Salud mental de la cianobacteria
28 subscribers
10.2K photos
332 videos
939 files
4.51K links
Que nadie entre aquí sin saber de ecología.
Download Telegram
Me sorprende que la gente no se de cuenta de que ya está muerta, que sólo necesita la certificación oficial pero que no representa ninguna diferencia. La humanidad ha sido derrotada y su exterminio es un hecho que nadie va a registrar.
“Canibalismo de última generación”

Debo a Julián Varsavsky la información de que el pasado marzo falleció Efecan Kultur, un influencer turco de 24 años que practicaba el “mukbang”, fenómeno que tiene su origen en Corea del Sur. Ignoraba la existencia de esta práctica en streaming, que consiste en comer desaforadamente y sin parar delante de una cámara. Los millones de seguidores del joven Efecan lo alentaban a superar sus propios récords, que podían alcanzar los diez o más kilos de comida diaria. Sus vídeos en YouTube se habían vuelto virales, y fueron los graves trastornos provocados por su monstruosa obesidad los que pusieron fin a su trágica carrera. En los últimos meses ya no podía levantarse de la cama, y las facciones de su rostro casi habían desaparecido, cubiertas por el espesor de grasa que había convertido todo su cuerpo en una prisión asfixiante.
El mukbang es una catástrofe subjetiva aún más grave que los “hikikomoris”, los adolescentes japoneses que encerrados en sus cuartos cortan todo vínculo con sus padres. Varios jóvenes han muerto, algunos por estallido del estómago, otros por anoxia, pero eso no ha detenido ni a los practicantes de esa conducta ni a sus seguidores. Sabemos que el hombre adora los juegos demoníacos.
Freud supo aislar una instancia psíquica, el superyo, al que atribuyó la función de vigilar al yo, y también ejercer un límite al empuje de las pulsiones. En ese sentido, al prohibir las satisfacciones sexuales incestuosas, el superyo tuvo a su cargo la función civilizadora de la ley. Al mismo tiempo, la incorporación subjetiva de la ley dio paso a distintas formas de transgresión, aquellas que se descubren en los síntomas y en los rasgos perversos del deseo humano. Con el transcurso de su investigación, Freud descubrió la paradoja de que cuanto más renuncia un sujeto a sus satisfacciones, más culpable se siente ante su conciencia moral. Para ser más precisos, en verdad no constituye una conciencia, porque se trata de una culpabilidad que permanece inconsciente, y que solo se comprueba en la misteriosa búsqueda de autocastigo que sin un análisis no encuentra explicación alguna. Más aún, Freud profundizó en esta compleja instancia del superyo, hasta revelar una cara que había permanecido oculta. El superyo también puede instar al sujeto a cometer toda clase de excesos. Freud llegó a afirmar que el superyo actuaba también empujando a hacer que lo imposible se realice. Lacan tomó el relevo del estudio del superyo basándose en los últimos hallazgos de Freud. Caracterizó al superyo como una instancia que posee una doble faz, la de prohibir pero también la de arrojar al sujeto al abismo de la pulsión de muerte.
El progresivo desvanecimiento de la función paterna, que en el plano sociológico se ha estudiado bajo las nociones de post-modernidad y licuefacción de los ideales, ha dado lugar al surgimiento de nuevos síntomas, y también a la aparición de categorías psicóticas que han renovado la nosología clásica, aunque esta última no haya desaparecido. El ocaso de la función paterna ha sido celebrado como un triunfo del progreso, como una emancipación libertaria que daría paso a una época donde las minorías tendrían reconocimiento y cabida. Una época más justa, más inclusiva, donde el lenguaje mismo habría de ser reconfigurado para adaptarse a los nuevos aires que soplaban con fuerza. No tenemos la impresión de que este porvenir, legítimo en sus buenas intenciones, se haya cumplido acorde con lo esperado. Por el contrario, y como lo ejemplifica el caso del joven Efecan Kultur, comprobamos que la ciencia ficción se ha realizado no como utopía literaria, sino como realidad fáctica dominante. La salvaje y obscena exhibición de la gula es la puesta en acto del desenfrenado imperativo de un superyo que, montado sobre la cabalgadura de la pulsión de muerte, ha iniciado su carrera hacia el abismo.
No menos patético, en el sentido del pathos, del dolor, es la mirada de los millones de seguidores animando a los influencers que predican la muerte. Millones de sujetos convertidos en esclavos, a su vez, de la desesperación y del vacío existencial. Los devoradores son devorados, literalmente engullidos por su espantosa voluntad de morir, y los espectadores no son menos esclavos de una pasión que hace de la muerte el máximo ideal. Unos y otros comparten en distintas proporciones una soledad sin atenuantes.
Citando unos versos de Apollinaire, Lacan observó que “el que come no está solo”. En efecto, la comida, incluso en ausencia de todo lazo social y ritual compartido, puede ser un partenaire. Tal vez el sentimiento de ser un objeto de la mirada social le permitió a Efecan Kultur encontrar un lugar en el mundo, un lugar donde alojar el goce que arrasaba su cuerpo y comandaba su terrible compulsión. Quizás una manera de fabricarse una imagen narcisista que pusiese algún freno al deslizamiento hacia el agujero de los desechos.
Vemos así trazarse una serie de coordenadas que nos impulsan a investigar en los intrincados lazos entre los designios de la civilización, la psicosis, y la globalización del dolor de existir.
Salud mental de la cianobacteria
No menos patético, en el sentido del pathos, del dolor, es la mirada de los millones de seguidores animando a los influencers que predican la muerte. Millones de sujetos convertidos en esclavos, a su vez, de la desesperación y del vacío existencial. Los devoradores…
Freud descubrió la paradoja de que cuanto más renuncia un sujeto a sus satisfacciones, más culpable se siente ante su conciencia moral. Para ser más precisos, en verdad no constituye una conciencia, porque se trata de una culpabilidad que permanece inconsciente, y que solo se comprueba en la misteriosa búsqueda de autocastigo que sin un análisis no encuentra explicación alguna.
Salud mental de la cianobacteria
Freud descubrió la paradoja de que cuanto más renuncia un sujeto a sus satisfacciones, más culpable se siente ante su conciencia moral. Para ser más precisos, en verdad no constituye una conciencia, porque se trata de una culpabilidad que permanece inconsciente…
(...) cuanto más renuncia un sujeto a sus satisfacciones, más culpable se siente ante su conciencia moral. (...) solo se comprueba en la misteriosa búsqueda de autocastigo que sin un análisis no encuentra explicación alguna.
Una tensión clave que Freud ya formuló en El malestar en la cultura y que otros después han expandido: la relación entre represión, culpa, y sufrimiento psíquico, que puede volcarse en conductas adictivas.
En efecto, muchas adicciones (a sustancias, trabajo, consumo, vínculos destructivos, redes, etc.) funcionan como mecanismos de regulación del malestar, y pueden tener dos niveles de origen:
Individual e intrapsíquico: por conflictos no resueltos, mandatos internalizados, estructuras de personalidad, trauma, pulsiones reprimidas. Freud lo ligaba a la renuncia pulsional que exige la vida en sociedad y cómo eso genera culpa y necesidad de castigo.
Colectivo y estructural: cuando el malestar no es solo subjetivo sino compartido, como en sociedades que producen frustración estructural (precariedad, competitividad, disociación del cuerpo, soledad, etc.), las adicciones pueden funcionar como "síntomas sociales".
Desde ahí, la adicción no es solo una patología individual, sino también una forma de expresión de un sufrimiento colectivo mal metabolizado. Es decir:
No todos los que sufren se vuelven adictos,
pero toda adicción puede expresar un sufrimiento que no encuentra otro cauce.
Como decía Ehrenberg, pasamos del modelo neurótico de la culpa (siglo XX) al depresivo y adictivo del vacío (siglo XXI).
Los multimillonarios están más preocupados que nunca por la seguridad de sí mismos y de sus familias.

