28 de febrero... Mi cumpleaños. Y el 4 de febrero había muerto mi madre.
El Metamodernist Manifesto de Luke Turner (2011) sintetiza una postura filosófica y estética que busca trascender las dicotomías entre modernismo y posmodernismo a través de un dinamismo oscilatorio. A diferencia de la modernidad, con su confianza en la razón, el progreso y las grandes narrativas, y del posmodernismo, caracterizado por el escepticismo, la ironía y la deconstrucción, el metamodernismo se sitúa en una postura intermedia que fluctúa entre opuestos sin buscar una síntesis definitiva.
Algunos puntos clave del manifiesto:
1. Oscilación como principio fundamental: La realidad no es estática ni unidireccional, sino que se mueve en una tensión dinámica entre ideas opuestas.
2. Superación del cinismo posmoderno: Aunque la posmodernidad desmanteló certezas y expuso la fragilidad de las grandes narrativas, el metamodernismo busca recuperar la posibilidad de un sentido sin caer en la ingenuidad moderna.
3. Polaridades como motores de acción: En lugar de paralizarse ante la contradicción, se la emplea como un motor creativo.
4. Exploración de los límites sin pretensión de trascendencia absoluta: La aceptación de la incompletitud no implica resignación, sino que habilita una búsqueda activa.
5. Entropía y diferencia como condición de la creación artística: En un mundo en constante dispersión, la tarea del arte es revelar nuevas formas de diferencia y afecto.
6. Simultaneidad del pasado y el futuro en el presente: La nostalgia y el futurismo coexisten gracias a la digitalización y la multiplicidad de perspectivas.
7. Síntesis de ciencia y poesía: Reivindicación de una racionalidad poética que integre conocimiento empírico y expresión estética.
8. Pragmatismo romántico: Un enfoque que combina esperanza con duda, sinceridad con ironía, sin atarse a marcos ideológicos rígidos.
El concepto de metamodernismo, inicialmente formulado por Timotheus Vermeulen y Robin van den Akker en Notes on metamodernism (2010), ha sido adoptado y reinterpretado en diversas disciplinas, incluyendo la estética, la política y la teoría social. Se trata de un marco que no busca resolver la crisis epistemológica posmoderna, sino habitarla productivamente a través de una oscilación constante entre polos aparentemente irreconciliables.
Algunos puntos clave del manifiesto:
1. Oscilación como principio fundamental: La realidad no es estática ni unidireccional, sino que se mueve en una tensión dinámica entre ideas opuestas.
2. Superación del cinismo posmoderno: Aunque la posmodernidad desmanteló certezas y expuso la fragilidad de las grandes narrativas, el metamodernismo busca recuperar la posibilidad de un sentido sin caer en la ingenuidad moderna.
3. Polaridades como motores de acción: En lugar de paralizarse ante la contradicción, se la emplea como un motor creativo.
4. Exploración de los límites sin pretensión de trascendencia absoluta: La aceptación de la incompletitud no implica resignación, sino que habilita una búsqueda activa.
5. Entropía y diferencia como condición de la creación artística: En un mundo en constante dispersión, la tarea del arte es revelar nuevas formas de diferencia y afecto.
6. Simultaneidad del pasado y el futuro en el presente: La nostalgia y el futurismo coexisten gracias a la digitalización y la multiplicidad de perspectivas.
7. Síntesis de ciencia y poesía: Reivindicación de una racionalidad poética que integre conocimiento empírico y expresión estética.
8. Pragmatismo romántico: Un enfoque que combina esperanza con duda, sinceridad con ironía, sin atarse a marcos ideológicos rígidos.
El concepto de metamodernismo, inicialmente formulado por Timotheus Vermeulen y Robin van den Akker en Notes on metamodernism (2010), ha sido adoptado y reinterpretado en diversas disciplinas, incluyendo la estética, la política y la teoría social. Se trata de un marco que no busca resolver la crisis epistemológica posmoderna, sino habitarla productivamente a través de una oscilación constante entre polos aparentemente irreconciliables.