje regulan y estructuran las relaciones humanas. Las personas interactúan en base a sistemas de significación compartidos (como el lenguaje, las normas sociales o los rituales), pero también las estructuras sociales limitan y configuran esas interacciones.
Los procesos subconscientes, tanto individuales como colectivos, influyen en el comportamiento. Hay aspectos de la vida que no pueden ser completamente expresados o controlados a través del lenguaje o la conciencia.
En este sentido, fenómenos como los prejuicios implícitos, los sesgos cognitivos o las dinámicas de poder inconscientes en las interacciones sociales son áreas clave de estudio. El inconsciente, tanto individual como colectivo, afecta nuestras decisiones, nuestras relaciones y nuestras instituciones.
Las imágenes compartidas (los imaginarios sociales) influyen en la construcción de la realidad y en el comportamiento social. Estas representaciones colectivas afectan desde la identidad individual hasta los movimientos sociales. Las representaciones mentales influyen en la realidad percibida.
La formación de estereotipos, los mitos colectivos y las narrativas sociales moldean las interacciones y las estructuras de poder.
El lenguaje, los símbolos y las normas sociales actúan como reguladores del comportamiento individual y colectivo. El lenguaje es el mediador entre lo que percibimos y lo que entendemos de la realidad.
El lenguaje no solo estructura la realidad, sino que también limita lo que podemos conocer y expresar. Los códigos simbólicos (como las leyes, las instituciones o los sistemas de creencias) condicionan el comportamiento social y la percepción de la realidad.
Las estructuras de poder operan a través de las normas simbólicas y las representaciones sociales. Las dinámicas de control social, alienación, y cómo los sistemas simbólicos y culturales imponen formas de comportamiento "aceptables" o "deseables".
El Simbólico controla y regula no solo nuestras relaciones sociales, sino también lo que se considera normal o anormal dentro de una sociedad, lo que se conecta con las dinámicas de poder y exclusión en las ciencias psicosociales.
Construimos la realidad social y nuestras percepciones, interacciones y estructuras simbólicas influyen en nuestro comportamiento. Estas construcciones impactan la identidad, el poder y la estructura social.
Las ciencias psicosociales buscan comprender cómo las normas culturales, los valores y los sistemas de significado influyen en la forma en que las personas entienden su entorno y cómo las interacciones sociales afectan la percepción individual y colectiva.
Exploran cómo los individuos desarrollan su identidad a través de la interacción entre lo que saben de sí mismos y lo que los demás ven. Se estudian conceptos como el yo social y cómo las personas ajustan sus comportamientos e identidades en función de las expectativas sociales y la retroalimentación de los demás.
La identidad es vista como una construcción basada en la imagen que el individuo tiene de sí mismo, influenciada por cómo cree que los demás lo perciben.
Las relaciones sociales influyen en la formación de actitudes, creencias y comportamientos. Los individuos no solo actúan como seres autónomos, sino también como productos y cocreadores de su entorno social.
Las normas, las reglas y el lenguaje regulan y estructuran las relaciones humanas. Las personas interactúan en base a sistemas de significación compartidos (como el lenguaje, las normas sociales o los rituales), pero también las estructuras sociales limitan y configuran esas interacciones.
Los procesos subconscientes, tanto individuales como colectivos, influyen en el comportamiento. Hay aspectos de la vida que no pueden ser completamente expresados o controlados a través del lenguaje o la conciencia.
En este sentido, fenómenos como los prejuicios implícitos, los sesgos cognitivos o las dinámicas de poder inconscientes en las interacciones sociales son áreas clave de estudio. El inconsciente, tanto individual como colectivo, afecta nuestras decisiones, nuestras relaciones y nuestras instituciones.
Las imágenes compartidas (los imaginarios sociales) influyen en la construcción de la realidad y en el comportamiento social. Estas representaciones colectivas afectan desde la identidad individual hasta los movimientos sociales. Las representaciones mentales influyen en la realidad percibida.
La formación de estereotipos, los mitos colectivos y las narrativas sociales moldean las interacciones y las estructuras de poder.
El lenguaje, los símbolos y las normas sociales actúan como reguladores del comportamiento individual y colectivo. El lenguaje es el mediador entre lo que percibimos y lo que entendemos de la realidad.
El lenguaje no solo estructura la realidad, sino que también limita lo que podemos conocer y expresar. Los códigos simbólicos (como las leyes, las instituciones o los sistemas de creencias) condicionan el comportamiento social y la percepción de la realidad.
Las estructuras de poder operan a través de las normas simbólicas y las representaciones sociales. Las dinámicas de control social, alienación, y cómo los sistemas simbólicos y culturales imponen formas de comportamiento "aceptables" o "deseables".
El Simbólico controla y regula no solo nuestras relaciones sociales, sino también lo que se considera normal o anormal dentro de una sociedad, lo que se conecta con las dinámicas de poder y exclusión en las ciencias psicosociales.
Construimos la realidad social y nuestras percepciones, interacciones y estructuras simbólicas influyen en nuestro comportamiento. Estas construcciones impactan la identidad, el poder y la estructura social.
beyond amnesty - anónimo.pdf
1.3 MB
beyond amnesty - anónimo.pdf