Las tensiones aumentaron después del tiroteo fatal del CEO de UnitedHealthcare Brian Thompson en diciembre. Entonces llegó el secuestro en enero del fundador de criptomoneda francesa David Balland, quien fue retenido por rescate durante dos días mientras los asaltantes mutilaban su mano, seguido por un incendio provocado en abril en la casa del multimillonario Steve Sarowitz por un sospechoso que también hizo rescate y amenazas de secuestro, dicen los fiscales.

Estos ataques han llegado como resentimiento hacia los ricos y poderosos aumentos en medio de la desigualdad de riqueza, guerras en el extranjero y políticas hiperpolarizadas. Una encuesta reciente de Emerson, por ejemplo, informó que el 41 % de los votantes de 18 a 29 años creen que el presunto asesinato de Thompson por Luigi Mangione fue "aceptable. ” (Mangione se ha declarado inocente). La empresa de gestión de riesgos Nisos encontró que las amenazas en línea contra los CEOs aumentaron un 41% también en las seis semanas posteriores al tiroteo.

Todo esto ha llevado a las personas más ricas de la nación y a las empresas que los emplean a buscar seguridad personal a tasas incrementadas en los últimos meses, según dicen 13 firmas a Forbes.

Sigue leyendo: https://trib.al/NZV16Yk
(Ilustración: Yunjia Yuan para Forbes; Imágenes: Izusek, 4x6 vía Getty Images)
O xiro desta revista tenme moi flipao. Muy Interesante foi, desde os anos 80, o brutal vector de contaxio do cientifismo máis sensacionalista e burdo, a tecnofilia, o bioloxicismo, o cerebro centrismo, os encadres neoliberais e individualistas da ciencia, a medicina , a psicoloxía e a saúde mental.

A turra que deron axudou a instalar os paradigmas médicos e psiquiátricos que me condearon a min e moitísima xente de por vida a comer pastillas e vivir dunha pensión non contributiva na casa da nosa familia. Ninguén pagou nin semella que vaia pagar polo dano e vidas destruidas. Ningunha farmacéutica nin sociedade médico psiquiatrica, asociación de familiares, etc igual que ningún banco vai voltar os cartos da crise de 2008 nin Alcoa vai pagar polos mortos e enfermos de cancro na Mariña.

O xiro cara o encadre social de Muy Interesante é un síntoma do novo obxectivo das empresas e o capital: o espazo interior que implica o campo social e polo tanto o dominio do humano, entre a mente individual e a sociedade.